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domingo, 25 de octubre de 2026

Exorcista Padre Gabriele Amorth: festejar Halloween te pone “en contacto con cosas graves” y es "un hosanna al diablo"

 


La celebración de Halloween cada vez se expande más al mundo católico y termina por reemplazar a la Fiesta de Todos los Santos. El exorcista Gabriele Amorth advirtió sobre los peligros de esta celebración a la cual consideraba “un hosanna al diablo”.

En el célebre libro "Más fuertes que el mal", el fallecido exorcista Gabriele Amorth y el periodista italiano Roberto Ítalo Zanini, recopilan testimonios y consejos para hacer frente al mal.

“La fiesta de Halloween es un hosanna al demonio”, advirtió Gabriele Amorth.

En dos capítulos del libro, el padre Gabriele Amorth previno severamente sobre los peligros de esta fiesta pagana.

Según el exorcista:




“La fiesta de Halloween es un hosanna al diablo, el cual, adorado aunque sea sólo por una noche, piensa que tiene derechos sobre la persona”


Además, el sacerdote agrega que:


“Es una especie de sesión espiritista, casi siempre presentada bajo la forma de un juego inocente. A través de la diversión se introduce a los niños en los artificios del mal, sin que se den cuenta de que están poniéndose en contacto con cosas tan graves”


“Es el perpetuarse del engaño del diablo por el que también muchos pecados ya ni siquiera se consideran tales. Todo se camufla bajo la forma de exigencia, libertad o placer personal”, concluye.


El caso de una pareja una
“Noche de Brujas”


El periodista Roberto Ítalo Zanini, complementa estas advertencias del sacerdote, con un episodio que sucedió la noche de Halloween y fue narrado en el diario italiano Avvenire. El testimonio que comenta el periodista fue comentado por don Aldo Buonaiuto, responsable del servicio antisectas ocultas de la Asociación Papa Juan XXIII.

La noche de Halloween, una pareja de aproximadamente 20 años de edad, decidió ir a una fiesta. Habían sido invitados por una persona que conocían hace unos meses de encontrarse en un bar.

Llegan a la fiesta y la dirección corresponde a una bella casa de campo.


“Los invitados, unos 50, están con máscaras de brujas, vampiros, zombis. No hay otra iluminación sino la de algunas velas. Ellos dos son los únicos que están sin máscara y con la cara descubierta. Todavía no lo sabían, pero habían sido escogidos como víctimas de una misa negra”




Mientras comían y bebían, de pronto los sorprendió “la aparición súbita de un hombre vestido de negro con un gran manto y un capuchón sobre el rostro. Todos, menos nosotros, se pusieron de rodillas… a cada uno le impuso las manos mientras habían comenzado a hablar una lengua incomprensible…”


Ante esta situación sienten deseos de marcharse. Se dirigen hacia la puerta pero la encuentran cerrada. Allí mismo pierden el conocimiento.


“Primero despertó el chico. Junto a él, la novia está completamente desnuda. En todo su cuerpo hay cortes, rasguños, moretones y diversas señales de abuso. La gran casa está vacía. En el hospital descubren que ella sufrió abusos sexuales y que en la sangre de ambos había ketamina”, cuenta el periodista.


Tiempo después, los jóvenes decidieron dar una entrevista anónima a un periodista. Allí:


“Quisieron advertir sobre todo a los jóvenes que piensan en estas fiestas como algo bello y divertido, que precisamente en las fiestas de Halloween se hacen cosas horrendas. A los jóvenes hay que ponerlos en guardia claramente, ir sin miedo contra la corriente… Mi vida ‐subraya la chica‐ fue arruinada y de aquella ruina llevo las señales en el alma y en la mente”




Si tenías pensado celebrar Halloween, ten todo esto en cuenta.


Fuente - Texto tomado de ES.CHURCHPOP.COM:





¡FUERA SATANÁS! 5 Formas de resistir los ataques del diablo - P. ED BROOM, OMV

    



20 DE ABRIL DE 2021


Cinco formas de resistir los ataques del diablo P. ED BROOM, OMV


El diablo es la antítesis de Dios. La Carta de San Juan describe a Dios como Amor. El diablo, por el contrario, es el epítome del odio; el diablo odia a Dios, odia a toda la humanidad y a todos nosotros individualmente, y el diablo incluso se odia a sí mismo.

Lucifer y los otros demonios con él son ángeles caídos. (Apocalipsis 12). A pesar de que los demonios son la encarnación del mal, sus intelectos todavía son muy agudos, aunque inclinados a la perversidad, la maldad y la destrucción. Conspirando y conspirando día y noche, el diablo se esfuerza por usar todas sus astutas estrategias para las llamas eternas del infierno para siempre.

Siendo este el caso, ofrezcamos una presentación de cinco de las herramientas más comunes que el diablo tiene en su arsenal para tentarnos, y luego cinco de las armas más eficaces que podemos utilizar para ganar la batalla: la salvación de nuestra alma inmortal y aquellos confiados a nuestro cuidado y providencia.


Herramientas destructivas en el Arsenal del diablo


1. Desolación




San Ignacio de Loyola reitera en las Reglas para el Discernimiento de los Espíritus, así como en la meditación de los Dos Estándares, la importancia de la vigilancia. Es decir, debemos estar constantemente atentos al estado interior de nuestra vida emocional para detectar cuándo nos encontramos en un estado de desolación, pues es entonces cuando el enemigo de nuestra salvación eterna, el diablo y su ejército, están levantando sus arcos y flechas, sus rifles, sus ametralladoras para disparar a matar! Por tanto, con una conciencia atenta de estar en la desolación, podemos resistir el embate del enemigo con mayor coraje e inteligencia para no sucumbir a sus astutos ataques.


2. Kriptonita: nuestro principal punto débil




Los atletas estudian a sus oponentes para detectar su punto débil y derrotarlos. En el debate, descubrir una laguna o un punto débil en el argumento del oponente puede resultar en la victoria. Los soldados usan tácticas militares para descubrir el punto vulnerable del enemigo y así derrotar al enemigo.

Así es con nosotros: todos tenemos nuestra propia kriptonita. ¿Por qué la palabra kriptonita? Superman era una fortaleza con una excepción: cuando estuvo expuesto a la kriptonita; luego se volvió tan débil como cualquier ser humano.

Los Padres del desierto acuñaron este conciso adagio, que es útil para el combate espiritual: conócete a ti mismo.


3. Entorno social




Vivimos en un entorno muy desafiante, más desafiante que los siglos anteriores. El mundo laboral, el entorno social, las redes sociales, el entretenimiento y, a menudo, incluso el contexto familiar, le dan al diablo una puerta abierta a las tentaciones.

Por ejemplo, con Internet existe la tentación constante de ver material nocivo y venenoso; el diablo se aprovecha de esto. Las fiestas pueden ser provocativas con la inmodestia, la bebida y la proliferación de drogas. Incluso en el lugar de trabajo, la tentación, detrás de la cual acecha el diablo, es caer en la deshonestidad en tantas formas, tamaños y formas diferentes.


4. Proliferación demoníaca de impurezas




Hace más de 100 años, la Virgen de Fátima dijo con tristeza que la mayoría de las almas se pierden para siempre debido a los pecados contra el 6° y 9° Mandamientos, es decir: los pecados contra la virtud de la pureza o castidad. En el medio social actual, nadie con razón podría dejar de admitir que esta situación se ha exacerbado y se ha deteriorado hasta niveles mínimos con respecto a la virtud de la pureza. Es cierto que la impureza implica pecados de la carne, pero el diablo, una vez más tras bambalinas, sabe avivar el fuego.


5. Diablo de la desesperación






Jesús le reveló a la santa mística moderna, Faustina Kowalska, en “Diario: Misericordia Divina en Mi Alma” que el peor de todos los pecados y ofensas contra Dios es la falta de Confianza en Su Misericordia Infinita y la última sucumbir a la desesperación. Una vez más, detrás de escena está la presencia nefasta, insidiosa y maliciosa del diablo y sus cohortes.




El verdadero y peor pecado de Judas Iscariote fue su desesperación, su incapacidad para pedir perdón y no confiar en la Misericordia Infinita del Corazón de Jesús. 




Con el diablo en el fondo, pero verdaderamente presente, muchos en nuestra sociedad moderna han renunciado a toda esperanza y confianza en el Amor y la Misericordia de Jesús nuestro Salvador y el poder maternal de intercesión de María.


Cinco formas de resistir al diablo




Hemos hablado de cinco de las tentaciones más destacadas del diablo, que, en palabras de San Pedro, acecha como un león rugiente, buscando a quien devorar. (1 Pedro 5: 8). A decir verdad, el diablo nunca se toma un descanso, no toma un año sabático ni se va de vacaciones. Trabaja día y noche, en los hogares, en las calles, en los lugares de trabajo, en las iglesias y monasterios, en todos los lugares para ganar su premio: ¡la condenación eterna de las almas!

Por tanto, ofrezcamos el contraataque, nuestra estrategia de defensa. Tendremos cinco herramientas para ganar el combate contra el diablo, a quien Ignacio llama el enemigo de nuestra salvación.


1. Oración ferviente




No importa cuán poderosas, insistentes, insidiosas y astutas sean las tentaciones del diablo, si recurrimos a la oración frecuente, ferviente, humilde y perseverante, la victoria definitivamente será nuestra sobre el diablo y su ejército. El mejor ejemplo es Jesús en el Huerto de Getsemaní, como se presenta en la película La Pasión de Cristo.




Jesús está orando con tanto fervor que suda enormes gotas de sangre. ¡Entonces Él se levanta para aplastar al diablo con el talón de Su pie! ¡La oración puede conquistarlo todo!


2. Práctica de la penitencia




Jesús fue tentado por el diablo en el desierto durante cuarenta días y cuarenta noches. En su prueba y estancia en el desierto, Jesús básicamente dedicó sus esfuerzos a dos actividades: oración ferviente e intensa penitencia. Jesús ayunó durante cuarenta días y cuarenta noches. Como resultado, cuando el diablo trató de tentar a Jesús para que convirtiera las piedras en pan, Jesús respondió:




"El hombre no vive solo de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios". (Mateo 4: 3-4)


Los intentos del diablo fueron frustrados, fracasaron miserablemente. En otro pasaje bíblico, cuando los Apóstoles le preguntaron al Señor por qué no podían echar fuera a los demonios, Jesús respondió:




"Aquellos sólo pueden ser expulsados ​​con oración y ayuno". (Mt. 17:21).


Por lo tanto, si podemos imbuir e impregnar nuestras vidas con al menos pequeños actos de penitencia y mortificación, ¡podemos mantener a raya al diablo y las tentaciones!


3. Transparencia y dirección espiritual periódica




Tanto San Ignacio de Loyola como Santa Teresa de Ávila insisten en la extrema necesidad de dirección espiritual en la búsqueda de la santidad. Todos tenemos puntos ciegos que solo se pueden detectar con la ayuda de un director espiritual capacitado. Sin embargo, muy especialmente, es indispensable abrir nuestra alma y conciencia atribulada a un director espiritual capacitado cuando nos encontramos en medio de una confusión o en medio de una tormenta espiritual.




Esta es la Regla clásica en el esquema de las Reglas para el discernimiento de los espíritus de San Ignacio de Loyola. El diablo quiere que mantengamos nuestras tentaciones ocultas; si hacemos esto, el enemigo puede transformar fácilmente un grano de arena en una montaña, un pequeño corte en una infección gangrenosa.


4. Nunc Coepi: ¡Comience de nuevo!




Siendo débiles y expuestos a muchas tentaciones, es posible que nos derrumbemos y capitulemos ante las insidiosas e insistentes murmuraciones del diablo. Solo Dios es perfecto y todos somos pecadores, ojalá en el camino hacia la santidad.




Un ataque del diablo muy feo pero omnipresente es precisamente este: después de caer en el pecado, nos desesperamos y perdemos la esperanza. ¡O podría ser el complejo de atracones! Con esto nos referimos a la tentación diabólica que podría expresarse como tal: " Bueno, ya te caíste, por qué no caes una y otra vez: bebida, pornografía, drogas, glotonería, promiscuidad, etc."




El verdadero soldado de Jesús, después de una caída no se desesperará, tirará la toalla y sucumbirá a hundirse más profundamente en el lodazal del pecado. ¡Todo lo contrario! 




Admitirá humildemente su caída, recurrirá a la Confesión Sacramental y empezará de nuevo.




En palabras del Venerable Bruno Lanteri, Fundador de la Congregación de los Oblatos de la Virgen María: Nunc Coepi —¡Empezar de nuevo! Los brazos del Padre Amoroso del Hijo Pródigo están siempre abiertos para recibirnos.


5. María




Jesús es el Rey y María es la Reina. En Guadalajara, México, hay un título digno de mención que se le da a María: “La Generala del Ejército”, que significa: ¡El General del Ejército! En nuestra constante batalla contra el diablo y su ejército debemos recurrir a María.














Y, muy especialmente, en tiempos de tentación, invocar el Santo Nombre de María.




¡Si se hace, la victoria será nuestra gracias a la poderosa intercesión de María!


Invoca el Santo Nombre de María, piensa a menudo en María, ¡y la victoria seguramente será nuestra!


Fuente - Texto tomado de CATHOLICEXCHANGE.COM:
https://catholicexchange.com/five-ways-to-resist-the-devils-attacks

San Alfredo - El Grande - Rey de Wessex - Fiesta Octubre 26

    



Fuente: Wikipedia 


Fue rey de Wessex (uno de los siete reinos principales que precedieron al reino de Inglaterra) desde 871 hasta su muerte. Se hizo célebre por defender a su reino contra los vikingos, volviéndose como resultado de esto en el único rey de su dinastía en ser llamado "El Grande" o Magno, por su pueblo. Fue también el primer rey de Wessex que se autoproclamó rey de Inglaterra. Los detalles de su vida son conocidos gracias a Asser, cronista de la tribu de los Galos. Siendo un hombre culto y letrado, ayudó mucho a la educación y a mejorar el sistema de leyes de su reino.

Nació en la localidad de Wantage, en Dorset, en el año 849, siendo el quinto y menor de los hijos varones -fueron 6 en total- de Ethelwulfo, rey de Wessex, y de su primera esposa, Osburga.

En 855, al morir su madre, acompañó a su padre a un peregrinaje a Roma, pasando a su regreso una temporada en la corte del rey Carlos el Calvo de Francia, realizándose entonces la segunda boda de Ethelwulfo con la hija del rey francés, Judith.

Ethelwulfo muere el 13 de enero de 858, siendo sucedido por su segundo hijo, Ethelbaldo, el cual se casa con su madrastra Judith.

Nada se sabe de los siguientes años de Alfredo durante los reinados de sus dos hermanos mayores, Ethelbaldo y Ethelberto que se sucedieron rápidamente. Fue hasta el reinado del tercer hermano -cuarto en orden de nacimiento-, Etelredo I, que el joven Alfredo comenzó su vida pública y su brillante carrera militar en contra de los vikingos. Fue gracias a sus éxitos militares que, según el cronista Asser, le fue concedido el título de secundarius o co-rey, siendo posiblemente aprobado este cargo por la Witenagemot para evitar problemas en la sucesión en caso de que el rey muriera en batalla, aunque con ello desheredaban a los dos hijos de Etelredo.

En 869, luchando al lado de su hermano Etelredo, hizo una tentativa fracasada de quitar a Mercia de la presión de los daneses. Durante casi dos años Wessex disfrutó de una tregua. Pero a finales de 870 se reanudan las hostilidades, y el año siguiente sería conocido como el "año de las batallas de Alfredo". Nueve batallas se realizaron con variada fortuna, aunque el lugar y la fecha de dos de ellas no se han registrado. Una escaramuza acertada en la batalla de Englesfield, Berkshire (31 de diciembre de 870), fue seguida por una derrota severa en la batalla de Reading (4 de enero de 871), para, cuatro días más tarde, logra una brillante victoria en la batalla de Ashdown, cerca de Compton Beauchamp, en Shrivenham Hundred.

El 22 de enero de 871, los daneses derrotaron de nuevo a los ingleses en Basing, y el 23 abril de 871 en Merton, Wiltshire, en la que muere el rey Etelredo I; las dos batallas no identificadas quizás ocurrieron en el intervalo.

Habiendo muerto Etelredo I en batalla, Alfredo al fin sube al trono de Wessex, siendo coronado en Kingston-upon-Thames el mismo día.

Mientras que él estaba ocupado con el entierro y las ceremonias fúnebres de su hermano, los daneses derrotaron al ejército inglés en su ausencia en un lugar desconocido, y una vez más en su presencia, en Wilton en el mes de mayo. Después de que fuera hecha la paz, y que por los siguientes cinco años ocuparon los daneses otras partes de Inglaterra, Alfredo se vio obligado a no realizar nuevas acciones que no fueran más allá de la observación y protección de la frontera. Las cosas cambian en 876, cuando los daneses, bajo un nuevo líder, Guthrum, regresan al reino y atacan Wareham. De allí, a comienzos de 877 y bajo el pretexto de negociaciones, incursionaron hacia el oeste y tomaron Exeter. Aquí Alfredo los bloqueó, y gracias a que la flota danesa no llegó luego de que fuera dispersada por una tormenta, los vikingos tuvieron que someterse y retirarse a Mercia. En enero de 878 los daneses volvieron a la lucha e hicieron un ataque repentino en Chippenham, una plaza fuerte la cual Alfredo había estado manteniendo desde Navidad, "y la mayoría de la gente fueron capturadas, excepto el rey Alfredo, el cual con una pequeña tropa reunida por sí mismo logra huir... por el bosque y el pantano, y después de Pascua él... construye una fortaleza en Athelney, y desde esa fortaleza comenzó a luchar contra el enemigo" (crónica).


LEYENDAS DEL PERÍODO


Una leyenda dice cómo, disfrazado como un fugitivo en los pantanos de Athelney, en Petherton, al norte de Somerset, después de la primera invasión danesa, fue visto por una campesina y ella le dio abrigo, ignorante de su identidad, dejándolo que la ayude a hacer algunas tortas que había dejado cocinar en el fuego mientras iba a hacer otros quehaceres. Preocupado con los problemas del reino, Alfredo dejó que las tortas se quemaran y fue golpeado por la mujer cuando volvió. Una vez expuesta la identidad del rey, la mujer se disculpó profusamente, pero Alfredo insistió que él era el que debería disculparse. En realidad toda esta historia de que Alfredo, durante su retiro en Athelney, saliera a la vista como un fugitivo y ayudara a una mujer a cocinar unas tortas, es falsa. En realidad él estaba organizando la resistencia. Al mismo tiempo, otras leyendas lo suponen disfrazado como arpista para entrar al campo de Guthrum y descubrir sus planes.


VICTORIA DECISIVA


A mediados de mayo de 878, los preparativos estaban listos y Alfredo se marchó de Athelney, reuniéndosele en el camino las fuerzas militares de Somerset, Wiltshire y Hampshire. Los daneses por su lado, se movieron fuera de Chippenham, y los dos ejércitos se enfrentaron en la batalla de Edington, en Wiltshire. El resultado fue una victoria decisiva para Alfredo. Los daneses fueron sometidos. Guthrum, el rey danés, y 29 de sus principales hombres tomaron el bautismo. Como resultado de esto, Inglaterra se dividió en dos tierras, la mitad al sudoeste en manos de los sajones y la mitad nororiental que se conocería ahora como el Danelaw. Al año siguiente (879) no solamente Wessex, sino también Mercia, al oeste de Watling Street, estaba libre del invasor. Éste es el arreglo conocido por los historiadores como la paz de Wedmore (878), aunque no hay documento alguno que pruebe su existencia.

Sin embargo por aquel tiempo aunque la mitad nororiental de Inglaterra, incluyendo Londres, estaba en las manos de los daneses, la verdad es que la marea había cambiado en su contra. Por aquellos años había paz en la isla, pero los daneses se mantenían ocupados en Europa. Un ataque a Kent en 884 o 885, aunque rechazado con éxito, animó a los daneses de Anglia del Este a rebelarse. Las medidas tomadas por Alfredo para reprimir esta sublevación culminan con la toma de Londres en 885 o 886, y con el tratado conocido como paz de Alfredo y de Guthrum, por el que los límites del tratado de Wedmore (con el cual se confunde a menudo) fueron modificados materialmente para beneficio de Alfredo.

Una vez terminada la lucha con los daneses, Alfredo se concentró en reforzar la marina real, siendo construidas diversas embarcaciones de acuerdo al gusto del rey.

También decidió reconstruir la organización civil, gravemente dañada durante la invasión danesa, favoreciendo a los desamparados y ganándose el título de "Protector del Pobre" (Asser).

Asser también habla de manera grandiosa acerca de las relaciones de Alfredo con potencias extranjeras, aunque no hay mucha información disponible a este respecto. Él ciertamente sostuvo correspondencia con Elías III, patriarca de Jerusalén, y envió probablemente una misión a la India. Las embajadas a Roma que aseguraban la salvación de las almas inglesas al papa eran bastante frecuentes; mientras que el interés de Alfredo en países extranjeros se demuestra por las inserciones que él hizo en su traducción de Orosius.

Alrededor del año 890, Wulfstan de Haithabu emprendió un viaje de Haithabu en Jutlandia a lo largo del Mar Báltico a la ciudad prusiana de Truso. Wulfstan dio detalles de su viaje a Alfredo.

Sus relaciones con los príncipes célticos en la mitad meridional de la isla están más claras. Comparativamente temprano en su reinado los príncipes de Gales, debido a la presión en ellas de Gales del norte y de Mercia, se acogieron a la protección de Alfredo. Más adelante Gales del norte siguió su ejemplo, y cooperó con el rey inglés en la campaña de 893 o 894. Que Alfredo enviara irlandeses a monasterios europeos se puede aceptar por la autoridad de Asser; la visita de tres peregrinos "escotos" (es decir, irlandeses) a Alfredo en 891 es indudablemente auténtica; la historia que él mismo en su niñez fue enviado a Irlanda a que se curara por St. Modwenna, aunque mítica, puede demostrar el interés del rey en esa isla.

Murió en Winchester, el 26 de octubre de 899, a los 50 años de edad, siendo sepultado en la abadía de Newminster, pero luego es trasladado a la abadía de Hyde, en Winchester.


Fuente - Texto tomado de ES.CATHOLIC.NET:
http://es.catholic.net/op/articulos/35576/alfredo-el-grande-santo.html

¿Falsa iglesia del Anticristo? Sin pecado, sin doctrina, sin catecismo: la nueva fe que propone Tucho



En octubre de 2026, el Vaticano publicó un documento sobre cómo transmitir la fe a las nuevas generaciones.

Se llama Venite ad me, venid a mí, y lo firma el cardenal Víctor Manuel Tucho Fernández.


Y se publicó el día de San Juan Pablo II, el Papa del Catecismo de la Iglesia Católica y el gran evangelizador de nuestra época.

Dos papas que dedicaron precisamente su vida a enseñar la doctrina entera, sin recortes.

Y este documento pide, justamente, lo contrario: dejar la doctrina en segundo plano.

Detrás de sus párrafos llenos de cercanía, hay confesiones que el propio texto dice en voz baja y tiene terribles consecuencias.

Quédate, porque lo que hay detrás de este documento es impresionante.

El documento se anima a decir en voz alta lo que muchas familias viven en silencio.

Cita al papa León XIV, que reconoce que en algunas regiones del mundo, la transmisión de la fe se interrumpió casi por completo.

Y para escribirlo, el Vaticano consultó a obispos de todo el mundo, y desde todos los continentes llegó la misma respuesta.

La fe ya no pasa de padres a hijos, como pasaba antes.

Y además el documento reconoce que muchísimos niños y adolescentes se alejan de la Iglesia, apenas terminan la catequesis, o apenas salen del colegio católico.

Hacen la Primera Comunión, se confirman, y desaparecen. Muchos abuelos que ven este video lo saben bien.

El problema del Vaticano es la respuesta que da. Y cuando uno mira quién escribió la receta a aplicar, y con qué encargo llegó a ese puesto que tiene hoy, la respuesta empieza a tener sentido.

El documento lo firma el cardenal Víctor Manuel Tucho Fernández, prefecto de la Doctrina de la Fe.

Es el autor de Fiducia supplicans, el texto que permitió bendecir a parejas en situación irregular, incluidas las del mismo sexo.

Y fue uno de los redactores de Amoris laetitia. Cuando Francisco lo nombró en ese cargo, en 2023, le escribió una carta pública.

Le pedía que defendiera la fe, pero no como enemigos que señalan y condenan.

Entre líneas, eso significa que al encargado de señalar los errores en la fe, le pidieron que dejara de señalar los errores.

Venite ad me es el fruto de esa carta.

Es un documento que habla de amor y de cercanía, pero que evita señalar el pecado y corregir errores.

Y el propio documento admite que no busca, como otros textos de ese dicasterio, la precisión del lenguaje.

O sea que la oficina que existe para precisar la fe, renuncia a precisarla.

Y lo más revelador del texto está en lo que deja escapar entre líneas. El documento celebra un fenómeno que llena de esperanza.

En Francia, los bautismos de adultos crecieron un 28 por ciento en un solo año, y se triplicaron en diez años.

La mitad de esos nuevos bautizados tiene entre 18 y 25 años. Esto está pasando en varios lados espontáneamente, sin intervención parroquial inicial.

Y el documento dice que muchos de esos neófitos, poco tiempo después del bautismo, vuelven a la indiferencia; lo mismo que después de la Primera Comunión.

Lo que falta es que echen raíces, saber qué se cree y por qué se cree, pero el documento no lo dice.

Y además el documento menciona, casi escondido, que entre lo que buscan los jóvenes hay un deseo de recuperar lo antiguo y las tradiciones.

Y entonces, uno esperaría que la receta fuera darles eso, y más formación para que no se vayan.

Pero la receta de Fernández va en la dirección contraria. El documento pide revisar la catequesis, para que no quede encerrada en lenguajes que llama escolásticos, dogmáticos o moralistas. 

Escolástico es el método de Santo Tomás de Aquino.

Dogmático es lo que Dios reveló.

Y moralista, en la práctica, termina siendo hablar de los mandamientos.

Y después va más lejos.

Dice que con los jóvenes, con los adultos que se preparan para el bautismo y con los que vuelven a la Iglesia, no parece oportuno dispersarse en ámbitos de la doctrina católica, por importantes que sean.

Justo con los que llegan sin saber nada. Justo con esos conversos que, como el mismo documento admite, se van poco después.

Y en contraposición Jesús, antes de subir al cielo, mandó a los apóstoles a hacer discípulos en todos los pueblos, y a enseñarles a guardar todo lo que Él les había mandado. Todo.

Y el documento pide no dispersarse en la doctrina, justo con los que recién llegan.

Además, para hablar de la familia, elige el testimonio de un sacerdote jesuita, que termina diciendo, que los gestos de sus padres le enseñaron sobre Dios más que el catecismo.

El recuerdo es hermoso. Pero el mensaje que queda es que el catecismo es lo de menos.

Están sugiriendo entre líneas debilitar el conocimiento de la fe.

Y hay algo más que el documento deja afuera: recuerda efectivamente con San Pablo que, si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe.

Pero en ese mismo capítulo de Corintios 15, unos versículos antes, Pablo transmite el anuncio cristiano más antiguo que se conserva:


Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras.


Y después lo repite:


Si Cristo no resucitó, vana es vuestra fe, todavía estáis en vuestros pecados.


Estas frases están amputadas en el documento.

El anuncio central que propone el documento, para toda la catequesis, es que Jesucristo te ama, que está vivo a tu lado cada día, que dio su vida para salvarte.

Pero no dice de qué te salva. En Pentecostés, San Pedro predicó el primer sermón de la Iglesia.

La gente, conmovida, le preguntó qué tenía que hacer. Y Pedro respondió: 


"Conviértanse, y háganse bautizar para el perdón de los pecados".


Si no se habla del pecado, nadie siente que tiene que cambiar de vida, ni confesarse, ni aprender lo que Dios pide.

Y esa es la catequesis contra la que habían advertido los dos Papas que hablamos al principio, que es borrada por este documento. San Pío X hizo del catecismo una prioridad de toda la Iglesia.



"La causa principal de la decadencia de la fe es la ignorancia de las cosas de Dios. Y ordenó que todos los párrocos dieran catecismo cada domingo, a los niños y también a los adultos. Dos años después, en la encíclica Pascendi, condenó el modernismo. Y describió que una de las marcas del modernismo, es hacer de la religión una cuestión de sentimiento, y de experiencia interior, con la doctrina en segundo plano".


Y Venite ad me pone en el centro, justamente que el anuncio provoque una experiencia de fe, y que la doctrina venga después.

Pío X veía en la ignorancia de la fe la raíz del mal.

Mientras el documento de Fernández ve el riesgo, en lo que llama una exposición fría de conceptos doctrinales.

Y Juan Pablo II tuvo que enfrentar este mismo debate en los años setenta, cuando muchos decían que la catequesis debía partir de la experiencia y dejar la doctrina de lado.

En 1979 respondió con Catechesi tradendae.

Ahí dijo que no hay que elegir entre vivir la fe y estudiarla: las dos cosas van juntas.

Y advirtió contra los que querían dejar de enseñar la doctrina, con la excusa de que lo importante es la experiencia.

Dijo también que el discípulo de Cristo tiene derecho a recibir la palabra de la fe entera, sin mutilaciones, sin falsificaciones y sin recortes.

Y en 1992 le dio a la Iglesia el Catecismo, para que nadie tuviera dudas sobre qué se cree.

Venite ad me se publicó el día de su fiesta.

Y pide precisamente lo que Juan Pablo II había descartado: poner la experiencia primero, y no dispersarse en la doctrina.

Para Juan Pablo II, conocer mejor a Cristo hacía más fuerte el encuentro con Él.

Lo que pasa cuando se deja de lado esa advertencia, América Latina lo conoce de memoria.

En 1995, ocho de cada diez latinoamericanos se declaraban católicos, y en 2024 había bajado a cinco de diez.

Los evangélicos pasaron de ser el seis por ciento a ser casi uno de cada cinco.

Y en nuestras tierras hay un refrán:


"Católico ignorante, futuro protestante".


El católico que no sabe por qué cree, cuando llega alguien con la Biblia bajo el brazo, no tiene qué responder.

Y cuando llega la prueba, la enfermedad o la pobreza, se va a donde le prometen algo.

Fernández sabe que muchos católicos se están yendo a las sectas que prometen salud y dinero.

Pero cree que se van porque la Iglesia no supo atender sus problemas concretos, un problema material.

Y no se le ocurre que se van porque nadie les enseñó su fe. Esa es la receta que Tucho vuelve a proponer en Venite ad me, y ya se probó.

Y el resultado está en las parroquias vacías de todo el continente. El Cielo sabía que esto iba a pasar.


Los estudiosos de Fátima, como el padre Joaquín Alonso, entendieron que si la fe entera se conservara en un país, en muchos otros se va a oscurecer o se va a perder.

Y la pérdida no vendría de afuera, sino desde arriba, desde los mismos pastores, del Vaticano como dijo el cardenal Ciappi, que era el verdadero contenido de la parte del tercer secreto nunca publicado.

El cardenal Pacelli, el futuro Pío XII, vio en Fátima un aviso del cielo.

Temía que la Iglesia fuera cambiando su fe poco a poco, sin decirlo, en la Misa, en lo que enseña y en lo que anuncia para salvar las almas.

Y eso es Venite ad me. No niega ninguna verdad, pero enseña a dejarlas de lado.

Y Pacelli también vio adónde lleva ese camino:


"Cristianos que entran a sus iglesias buscando la lámpara roja del Sagrario, y no encuentran a Dios".


El Vaticano hizo la pregunta correcta, pero la respuesta de Tucho Fernández es la misma receta que ya vació las iglesias.

Dos papas santos, y la Virgen en Fátima, ya habían avisado dónde termina este camino.

Y tú, ¿qué piensas que están buscando los jóvenes que están entrando a la Iglesia hoy?

¡Y que Dios te bendiga y la Virgen te auxilie para comprender nuestra fe!




Fuente - Imagen, texto y videos tomados de YOUTUBE:
https://www.youtube.com/watch?v=4BrNoKF_w3g

Santa Misa - Domingo 25 de Octubre de 2026







































Igualmente, ofrezcamos el rezo del Santo Rosario - La Coronilla de la Divina Misericordia y el Santo VíaCrucis a Dios, por intercesión de la Virgen María, por el fin de los fenómenos naturales y terribles acontecimientos a nivel mundial. También por las intenciones de todos y cada uno de ustedes:















Unámonos todos como Iglesia Militante y Peregrina, y asistamos virtualmente a la Santa Misa, junto a Jesús en su Calvario, con profunda fe y recogimiento.


Elevemos a Dios nuestras oraciones y peticiones personales, también por las de nuestros familiares, amigos y el mundo entero.


Igualmente, pidamos perdón por nuestros pecados, procuremos la conversión de nuestras vidas, busquemos a Dios a través del Sacramento de la Reconciliación "Penitencia o Confesión", y recibamos la gracia de su perdón y su amoroso abrazo de Padre, que recibe a sus hijos pródigos que regresan a Él, ÚNICO PADRE que sí nos ama verdaderamente.


Recordemos lo más sublime: recibir en estado de gracia al Señor Dios en su Presencia Real, en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía (Hostia Consagrada), en la totalidad de su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, en el santísimo sacrificio incongruento, como memorial de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.








Dios nos colme de abundantes bendiciones a todos, la Santísima Virgen María interceda por nosotros, y San José, protector de la Iglesia Católica Universal, defienda a la Iglesia Santa de Dios de las asechanzas del demonio y de todos sus enemigos, además de toda adversidad.


Muchas gracias a todos ustedes por su gentil atención.



Fuente - Texto de la Comunión Espiritual tomada de ACIPRENSA.COM:
https://www.aciprensa.com/recursos/comunion-espiritual-682