
Este mensaje explica el proceso que estamos viviendo, en el Final de los Tiempos, anunciado por la Virgen.
Quédate para ver cómo será el itinerario de la purificación de la Iglesia y el mundo, y a donde llegaremos, explicado por el Padre Pío.
El 16 de junio de 1978, Mons. Ottavio Michelini recibió un mensaje extraordinario del Padre Pío, sobre la crisis de la Iglesia y su futura purificación.
Michelini fue un sacerdote italiano que recibió mensajes de Jesús, la Virgen María, ángeles y santos desde 1975 a 1979.
La fecha del mensaje llama la atención, porque habían pasado casi diez años desde la muerte de San Pío de Pietrelcina.
Eran años de confusión, discusiones internas y cansancio espiritual entre muchos católicos, debido a las remodelaciones y consecuencias concretas del Concilio Vaticano II.
Y la rebelión contra la moral de Dios que se extendía por el mundo.
Pero el mensaje de aquel 16 de junio tuvo algo excepcional, porque describe el proceso en que estamos ahora: ofreció una secuencia por la que pasaría la Iglesia y el mundo en el Final de los Tiempos.
Primero, niebla y confusión.
Luego, el comienzo de un viento de purificación.
Después, una tormenta capaz de trastornar todo, la tribulación.
Y finalmente, un sol nuevo, asociado a la paz, la justicia y una fecundidad espiritual nunca antes conocida en la Tierra.
El santo le dijo a Don Ottavio:
“Escribe, hijo, soy el Padre Pío. No podía faltar mi voz…” Y el mensaje comienza revelando la confusión.
Dice, “La actual situación de la Iglesia es como la de una nublada y neblinosa jornada otoñal”.
La niebla impide ver el camino, los puntos de referencia desaparecen y cada paso se vuelve incierto.
Y añade: “Aire estancado, visibilidad nula, muchos accidentes y mucho malestar”.
El aire estancado habla de una fe que pierde impulso. La visibilidad nula muestra una dificultad para distinguir la verdad de la confusión.
Y los “accidentes” expresan las consecuencias: almas desorientadas, comunidades divididas y fieles cansados.
La imagen describe una crisis.
Y recordemos que estamos en medio de las consecuencias del Concilio Vaticano II, y del comienzo de la escalada de la rebelión del mundo contra Dios.
Y después el mensaje habla de una intervención.
Dice, “Luego se levanta el viento que barre el frío y la densa y pesada niebla”.
El viento mueve lo que estaba inmóvil. Barre el frío de una fe debilitada y despeja la niebla de la confusión.
Y el texto añade: “Y he aquí que el sol brilla de nuevo para infundir confianza a los ánimos cansados y desilusionados”.
Está hablando del comienzo de la purificación, de las expectativas de cambio.
¿Pero cómo comenzaría?
Lo dice directamente.
“El viento de la purificación ya sopla e hincha ya el cielo de nubes cada vez más oscuras”.
El mensaje describe el proceso de un agravamiento dentro de la Iglesia.
Las crisis, las contradicciones y las debilidades ocultas, comenzarían a aparecer con mayor claridad.
Las nubes oscuras anunciaban pruebas más profundas. Pero hay un viento reparador que está soplando en medio de la tempestad.
Ese viento impulsa a los que han despertado, y ven la destrucción que está comenzando y lo comunican hasta dónde y cómo pueden.
El remanente denuncia la situación y el mensaje anuncia una cirugía de raíz.
La Gran Tribulación. Dice, “Luego la tormenta, el temporal que trastornará todo”.
Significa que lo que parecía estable va a ser sacudido.
Las falsas seguridades, los errores acumulados y las estructuras debilitadas ya no podrán sostenerse.
La tormenta no sería destrucción sin sentido. La idea no es simplemente que habrá “más problemas” y sufriremos en la tribulación.
Sino que la purificación va a llegar a un nivel, que cambiará profundamente la situación de la Iglesia y también del mundo.
Que el mejoramiento final implica necesariamente un proceso doloroso.
El mensaje revela el sentido de la tormenta.
Dice que “Destruirá las necias y locas esperanzas del enemigo”.
El enemigo espera consolidar la confusión, apagar la fe, y hacer creer que la Iglesia ha perdido.
La sacudida derribará las falsas seguridades construidas sobre el error, la tibieza y el alejamiento de Cristo.
Pero el mal sólo puede avanzar por un tiempo. Puede ocupar espacios, sembrar confusión y presentar su triunfo como definitivo.
Pero sus esperanzas, advierte el Padre Pío que son “necias y locas” porque se levantan contra Dios.
Porque Cristo sigue siendo la roca. Y el mensaje termina de la misma forma que la Santísima Virgen está diciendo en sus apariciones.
Dice, “Después, el sol de una nueva era, de paz y de justicia”.
La imagen del sol anuncia el regreso de la claridad.
Después del aire estancado, de la niebla y del temporal, aparece una luz capaz de devolver confianza a las almas.
Y el padre Pío añade, “El sol iluminará la tierra con una nueva luz, nunca vista ni conocida”.
La frase habla de una renovación profunda. La Iglesia volverá a irradiar con mayor fuerza la verdad de Cristo.
Y el mensaje concluye con una promesa todavía más amplia. “El calor del sol hará fecunda la tierra como nunca lo fue”.
Está hablando de que llegaremos a una renovación que nunca se ha visto en la Tierra.
Ese es el sentido del Final de los Tiempos que estamos transitando, y que según la Virgen dijo en Garabandal, es un proceso que comenzó luego del pontificado de Benedicto XVI.
De modo que el mensaje del Padre Pío a Mons. Ottavio Michelini describe la secuencia por la que estamos pasando.
Primero, una Iglesia y el mundo cubierto por la niebla de confusión. Luego, viene un viento de purificación que remueve lo estancado.
Después, se producirá una tormenta, que frustrará el intento del enemigo de aprovechar la crisis para alejar a las almas de Dios.
Y que a su vez purificará la Iglesia y el Mundo. Es la gran tribulación.
Y finalmente, el sol de una nueva era de paz, justicia y fecundidad espiritual, que la humanidad nunca ha vivido.
Hasta aquí la explicación que dio el Padre Pío a don Ottavio Michelini, sobre el proceso de purificación de la Iglesia, y del mundo, que estamos viviendo.
¿Y tú crees que ya estamos en la etapa de la tribulación o no?
¡Y que Dios te bendiga y te de firmeza en la fe!
Video tomado de YOUTUBE:
https://www.youtube.com/watch?v=OWpmRdFOvBk






