
Después de la operación de León XIV, el cardenal Parolin, el número dos del Vaticano, dijo que su pontificado se podría "remodular".
¿Por qué abrir la puerta a un cambio, justo cuando todo invitaba a la calma y los médicos aseguraban que todo había salido bien?
Dos semanas antes de anunciar su cáncer, León XIV había entrado al palacio de Macron, y sobre la cara de Macron apareció una luz roja, que muchos vieron como una señal demoníaca.
Una película de posesiones ya había bautizado a este Papa años antes de su elección.
Si León XIV cambia, ¿quién lo estaría cambiando, y hacia dónde?
¿Se volvería más modernista o más tradicional?
Quédate para ver este impresionante encadenamiento de señales que rodean la enfermedad del Papa y lo que dicen las profecías.
Los partes médicos del Gemelli eran tranquilizadores.
Un cáncer de pulmón detectado muy temprano, y al día siguiente de la operación el Papa ya caminaba.
Él mismo había dicho que era una intervención menor. Todo invitaba a la calma.
Pero el cardenal Parolin dijo que no se podían hacer previsiones de ningún tipo, que seguía preocupado, y que si era necesario el Papa iba a "remodular" su pontificado.
En el Vaticano, una frase así no se dice por descuido.
Puede ser un globo de ensayo, para preparar a los fieles ante un Papa que viaje menos y delegue más.
Puede ser que en la Curia sepan algo de un cambio espiritual del Papa.
O puede ser una disputa por la dirección del timón, porque Parolin es el hombre de la línea de Francisco, y un Papa debilitado gobierna a través de los que lo rodean.
Y hay otra cosa que el Vaticano tampoco aclaró: desde cuándo sabía el Papa que estaba enfermo.
El nódulo apareció en un control médico, pero nunca se dijo cuándo se hizo ese control.
Puede que el Papa ya lo supiera cuando viajó a Francia, dos semanas antes de anunciarlo.
En ese viaje fue a Lourdes, encabezó la procesión de las antorchas entre los enfermos que llegaban a pedir su curación.
Después contó que en Lourdes había visto "casi milagros".
Si ya sabía lo del nódulo, caminó entre los enfermos sabiendo que era uno de ellos, y seguramente fue algo que lo removió.
Pero antes de Lourdes, fue al palacio del presidente Emmanuel Macron, quien dos meses antes había hecho aprobar la ley que legaliza la eutanasia y el suicidio asistido, y metió el aborto en la Constitución.
Y ahí apareció algo que muchos no pudieron dejar de ver. Durante el encuentro, una luz roja iluminó la cara de Macron.
El periodista francés Mike Borowski la leyó como una señal de lo que habita en ese palacio.
Y contó que hay personas que se sienten mal cuando se acercan a Macron, como si estuvieran delante de una presencia oscura.
Si ahí hubo un ataque por medio de la enfermedad ¿qué estaría buscando ese ataque?
Podría buscar sacarle la mano del timón, porque un Papa débil gobierna a través de los que lo rodean.
O impedir que haga lo que hizo Juan Pablo II después de la bala, cuando fue a Fátima y consagró el mundo al Inmaculado Corazón.
Pero el mundo oscuro ya parecía saber algo de este Papa, mucho antes de que lo eligieran.
Hay una película mexicana de terror de 2017, "El habitante", sobre posesiones demoníacas y exorcismos.
En los primeros minutos, un noticiero anuncia la muerte del Papa, después de haber estado internado.
El nombre de ese Papa es coincidentemente León XIV.
El director lo eligió en 2015, diez años antes de que Prevost saliera al balcón de San Pedro.
Y explicó que armó ese nombre con profecías y con la historia de los antipapas.
O sea que el nombre León XIV nació, en esa película, unido a los antipapas.
Y luego el Papa que le sucede a ese León XIV está endemoniado.
¿Podemos leerlo como una profecía del sucesor de León XIV?
El padre Livio Fanzaga tiene otra lectura. Citó el libro de Job donde Satanás le pide permiso a Dios para probarlo.
Dios se lo da, pero le pone un límite. El demonio lo ataca para quebrar, y Dios lo permite para templar.
Y citó además que León XIV está pasando por una prueba, y la señal es que el Cielo dejó su firma en la fecha.
Dijo que el Papa entró al quirófano el 13 de octubre, el día del milagro del sol en Fátima.
Y lo unió a otro Papa que llegó herido al mismo hospital: Juan Pablo II, un 13, pero de mayo, el día de la primera aparición.
A Juan Pablo II, su 13 lo llevó a Fátima y a consagrar el mundo al Inmaculado Corazón de María.
Para Livio, el pontificado de León XIV está dentro del plan que la Virgen empezó en Fátima y continúa en Medjugorje.
Meses antes, el mismo Livio había dicho que León XIV podría ser el Papa de los diez secretos de Medjugorje.
Y en la serenidad con que el Papa entró al hospital, Livio vio a un hombre entregado a la voluntad de Dios.
Y si es así, el 13 de octubre no fue una casualidad, sino parte de su preparación.
Y el padre James Manjackal fue a buscar la respuesta a San Pablo que dijo:
"Completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, por su cuerpo, que es la Iglesia".
Para él, el Papa está cargando en su cuerpo las heridas de una Iglesia dividida por cismas y herejías, llena de cristianos que tienen la apariencia de la religión, pero niegan su poder.
Y Dios permitió que cargara justamente con el cáncer, una enfermedad que está en casi todas las familias.
Y anunció la profecía de que los enfermos de cáncer que recen por León XIV van a recibir gracias de curación, o la gracia de sufrir con Cristo.
Y ya le llegaron mensajes de personas que, rezando por el Papa, sintieron sanar un tumor.
¿Pero hacia dónde se podría dirigir ahora el pontificado, según la lectura entre líneas de lo que dijo Parolín?
Hubo un Papa con cáncer, al que la enfermedad empujó hacia seguir con su plan de cambiar la Iglesia. Juan XXIII leyó el tercer secreto de Fátima, dijo que no tenía que ver con su pontificado, porque su gran proyecto era el Concilio Vaticano II.
Y cuando los médicos le encontraron un cáncer de estómago supo que le quedaba poco tiempo, y en vez de frenar, apuró.
Y el 13 de octubre de 1962, en la primera sesión de trabajo del Concilio, los obispos progresistas del norte de Europa le quitaron a la Curia el control de las comisiones que iban a redactar los documentos.
Y desde ese día, ellos marcaron el rumbo del Concilio y de la Iglesia en estos 60 años.
Un Papa con cáncer, con poco tiempo por delante, se apura a dejar su legado, y otros toman el control.
Ahora la pregunta es cuál es el legado de León XIV. Hasta ahora, León XIV dio señales en las dos direcciones.
Defendió la familia y la doctrina con palabras firmes, pero dijo que quería seguir el camino de Francisco, aprobó un plan de asambleas sinodales que termina en una gran asamblea en el Vaticano en 2028.
Y desde la cama del Gemelli mandó un mensaje para el encuentro por los diez años de Amoris laetitia, para lo cual había invitado personalmente sólo a obispos modernistas.
Si León XIV siente, como Juan XXIII, que el tiempo se le acorta, y su legado es profundizar el camino trazado por Francisco, puede apurar la asamblea de 2028.
Y aquí entra Garabandal, donde la Virgen le dijo a Conchita González, cuando todavía reinaba Juan XXIII, que después de él quedaban solo tres papas.
Y que después venía el fin de los tiempos, que no es el fin del mundo. El primer Papa del fin de los tiempos fue Francisco, según la Virgen.
En Garabandal también se anunció que muchos cardenales, muchos obispos y muchos sacerdotes iban por el camino de la perdición, y llevaban consigo a muchas almas.
Francisco fue el Papa modernista que planeó cambiar la Iglesia. Y León XIV es el segundo Papa de ese final de los tiempos.
Vino después de Francisco y todavía está a media agua, aún no está del todo clara su línea.
Pero María-Julia Jahenny profetizó un tiempo de tribulación en que la Iglesia iba a quedar con su sede vacante por largos meses.
Y que durante todo ese tiempo iban a reinar sobre la Santa Sede dos antipapas, uno después del otro.
Y después de esos meses de oscuridad anuncia un tercer Papa, el más santo de todos, que va a reinar apenas tres años.
Si con Francisco empezó el fin de los tiempos, los dos antipapas seguidos podrían ser Francisco y el que vino después.
Y el que vino después está internado con un cáncer de pulmón.
¿Ante qué estamos? ¿Será un pequeño interregno el de León XIV, será el segundo antipapa, o esta profecía de los dos antipapas será para más adelante?
León XIV puede volver del Gemelli como Juan Pablo II después de la bala, o como Juan XXIII después del diagnóstico.
Y esto nos puede llevar al Papa que Dios quiere templar, o al que el demonio está tratando de quebrar.
Debemos rezar mucho por el papa León XIV y por la iglesia.
¿Y tú qué crees? ¿Hacia qué lado va a remodular León XIV su pontificado?
¡Y que Dios te bendiga y la Virgen proteja al Papa en esta hora de prueba!
Fuente - Imagen, video y texto tomados de YOUTUBE:
https://www.youtube.com/watch?v=eSfPMuZIpsc






