
El mundialmente conocido predicador padre James Manjackal acaba de tener una visión estremecedora.
Vio que las guerras actuales cambiarán de forma, surgirán dos grandes bloques impensables hoy, vendrá una enorme explosión, la persecución de los cristianos.
Y sobre esto Jesús le dio toda una explicación. ¿Qué vio Manjackal en la Tercera Guerra Mundial?
Aquí te quiero mostrar qué le mostró Jesús en esa visión, cómo se desencadenaría la guerra, y por qué Manjackal la relaciona con la purificación que conduciría hasta el 2033.
Quédate porque en esta visión el Señor le mostró también, qué sucedería después de la guerra
James Manjackal es un sacerdote católico indio, de Kerala, conocido internacionalmente por su ministerio de evangelización y sanación.
Cuando todavía era un sacerdote joven sufrió una grave enfermedad.
Y mientras estaba enfermo, un joven laico oró por él y Manjackal asegura haber experimentado una sanación física inmediata, y una profunda conversión interior.
Y poco después, Jesús se le apareció y le dio una orden que él está cumpliendo:
“Ve y predica”.
Entonces dejó la enseñanza académica, y comenzó un ministerio de evangelización, que lo llevó durante décadas por numerosos países.
Y junto con esto Manjackal ha tenido numerosas experiencias místicas.
Durante un período en que estuvo en coma, fue llevado a contemplar la luz del cielo, y también el sufrimiento de las almas en el purgatorio y el infierno.
Y a lo largo de los años ha tenido visiones y mensajes sobre los temas del mundo y la Iglesia.
Y en agosto de 2026, cuando celebró 52 años predicando la Palabra de Dios por todo el mundo, tuvo una visión muy especial sobre la guerra mundial, y recibió el mandato de comunicarlo públicamente.
Meses antes de esta nueva visión, Manjackal había tenido una visión de siete años de grandes calamidades, que conducirían hasta el 2033.
Según aquella profecía, el detonante sería una guerra en Oriente Medio.
Cuando los combates alcanzaran un punto crítico, comenzaría una reacción en cadena que alteraría el funcionamiento normal del mundo.
Y después del colapso bélico vendrían siete años de hambre y enfermedades.
El hambre surgiría por la destrucción de las rutas comerciales y del transporte mundial.
Los barcos tendrían dificultades para navegar, faltarían combustibles y fertilizantes, aumentarían los precios, y muchos productos básicos dejarían de llegar a las ciudades.
Manjackal también habló de enfermedades relacionadas con guerras biológicas y manipulaciones realizadas en laboratorios.
Todo este período tendría un sentido de purificación.
Y relacionó el final de estos siete años con el 2033, cuando se cumplirán dos mil años de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
Y ahora, en la visión de agosto de 2026, vio cómo se desarrollaría concretamente una gran guerra, la tercera guerra mundial, que estaría dentro de ese período.
El 7 de agosto de 2026, James Manjackal estaba pasando un largo tiempo en oración ante Jesús presente en la Eucaristía.
Rezaba por la situación del mundo.
Tenía presentes los incendios y el fuerte calor en Europa, pero sobre todo las guerras que se desarrollaban en distintos lugares.
La guerra entre Rusia y Ucrania, y la de Israel, Estados Unidos, Irán y los países islámicos.
Y mientras presentaba todos estos acontecimientos al Señor, tuvo repentinamente una visión.
Primero vio a la Virgen María sosteniendo en su regazo a Jesús herido.
Después vio también en el regazo de María a los cristianos y a la Iglesia.
La Virgen lloraba por la situación de la Iglesia, especialmente por sus divisiones, la apostasía, la inmoralidad y el avance del ateísmo.
Y entonces Manjackal escuchó claramente la voz del Señor.
Jesús le dijo:
“Este es un tiempo terrible”.
Y agregó que todas estas guerras, el desorden y el caos que vive actualmente el mundo producirán pronto una transformación profunda.
Y comenzó a ver humo, fuego, personas combatiendo, derramamiento de sangre, muertos, bombardeos, drones y misiles cayendo.
Y en medio de esa guerra vio que la humanidad comenzaba a agruparse en dos grandes bloques.
En el primer gran bloque apareció un cartel que decía:
“La Encarnación es falsa”.
Inmediatamente comprendió que representaba el espíritu del anticristo, porque San Juan identifica ese espíritu, con quienes niegan que Jesucristo haya venido en la carne.
En ese grupo vio musulmanes y también una parte de los judíos.
Y observó un cambio sorprendente: los enfrentamientos actuales entre ellos habían terminado.
Los antiguos enemigos se habían convertido en aliados.
Incluso vio una embajada de Israel en Irán, y a Irán reconstruido económica y financieramente con ayuda de otros países otrora enemigos.
Y el segundo bloque aparecía bajo otro cartel:
“No necesitamos a Dios”.
Manjackal lo relacionó con el ateísmo, la apostasía y el rechazo de Dios.
Dentro de ese grupo vio personas procedentes de China, de la antigua Unión Soviética y de Corea del Norte, entre otros.
Esta división sería principalmente ideológica, porque habría personas de distintas naciones dentro de ambos bandos.
Y después de ver cómo se formaban estos dos grandes bloques, Manjackal los vio enfrentarse entre sí.
Había personas combatiendo, armas por todas partes y una gran cantidad de muertos.
Y en medio de esa guerra apareció una enorme explosión. Manjackal dijo: “Vi una gran explosión, quizá una bomba nuclear, no lo sé”.
Y después de la explosión, Manjackal volvió la mirada y vio una gran cantidad de cadáveres.
Eran personas pertenecientes a los dos grandes grupos, que continuaban luchando y muriendo.
Y recordó la advertencia del Señor:
“Vienen tiempos terribles”.
Por lo tanto, la visión le mostró una guerra mucho más amplia que los conflictos actuales.
Lo que hoy llamaríamos 3ª guerra mundial, eventualmente atómica. Y esto sucedería porque primero cambiarán las alianzas.
Los enemigos de hoy dejarán de ser enemigos y se formarán dos grandes fuerzas mundiales.
Y después esas fuerzas entrarán en combate entre sí. Y habrá una guerra capaz de producir una devastación enorme.
Y esa transformación del escenario mundial que Manjackal vio, alcanzará especialmente a Europa.
Dijo que la llamada Europa cristiana llegará a su fin definitivo.
Según Manjackal, este proceso viene avanzando desde hace tiempo, mediante la globalización, las políticas de la Unión Europea, y lo que él llama el ingreso de la fraternidad de la media luna.
Y ha tenido como consecuencia una profunda pérdida de identidad.
Dice que las personas han ido dejando de amar su propio país, su religión y su cultura.
Y atribuye esta confusión a una acción de satanás, destinada a debilitar las raíces cristianas de Europa.
De modo que, mientras el mundo atravesará la gran guerra, y cambiará profundamente,
Y en ese escenario comenzará una de las partes más duras de la visión: la persecución de los cristianos.
Después de la gran explosión, presumiblemente nuclear, Manjackal vio a un pequeño grupo de cristianos.
Eran pocos y pertenecían a distintas denominaciones, pero vivían unidos a Cristo como verdaderos discípulos.
Estaban heridos, perseguidos y sin hogar. Algunos vivían en pequeñas tiendas.
Otros estaban al borde de los caminos, sin dinero y pidiendo ayuda. Habían perdido prácticamente todo.
Sin embargo, Manjackal los vio felices y llenos de luz.
También vio un cartel sobre aquel pequeño grupo que decía:
“Mis verdaderos discípulos”.
Manjackal había visto que los enemigos actuales terminarán unidos contra Cristo y contra los cristianos.
Pero aquellos cristianos perseguidos permanecían aferrados a Jesús.
Decían que podían perder sus bienes e incluso su vida, pero nadie podía destruir la vida espiritual que habían recibido de Dios.
Y precisamente de ese pequeño resto comenzará a surgir la Iglesia purificada, que Manjackal vio después de las grandes pruebas.
Y finalmente, Manjackal comprendió el sentido de toda la visión.
“Viene una Nueva Jerusalén. Este tiempo es un tiempo de purificación”.
Las guerras, la gran devastación y la persecución serán parte de una prueba, que separará a quienes permanecen con Cristo de quienes lo rechazan.
Porque Jesús le dijo:
“Estoy buscando personas que me pertenezcan”.
La finalidad de estas pruebas será purificar a la humanidad y también a la Iglesia.
Y esto completa lo que Manjackal había anunciado meses antes, sobre los siete años que conducirán hasta 2033.
Serán años de un proceso de purificación que terminará dejando una Iglesia más pequeña y fiel.
Y después de ese período comenzará lo que Manjackal llama la Nueva Jerusalén.
Un nuevo tiempo para la humanidad después de las grandes pruebas.
Manjackal vio cómo se desarrollaría una gran guerra, incluso nuclear dentro de ese período, los bandos que se enfrentarían, la persecución de los cristianos y la etapa final de una purificación del mundo y la Iglesia.
Y tú, ¿crees que los conflictos actuales terminarán formando esos dos grandes bloques?
¡Y que Dios te bendiga y te halle preparado espiritualmente!
Fuente - Texto - Video - Imagen tomados de YOUTUBE:






