
¿Llegará el Aviso antes de una Tercera Guerra Mundial o después de comenzada?
Conchita ha dicho que la Virgen prometió que no habría otra guerra mundial.
Entonces, ¿cómo entender las profecías que anuncian ejércitos avanzando sobre Europa y ataques atómicos?
En este video veremos cuándo llegaría el Aviso, y cómo la respuesta de la humanidad sería el regulador del Castigo.
Y quédate, porque veremos si esa respuesta podría detener la invasión de Europa, y los ataques atómicos que describen las profecías.
Hoy Rusia continúa atacando Ucrania, y la OTAN afirma que cada vez más drones y misiles cruzan el espacio aéreo de sus miembros, desde el flanco oriental.
Pero también drones con financiación de países de la OTAN están atacando Moscú y San Petersburgo.
Mientras tanto, Estados Unidos libra una guerra con Irán y mantiene fuerzas comprometidas en Oriente Medio.
El conflicto afecta al estrecho de Ormuz, por donde pasa una parte importante del suministro energético mundial.
Y está elevando el precio del combustible. En Asia, China mantiene abierta su disputa con Estados Unidos por Taiwán.
La posibilidad de una Tercera Guerra Mundial con sede en Europa crece, a medida que las guerras actuales empiezan a comprometer a las potencias en varios frentes.
Una incursión rusa con víctimas en un país de la OTAN, podría desencadenar una respuesta militar de la Alianza, y una represalia a Moscú. Y viceversa.
Y Estados Unidos tendría que afrontar esa crisis mientras combate en Oriente Medio, y sostiene sus compromisos de defensa en Asia.
Todo esto está escalando el escenario de guerra que puede generalizarse en Europa, con lo que podríamos llamar una Tercera Guerra Mundial.
Y mientras todo escala, La Salette había descrito un conflicto que crecería dentro de los países europeos.
Mélanie Calvat vio que Francia, Italia, España e Inglaterra aparecían envueltas en guerras internas, y los franceses combatían contra franceses y los italianos contra italianos, antes de que estallara una guerra general.
La secuencia sitúa a las sociedades europeas divididas, y a sus gobiernos debilitados, en el momento en que el conflicto exterior se extiende.
María Julia Jahenny describe con más detalle cómo se produciría esa ruptura en Francia.
La falta de trabajo daría a los agitadores la oportunidad de convocar revueltas, que pasarían de las grandes ciudades a localidades menores, y acabarían acompañadas de incendios, saqueos y ataques.
Y cuando los disturbios alcanzaran suficiente magnitud, el gobierno huiría del país, las fuerzas del orden quedarían reducidas, y los revolucionarios tendrían espacio para imponer sus decisiones.
Jahenny habla también de cárceles abiertas y de una persecución que recibiría ayuda desde fuera de Francia.
Plantea que una coalición islamoizquierdista tomaría Italia, gobernaría por el terror y la persecución, y se extendería a Francia.
Y hoy ya empieza a formarse un escenario político que obliga a mirar esa posibilidad con atención.
Porque se están dando acuerdos entre grupos islámicos y partidos de izquierda, mientras aparecen partidos y grupos de derecha antiinmigración.
Si miramos para atrás, vemos que los conflictos dentro de las sociedades europeas y con Rusia, han crecido notablemente.
Pero llegará un momento en la escalada, que mucha gente creerá que la guerra general es inevitable.
Y Garabandal sitúa el Aviso y el Milagro ahí.
Mari Loli dijo que el Aviso llegará cuando parecerá que los comunistas se han apoderado del mundo, y resultará difícil practicar la religión.
Y concretó esa dificultad en dos hechos: los sacerdotes tendrán problemas para celebrar misa, y los fieles para abrir las puertas de las iglesias.
Y cuando le preguntaron si la Iglesia parecería haber desaparecido, respondió que sí, y añadió que quienes siguieran practicando la fe, tendrían que hacerlo clandestinamente.
Esta situación podría surgir de las revueltas descritas anteriormente: si los grupos que toman el control de una ciudad persiguen a la Iglesia, una parroquia puede quedar cerrada, aunque el combate entre ejércitos todavía esté lejos.
También puede extenderse cuando las autoridades, ocupadas en contener disturbios y proteger infraestructuras, pierden la capacidad de garantizar la seguridad de sacerdotes y fieles.
Porque en Garabandal la Virgen no habló de una invasión extranjera a Europa; esto es fundamental tenerlo claro.
Jacinta habló de una tribulación previa al Aviso, en la que el comunismo tendría un papel importante.
Y afirmó además que el Aviso llegará cuando las cosas estén en su peor momento.
De modo que sería antes de que esa amenaza se convierta en una guerra mayor.
Recordemos que en Fátima, la Virgen presentó la guerra como un castigo por los pecados de la humanidad.
Y habló de los errores de Rusia, que se extenderían por el mundo, y provocarían guerras y persecuciones contra la Iglesia.
Fátima mostró la relación entre las decisiones humanas y el curso de la guerra: el peligro es real, pero la respuesta al llamado del Cielo puede cambiar lo que suceda.
Y esto vuelve especialmente importante dos afirmaciones de Conchita en Garabandal.
Primero contó que, cuando en 1962 se temía una guerra mundial, por la crisis de los misiles en Cuba, la Virgen les dijo:
«No tengáis miedo, que no habrá otra guerra mundial».
Y segundo, siempre insistió que el Castigo es condicional, a la Respuesta del Aviso y el Milagro que enviaría el Cielo.
De modo que los conflictos pueden escalar hasta hacer creer que la Tercera Guerra Mundial está por comenzar.
Pero el Cielo intervendría antes de que se desate su fase más destructiva.
Y entonces, el Aviso y el Milagro serán los instrumentos que usará el Cielo, para tratar de detener lo más destructivo de la guerra.
El Aviso alcanzará a todos al mismo tiempo, también a los gobernantes, a quienes ordenan ataques y a quienes deciden continuarlos.
Conchita explicó que cada persona verá sus pecados y lo que esos pecados han provocado.
Y para quien sostiene una guerra, eso significa enfrentarse personalmente, al daño que han causado, más allá de las razones con que hoy justifican sus decisiones.
De este modo podríamos decir que la respuesta al Aviso y al Milagro, de parte de la gente, será el regulador del Castigo.
Si la respuesta de conversión es relativamente alta, algunos conflictos podrán cesar, y el castigo será menor.
Pero si el mundo responde poco, la escalada seguirá avanzando.
¿Y qué pasaría si la respuesta fuera insuficiente?
Si la respuesta al Aviso y al Milagro fuera insuficiente, la guerra se convertiría en un castigo mayor, hasta llegar incluso al castigo de explosiones nucleares.
Y hay profecías de esta escalada. Alois Irlmaier describió una ofensiva repentina de Rusia sobre Europa, con tres grandes columnas blindadas que avanzarían por Alemania.
Las tres se dirigirían hacia el oeste, hasta la zona industrial del Ruhr y el Rin.
Ese avance marcaría el comienzo de la fase más destructiva de la guerra, porque llevaría el combate al territorio de países de la OTAN, y exigiría una respuesta de sus aliados.
Mientras los relatos de María Julia Jahenny muestran el peligro desde el lado francés.
Después de las revueltas internas, Francia sería invadida por un ejército ruso, que avanzaría hacia Orleans y los alrededores de París.
Y también vendría una ofensiva desde África, cruzando el Mediterráneo.
Y la invasión sería eficaz porque encontraría a un país que ya habría sufrido la huida de su gobierno, el debilitamiento de sus fuerzas del orden, y a grupos revolucionarios actuando activamente.
Irlmaier describió una franja de polvo amarillo, lanzado desde el aire, que dejaría una zona donde todo moriría.
La Salette habla de la destrucción de París y Marsella. María Julia Jahenny sugiere también ataques atómicos.
Y el Padre Pel profetizó que los rusos atacarían París con armas atómicas desde Orleans y Provins.
Pero recordemos que la respuesta al Aviso y al Milagro determinaría, cuánto de ese escenario llegaría a cumplirse.
En los relatos sobre Francia aparece una figura vinculada a la guerra y a la restauración: el Gran Monarca.
Desde hace siglos, distintos relatos proféticos hablan de una figura, que contribuirá a restablecer la fe en Europa después de una gran crisis.
María Julia Jahenny lo sitúa en Francia.
En sus relatos aparece como un hombre rechazado por muchos, que llega a ejercer la autoridad, en medio de la división y de la oposición de otros pretendientes.
Si la respuesta de la gente al Aviso y al Milagro detiene la invasión a Europa, su tarea sería restañar las heridas de la crisis interna: reunir a los franceses, restablecer la autoridad y permitir que la Iglesia recupere su vida pública.
Pero si la guerra resulta más cruenta, tendría que intervenir expulsando a los invasores,y reconstruyendo ciudades e instituciones destruidas.
Jahenny habla de un sacerdocio renovado por su accionar, de imágenes de la Virgen restituidas, y de cruces levantadas de nuevo en los lugares donde habían sido derribadas.
Y La Salette presenta una etapa de paz, en la que nuevos reyes apoyan a la Iglesia y vuelve a predicarse el Evangelio.
Las revueltas europeas harán parecer inevitable una guerra mundial, pero el Aviso y el Milagro llegarán antes de la gran invasión de Europa, y darán una oportunidad para detenerla.
La respuesta de la humanidad será el regulador del Castigo: y determinará si los conflictos se contienen o avanzan hacia una invasión y al peligro nuclear.
¿Y tú crees que llegaremos a una guerra mundial atómica o piensas que la respuesta al Aviso y al Milagro lo detendrá?
¡Y que Dios te bendiga y te lleve a la oración por la paz en el mundo!
Fuente - Imagen, texto y video tomados de YOUTUBE: