miércoles, 29 de julio de 2026

Cardenal Zen: «El Dios misericordioso también hizo llover fuego para destruir Sodoma»



«Los pecados LGBTQ violan por completo el plan del Creador para la humanidad», escribió el cardenal de 94 años.


Equipo de LifeSiteNews


Martes, 28 de julio de 2026 - 2:39 pm EDT


( LifeSiteNews ) — El cardenal Joseph Zen ha denunciado enérgicamente los actos homosexuales, recordando a los fieles que “el Dios misericordioso también hizo llover fuego para destruir Sodoma”.

Las declaraciones del cardenal sobre lo que él denominó “pecados LGBTQ” aparecieron en una publicación de blog el lunes.


«Por supuesto, la ética y la moral no se limitan al Sexto y Noveno Mandamiento, pero los pecados de este tipo son los más adictivos. En particular, los pecados LGBTQ violan por completo el plan del Creador para la humanidad: que un hombre y una mujer se amen de por vida y transmitan la vida en un entorno de amor», escribió Zen.


“Los actos homosexuales no solo se consideran pecado en la Biblia, sino que también son una abominación a los ojos de Dios. El Dios misericordioso incluso hizo llover fuego para destruir Sodoma”.


Fuente - Texto e imagen tomados de LIFESITENEWS.COM:

San Pedro Crisólogo - Doctor de la Iglesia Año 451 - Fiesta Julio 30

 

Crisólogo significa:
El que habla muy bien


Este santo ha sido uno de los oradores más famosos de la Iglesia Católica. Nació en Imola (Italia) y fue formado por Cornelio, obispo de esa ciudad, por el cual conservó siempre una gran veneración. Este santo prelado lo convenció de que en el dominio de las propias pasiones y en el rechazar los malos deseos reside la verdadera grandeza, y que éste es un medio seguro para conseguir las bendiciones de Dios.

Pedro gozó de la amistad del emperador Valentiniano y de la madre de éste, Plácida, y por recomendación de ellos dos, fue nombrado Arzobispo de Ravena (la ciudad donde vivía el emperador). También gozó de la amistad del Papa San León Magno.

Cuando empezó a ser arzobispo de Ravena, había en esta ciudad un gran número de paganos. Y trabajó con tanto entusiasmo por convertirlos, que cuando él murió ya eran poquísimos los paganos o no creyentes en esta capital. A la gente le agradaban mucho sus sermones (y por eso le pusieron el sobrenombre de crisólogo, o sea: el que habla muy bien). Su modo de hablar era conciso, sencillo y práctico. Sabía explicar muy claramente las principales verdades de la fe. A ratos se entusiasmaba tanto mientras predicaba, que la misma emoción le impedía seguir hablando, y el público se contagiaba de su entusiasmo y empezaban muchos a llorar. En los dos meses más calurosos del verano dejaba de predicar y explicaba así jocosamente a sus oyentes el por qué de esta determinación:


"En este tiempo de calores tan bochornosos no les predico, porque ustedes se apretujan mucho para escucharme y con estas temperaturas tan altas llegan los ahogos y trastornos, y después le echan toda la culpa de ello a mis sermones"


La gente se admiraba de que en predicaciones bastante breves, era capaz de resumir las doctrinas más importantes de la fe. Se conservan de él, 176 sermones, muy bien preparados y cuidadosamente redactados. Por su gran sabiduría al predicar y escribir, fue nombrado Doctor de la Iglesia, por el Papa Benedicto XIII. Recomendaba mucho la comunión frecuente y exhortaba a sus oyentes a convertir la Sagrada Eucaristía en su alimento de todas las semanas.




Murió el 30 de julio del año 451.


Quiera nuestro buen Dios
concedernos que muchos predicadores
y catequistas de nuestro tiempo
merezcan también el apelativo
de Crisólogos: los que hablan muy bien


Dichosos los que escuchan
la Palabra de Dios
y la ponen en práctica
(Lc. 8,21)


Fuente - Texto tomado de EWTN:
https://www.ewtn.com/es/catolicismo/santos/pedro-crisologo-15048

DESTRUCCIÓN DE SODOMA Y GOMORRA - Del Libro del Antiguo Testamento - Lectura del Génesis 19, 1-38

   



CAPÍTULO XIX


Nefanda disolución de los sodomitas, los cuales son todos abrasados con fuego del cielo; de él libertan a Lot los dos ángeles, sus huéspedes. Castigo de la mujer de Lot; incesto; incesto de éste con sus dos hijas.


1. Entretanto los dos ángeles llegaron al caer de la tarde a Sodoma, y al tiempo que Lot estaba sentado a la puerta de la ciudad. El cual luego que los vio, se levantó y salióles al encuentro, y los adoró inclinándose hacia el suelo.


2. Y dijo:


"Ruégoos, señores, que vengáis a la casa de vuestro siervo, y os hospedéis en ella; lavaréis vuestros pies, y de madrugada proseguiréis vuestro viaje".


Ellos respondieron:


"No, pues nos quedaremos a descansar en la plaza"


3. A puras instancias en fin los obligó a que se encaminasen a su casa; y entrados que fueron en ella, les dispuso un banquete, y coció panes sin levadura, y cenaron.


4. Pero antes de que se fuesen a acostar, cercaron la casa los vecinos de la ciudad, todo el pueblo junto, desde el más muchacho hasta el más viejo.


5. Y llamando a Lot, le dijeron:


"¿En dónde están aquellos hombres que al anochecer entraron en tu casa? Sácalos acá fuera, para que los conozcamos".


6. Salió a ellos Lot, y cerrando tras sí la puerta, díjoles:


7. "No queráis, os ruego, hermanos míos, no queráis cometer esta maldad".


8. "Dos hijas tengo, que todavía son doncellas: éstas os las sacaré afuera, y haced de ellas lo que gustareis, con tal que no hagáis mal alguno a estos hombres, ya que se acogieron a la sombra de mi techo".


9. Mas ellos respondieron:


"Quita allá".


Y aún añadieron:


"Viniste poco a vivir entre nosotros como extranjero, ¿y quieres ya gobernar?; pues a ti te trataremos peor que a ellos".


Y forcejeaban contra Lot con grandísima violencia: y ya estaban a punto de forzar la puerta.


10. Cuando he aquí que los huéspedes alargaron la mano, y metieron a Lot dentro y cerraron otra vez la puerta.


11. Y a los de afuera, del menor hasta el mayor, hirieron de una especie de ceguera, que no pudieron atinar más con la puerta.


12. Enseguida dijeron a Lot:


"¿Tienes aquí alguno de los tuyos?: yerno, hijos, o hijas, a todos los tuyos sácalos de esta ciudad".


13. "Porque vamos a arrasar este lugar, por cuanto el clamor contra las maldades de estos pueblos ha subido de punto en la presencia del Señor, el cual nos ha enviado a exterminarlos".


14. Salió, pues, Lot, y habló a sus yernos que habían de casarse con sus hijas, y dijo:


"Levantaos, y salid de este lugar: porque va el Señor a asolar esta ciudad".


Mas a ellos les pareció que hablaba como chanceándose y no quisieron salir.


15. Y al apuntar el alba, metíanle prisa los ángeles, diciendo:


"Apresúrate, toma a tu mujer, y las dos hijas que tienes: no sea que tú también perezcas en la ruina de esta ciudad malvada".


16. Viendo que se entretenía, le agarraron de la mano a él, a su mujer, y a sus dos hijas, pues el Señor quería salvarle.


17. Y sacáronle, y le pusieron fuera de la ciudad; y allí le dijeron estas palabras:


"Salva tu vida; no mires hacia atrás, ni te pares en toda la región circunvecina; sino ponte a salvo en el monte, no sea que también tú perezcas juntamente con los otros".


18. Díjoles Lot:


"Ruégote, Señor mío..."


19. "...pues que tu siervo ha encontrado gracia en tus ojos, y has mostrado conmigo tan gran misericordia, poniendo en salvo mi vida, ya que no puedo arribar al monte, antes que quizá me alcance el azote, y muera:"


20. "... Ahí cerca está una ciudad pequeña, donde podré refugiarme, y en ella me salvaré. ¿No es ella de poca monta, y no estará allá segura mi vida?"


21. Respondióle el ángel:


"Mira, aún en esto te otorgo la súplica; no destruiré la ciudad por la cual me has hablado".


22. "Date prisa, y sálvate allí: pues nada podré hacer hasta que tú te pongas en cobro dentro de ella. Por esta razón se dio a la dicha ciudad el nombre de Segor".


23. Al rayar el sol sobre la tierra, entró Lot en Segor.


24. Entonces el Señor llovió del cielo sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego por virtud del Señor.


25. Y arrasó estas ciudades, y todo el país confinante, los moradores todos de las ciudades, y todas las verdes campiñas del territorio.


26. La mujer empero de Lot volviéndose a mirar hacia atrás, quedó convertida en estatua de sal.


27. Mas Abrahán, yendo muy de mañana al sitio en donde antes había estado con el Señor.


28. Se puso a mirar hacia Sodoma y Gomorra, y todo el terreno de aquella región; y vio levantarse de la tierra pavesas ardientes así como la humareda de un horno o calera.


29. Así, pues, que determinó Dios acabar con las ciudades de aquel país, se acordó de Abrahán, y por su respeto libró a Lot de la ruina de las ciudades en que había morado.


30. Temeroso Lot se retiró de Segor, y fue con sus dos hijas a refugiarse en el monte (pues no se daba por seguro en Segor) y se quedó en una cueva así él, como sus dos hijas.


31. Entonces dijo la mayor a la menor:


"Nuestro padre es viejo, y no ha quedado en la tierra ni un hombre que pueda casarse con nosotras según se acostumbra en todos los países".


32. "Ven, y emborrachémosle con vino y durmamos con él, a fin de poder conservar el linaje, por medio de nuestro padre".


33. Con eso le dieron a beber vino aquella noche; y la mayor se acostó y durmió con su padre; pero él no sintió, ni cuando se acostó su hija, ni cuando se levantó.


34. Así mismo al día siguiente dijo la mayor a la menor:


"Ya sabes que yo dormí ayer con mi padre, démosle también a beber vino esta noche, y dormirás tú con él para que conservemos la sucesión de nuestro padre".


35. Dieron, pues, del mismo modo a su padre a beber vino aquella noche, y acostada la hija menor, durmió con él, y ni tampoco entonces sintió cuándo ella se había acostado, o cuándo se había levantado.


36. Y sucedió que las dos hijas de Lot concibieron de su padre.


37. A su tiempo la mayor parió un hijo, y llamó su nombre Moab: este es el padre de los moabitas que subsisten hasta hoy.


38. La menor también parió un hijo, y púsole por nombre Amón, esto es hijo del pueblo mío: el cual es el padre de los amonitas que subsisten hasta el día de hoy.