En 2027 volverá a exhibirse en Berlín el altar de Pérgamo que Cristo señaló en la Biblia como el lugar del trono de Satanás.
Reaparecerá cuando Europa vuelva a desafiar peligrosamente a Rusia y Alemania se ha convertido en uno de los principales focos de ruptura doctrinal dentro de la iglesia a través del camino sinodal.
En este video veremos la inquietante cadena de hechos por la que algunos consideran al altar de Pérgamo como un portal espiritual maligno que vuelve a quedar expuesto.
Y quédate, porque cuando veas todo lo que ocurrió alrededor de este altar, entenderás por qué se habla de un portal espiritual maligno.
El 4 de junio de 2027 volverá a abrir sus puertas el museo de Pérgamo en Berlín y una de sus piezas centrales volverá a quedar expuesta al público. El monumental altar de Pérgamo, originariamente fue construido en el siglo I antes de Cristo en la antigua ciudad de Pérgamo, situada en la actual Turquía.
Y este lugar tiene una particularidad extraordinaria.
Pérgamo aparece en el libro del Apocalipsis dentro de los mensajes de Cristo a las siete iglesias de Asia y con una referencia espiritual espiritualmente inquietante.
Actualmente ese altar de Pérgamo está en Alemania. ¿Y cómo llegó allí?
A fines del siglo XIX, arqueólogos alemanes excavaron las ruinas de Pérgamo, desmontaron el altar y lo trasladaron a Alemania, donde posteriormente fue reconstruido en Berlín.
Y durante el siglo XX atravesó sucesivamente el ascenso del Tercer Reich, la Segunda Guerra Mundial, la ocupación soviética, la Guerra Fría y la división de Europa y su reunificación hasta hoy.
La importancia espiritual del altar de Pérgamo aparece en la Biblia.
Cuando Cristo dirige sus mensajes a las siete iglesias de Asia, llega a Pérgamo y dice en el Apocalipsis 2:13:
"Sé dónde habitas, donde está el trono de Satanás".
Pérgamo era entonces uno de los grandes centros religiosos del mundo pagano.
En su acrópolis se levantaban templos y la ciudad desempeñaba un papel importante en el culto al emperador romano.
De modo que los primeros cristianos de Pérgamo vivían rodeados de una poderosa estructura religiosa pagana y por la presión del culto imperial.
Y dominando aquel conjunto estaba el altar dedicado a Zeus y Atenea, construido unos dos siglos antes de Cristo.
Este monumento es el que hoy conocemos como el altar de Pérgamo, pero con el paso del tiempo, el altar que dominaba Pérgamo terminaría abandonando Asia Menor.
Y precisamente por la identificación bíblica con el trono de Satanás y por lo que ha sucedido a su alrededor, algunos consideran que el altar de Pérgamo podría haber funcionado y estar funcionando como un portal espiritual de fuerzas malignas.
Ya dijimos que a fines del siglo XIX arqueólogos alemanes excavaron la antigua ciudad y recuperaron el altar de Pérgamo y fue enviado a Alemania y reconstruido en Berlín.
En 1930 abrió el museo de Pérgamo, construido para albergar grandes monumentos de la antigüedad y el altar de Pérgamo se convirtió en su pieza principal.
De modo que había ocurrido algo singular.
El gran monumento de la ciudad que el Apocalipsis identifica como el lugar del trono de Satanás había sido trasladado al corazón de la Europa cristiana, a Alemania.
Y apenas 3 años después de la apertura del museo, en 1933, el tercer Reich llegó al poder en Alemania.
El nuevo régimen convirtió las grandes concentraciones de masas en uno de sus principales instrumentos de propaganda.
Y en Núremberg se levantó la enorme tribuna del campo para servir de escenario a los discursos del führer ante decenas de miles de personas.
Su arquitectura tomó como referencia el altar de Pérgamo, una gigantesca escalinata conducíase a la tribuna central elevada sobre las masas, reproduciendo la monumentalidad del antiguo santuario.
Y apareció una asociación visual inquietante.
En el gran altar que el Apocalipsis relacionaba con el trono de Satanás, el führer pronunciaba sus encendidos discursos que luego llevarían a una gran confrontación bélica.
Y a partir de ahí, en 1939, comenzó la Segunda Guerra Mundial.
Europa quedó devastada y Berlín, donde estaba el altar de Pérgamo, terminó convertida en uno de los principales campos de batalla de la fase final de la guerra.
Y en 1945 el Ejército Rojo conquistó Berlín.
Entonces, las tropas soviéticas se apropiaron del altar de Pérgamo y lo llevaron a la Unión Soviética.
Allí permaneció durante 13 años.
Y durante ese mismo período cambió completamente el mapa político de Europa.
La Unión Soviética extendió su dominio militar y político sobre gran parte de Europa oriental y Europa quedó dividida entre oriente y occidente.
Comenzó la Guerra Fría y Berlín se convirtió en uno de los puntos más peligrosos de aquella confrontación.
Y en 1958, después de 13 años en territorio soviético, Moscú devolvió las piezas del altar de Pérgamo a Alemania Oriental.
El monumento regresó hacia Berlín, pero quedó instalado dentro del sector comunista de la ciudad.
Y ese mismo año con el altar de Pérgamo vuelto a Berlín, comenzó una nueva crisis que volvió a colocar a Berlín en el centro del enfrentamiento entre Rusia y Occidente.
En noviembre de 1958, Nikita Kruschev exigió que los aliados retiraran sus fuerzas de Berlín occidental.
Y en agosto de 1961, Alemania Oriental levantó el muro de Berlín para cerrar el paso entre ambos sectores. Y apenas dos meses después ocurrió allí uno de los momentos más peligrosos de la Guerra Fría.
Tanques estadounidenses y soviéticos quedaron frente a frente en el cruce fronterizo Checkpoint Charlie, separados por pocos metros y preparados para disparar.
Y ambas potencias ya poseían armas nucleares.
Durante horas existió el riesgo de que un enfrentamiento en Berlín desencadenara una confrontación mucho mayor.
Europa había pasado en pocas décadas de la Segunda Guerra Mundial a vivir dividida entre dos bloques armados hasta los dientes y Berlín, donde nuevamente se encontraba el altar de Pérgamo, estaba en el centro de aquella división.
Pero en 1989 cayó el muro de Berlín y un año después Alemania volvió a reunificarse y en 1991 se disolvió la Unión Soviética.
Los países de Europa oriental recuperaron su libertad política y terminó la división que había marcado el continente durante más de cuatro décadas.
Y el altar de Pérgamo quedó entonces en el corazón de una Alemaña reunificada.
Pero en septiembre de 2014, la sala del altar de Pérgamo cerró al público debido a las obras de renovación del museo. Y precisamente ese mismo año comenzó la nueva confrontación entre Rusia y Europa que desembocaría en la situación actual.
Rusia incorporó Crimea y comenzó la guerra en Ucrania. Y durante los años siguientes, el enfrentamiento pasó a ser entre Rusia y progresivamente contra las potencias europeas.
Europa comenzó a enviar armamento cada vez más sofisticado a Ucrania y varios gobiernos fueron levantando las restricciones para que Ucrania las utilizara contra objetivos dentro de Rusia.
Los ataques alcanzaron instalaciones militares, infraestructura estratégica y zonas próximas a Moscú y San Petersburgo.
Y Rusia comenzó a señalar cada vez más directamente la participación occidental.
En agosto de 2026, Moscú advirtió que consideraría al Reino Unido parte del conflicto por su implicación en operaciones ucranianas.
Y al mismo tiempo Europa está emprendiendo un enorme proceso de rearme.
Entonces, el peligro actual reside en si Rusia decide responder directamente contra los intereses de algún país de la OTAN.
Una acción de ese tipo podría provocar una represalia occidental y abrir una escalada entre potencias que disponen de armas nucleares.
Y este escenario bélico en Europa ha sido expresado en famosas revelaciones católicas.
La beata Elena Aiello habló de una gran guerra que avanzaría desde oriente sobre Europa y en la que Rusia tendría un papel central.
Teresa Musco también dejó advertencias sobre una guerra de enormes dimensiones que alcanzaría el continente europeo.
Otros videntes como María Julia Jahenny y otros describieron la misma confagración europea con ribetes nucleares y de acuerdo con las asociaciones que hemos visto, es inquietante que en junio de 2027 vuelva a mostrarse públicamente en Berlín el antiguo altar de Pérgamo.
Y mientras tanto, en el campo religioso, con el altar de Pérgamo en Alemania, el cristianismo comenzó a perder terreno aceleradamente.
Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, la población cristiana de Europa disminuyó alrededor de un 20%.
La práctica religiosa cayó aún más y muchas iglesias comenzaron a quedarse sin fieles y la disminución de fieles y sacerdotes ha obligado a fusionar parroquias, cerrar templos y buscar nuevos usos para edificios religiosos que durante generaciones fueron centros de la vida cristiana.
Y en Alemania se agregó otra capa de crisis en la Iglesia Católica.
En 2019 comenzó el llamado Camino Sinodal alemán, que se planteó revisar cuestiones centrales de la moral y de la disciplina eclesial.
Entre ellas aparecen una nueva valoración de las relaciones homosexuales, bendiciones para las parejas del mismo sexo, revisión del celibato sacerdotal, mayor acceso de las mujeres a ministerios y cambios en la forma de ejercer la autoridad dentro de la iglesia.
De modo que hoy en el país donde está reconstruido aquel altar y donde se encuentra la iglesia más rica del continente, las iglesias se vacían, mientras el sector más grande del catolicismo alemán intenta modificar aspectos fundamentales de la enseñanza tradicional católica.
En 2027 volverá a exhibirse en Alemania el altar de Pérgamo, que Cristo llamó el lugar del trono de Satanás.
Y si realmente ha funcionado como un portal espiritual, resulta inquietante que reaparezca cuando Europa atraviesa una crisis de fe y vuelve a acercarse a una gran guerra.
¿Y a ti qué te parece? ¿Podría ser ese altar de Pérgamo un portal espiritual maligno?
Y que Dios te bendiga y te encuentre orando por el mundo.
Fuente - Imagen - Video y Texto tomados de YOUTUBE:







