jueves, 16 de julio de 2026

Cardenal Sarah declara ante la UE que la ideología de género y el fundamentalismo islámico son "bestias apocalípticas"



El cardenal Sarah condenó la ideología de género y el islam radical en un discurso ante el Parlamento Europeo, afirmando que "amenazan con destruir no solo la familia, sino la humanidad misma, imagen de Dios".


Antonino Cambria

Jueves 16 de julio de 2026 - 1:01 pm EDT


BRUSELAS ( LifeSiteNews ) ― El cardenal Robert Sarah, durante un discurso pronunciado el miércoles ante el Parlamento Europeo, denunció la ideología de género y el fundamentalismo islámico como “bestias apocalípticas” que amenazan con destruir la familia y la humanidad misma.

En su discurso de casi una hora de duración pronunciado el 15 de julio en una conferencia celebrada en el edificio del Parlamento Europeo, titulada "Europa y África: En diálogo con el cardenal Robert Sarah", que también incluyó discursos de la vicepresidenta del Parlamento Europeo, Antonella Sburi, y del nuncio apostólico ante la Unión Europea, el arzobispo Bernardito Auza, el prelado guineano criticó duramente los males del aborto, el "matrimonio" homosexual, la ideología de género y el fundamentalismo islámico, así como su impacto en África, Europa y toda la sociedad.

Al tiempo que denunciaba que la ONU, así como las potencias europeas y otras potencias occidentales, hubieran intentado imponer la ideología de género a las naciones africanas a cambio de ayuda financiera, el cardenal Sarah se hizo eco de las declaraciones que hizo durante el Sínodo de la Familia de 2015, en las que afirmaba que la ideología de género, así como el fundamentalismo islámico, son "bestias apocalípticas".


“En 2015, durante el Sínodo sobre la Familia, dije, y no me retracto ni una sola palabra, que ‘la ideología de género y el fundamentalismo islámico representan, cada uno a su manera, dos bestias apocalípticas que amenazan con destruir no solo a la familia, sino a la humanidad misma, imagen de Dios’”, afirmó.


«Algunos consideraron esta imagen excesiva. Yo sigo creyendo que encierra algo de verdad. ¿Podría ser que estas fuerzas, aunque muy diferentes en origen y forma, compartan la pretensión de reescribir la humanidad a su antojo?», añadió. «Una en nombre del supuesto progreso, la otra en nombre de un supuesto retorno a una pureza original, negando en ambos casos la libertad religiosa y la dignidad humana».


La Iglesia Católica enseña que Dios crea a cada individuo, hombre o mujer, en el momento de su concepción y que el sexo es un rasgo inmutable que “caracteriza al hombre y a la mujer no solo en el plano físico, sino también en el psicológico y espiritual, dejando su huella en cada una de sus expresiones”.


El documento del Vaticano de 1975, Persona Humana, advertía contra los principios del movimiento transgénero moderno, afirmando que "no puede haber una verdadera promoción de la dignidad del hombre a menos que se respete el orden esencial de su naturaleza".


La doctrina católica también condena la mutilación corporal y la esterilización por considerarlas "contrarias a la ley moral" y denuncia la ideología de género.


En lo que respecta al fundamentalismo islámico, el propio cardenal Sarah se encuentra entre varios prelados católicos prominentes que han advertido sobre la migración masiva de musulmanes y otros grupos a Europa.

En un discurso pronunciado en 2017 en la Universidad Cardenal Stefan Wyszyński de Polonia, el cardenal africano denunció a las "fuerzas externas" que intentan imponerse en Polonia y otras naciones europeas sin asimilarse.


“¿De qué manera es posible eliminar el derecho de la nación a distinguir entre un refugiado político o religioso, que debe huir de su patria, y el migrante económico, que desea cambiar de domicilio sin adaptarse, identificarse ni aceptar la cultura del país en el que vivirá?”, reflexionó el cardenal Sarah.


El cardenal también subrayó la importancia de reconstruir las naciones que han sufrido guerras y otras injusticias sin desarraigar a la gente de otros países, y criticó a quienes “explotan la palabra de Dios” para justificar la promoción del multiculturalismo.


«Reitero que debemos trabajar juntos para reconstruir las naciones que han sido víctimas de la guerra, la corrupción y la injusticia, pero esto no significa fomentar el desarraigo de los pueblos ni la destrucción de las naciones», afirmó. «Algunas personas instrumentalizan la Palabra de Dios para justificar la promoción del multiculturalismo y se valen de la excusa de la hospitalidad para justificar la admisión de inmigrantes».


Anteriormente en su intervención, el cardenal Sarah destacó la promoción que Europa ha hecho de los llamados "derechos" al aborto y de la ideología LGBT, y cómo esto ha contribuido a la "autodestrucción" del continente al distorsionar la razón.


«Cuando Europa construye "derechos" desvinculados de la verdad sobre la persona humana —el aborto, que algunos quisieran elevar a la categoría de "derecho fundamental", la "identidad sexual" reducida a una mera autoconstrucción subjetiva—, la razón misma se distorsiona, dejando de ser un instrumento para conocer la verdad para convertirse en un instrumento de poder capaz de imponerse mediante la fuerza de la ley y el dinero a quienes no comparten esas promesas», afirmó.


Fuente - Texto e imagen tomados de LIFESITENEWS.COM:

San Alejo - El Mendigo de Dios - Siglo V - Fiesta Julio 17

     



Era hijo de un rico senador romano. Nació y pasó su juventud en Roma. Sus padres le enseñaron con la palabra y el ejemplo que las ayudas que se reparten a los pobres se convierten en tesoros para el cielo y sirven para borrar pecados. Por eso Alejo desde muy pequeño repartía entre los necesitados cuanto dinero conseguía, y muchas otras clases de ayudas, y esto le traía muchas bendiciones de Dios.

Pero llegando a los veinte años se dio cuenta de que la vida en una familia muy rica y en una sociedad muy mundana le traía muchos peligros para su alma, y huyó de la casa, vestido como un mendigo y se fue a Siria.

En Siria estuvo durante 17 años dedicado a la adoración y a la penitencia, y mendigaba para él y para los otros muy necesitados. Era tan santo que la gente lo llamaba "el hombre de Dios". Lo que deseaba era predicar la virtud de la pobreza y la virtud de la humildad. Pero de pronto una persona muy espiritual contó a las gentes que este mendigo tan pobre, era hijo de una riquísima familia, y él por temor a que le rindieran honores, huyó de Siria y volvió a Roma.

Llegó a casa de sus padres en Roma a pedir algún oficio, y ellos no se dieron cuenta de que este mendigo era su propio hijo. Lo dedicaron a los trabajos más humillantes, y así estuvo durante otros 17 años durmiendo debajo de una escalera, y aguantando y trabajando hacía penitencia, y ofrecía sus humillaciones por los pecadores.

Y sucedió que al fin se enfermó, y ya moribundo mandó llamar a su humilde covacha, debajo de la escalera, a sus padres, y les contó que él era su hijo, que por penitencia había escogido aquél tremendo modo de vivir. Los dos ancianos lo abrazaron llorando y lo ayudaron al bien morir.

Después de muerto empezó a conseguir muchos milagros en favor de los que se encomendaban a él. En Roma le edificaron un templo y en la Iglesia de Oriente, especialmente en Siria, le tuvieron mucha devoción.

La enseñanza de la vida de San Alejo es que para obtener la humildad se necesitan las humillaciones. La soberbia es un pecado muy propio de las almas espirituales, y se le aleja aceptando que nos humillen. Aún las gentes que más se dedican a buenas obras tienen que luchar contra la soberbia porque si la dejan crecer les arruinará su santidad. La soberbia se esconde aún entre las mejores acciones que hacemos, y si no estamos alerta esteriliza nuestro apostolado. Un gran santo reprochaba una vez a un discípulo por ser muy orgulloso, y este le dijo:


"Padre, yo no soy orgulloso"


El santo le respondió:




"Ese es tu peor peligro, que eres orgulloso, y no te das cuenta de que eres orgulloso"


La vida de San Alejo sea para nosotros una invitación a tratar de pasar por esta tierra sin buscar honores ni alabanzas vanas, y entonces se cumplirá en cada uno aquello que Cristo prometió:




"El que se humilla, será enaltecido"


Dijo Jesús:




"Los últimos serán los primeros. Dichosos los pobres de espíritu porque de ellos es el Reino de los cielos". (Mt. 5)


Fuente - Texto tomado de EWTN:

Novena al Divino Niño Jesús - Séptimo Día - Julio 17 de 2026

   



Séptimo Día de la Novena al Divino Niño


Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Acto de Contrición


Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, Bondad infinita y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido. También me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno, ayudado de Vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.


Oración para todos los Días


Oh Dios, que por amor a nosotros nos ha enviado a tu Divino Hijo como nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que por mediación de los méritos de tu infancia, se acreciente nuestra fe y abundemos en buenas obras. Por Cristo nuestro Señor. Amén.





SÉPTIMO DÍA

La Palabra de Dios


"En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron: ¿Quién es pues, el mayor en el Reino de los Cielos? Él llamó a un niño, le puso en medio de ellos y dijo: Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños no entraréis en el Reino de los Cielos. Así, pues, ése es el mayor en el reino de los Cielos". (Mt. 18, 14).


Reflexión


Jesús no nos exige que seamos ya perfectos sino que trabajemos por ser mejores. Que dominemos nuestro orgullo y reconozcamos humildemente nuestros pecados; que cambiemos nuestro modo equivocado de pensar y actuar. Él siempre nos ofrece su amor y su perdón.


Propósito


Dedicaré todos los días un momento para examinar mi conciencia y trataré de corregir mis defectos con mi esfuerzo personal y la ayuda de Dios.


Oración Comunitaria


Confiados en la bondad de Dios hagámosle nuestras peticiones:

Para que nos resolvamos a renovar nuestra vida espiritual y nuestras relaciones con nuestro prójimo. Escúchanos, Señor.

Para que, si es de su agrado, Jesús nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena. Escúchanos, Señor.

(Pueden añadirse otras peticiones).


Gozos


Coro


Oh Divino Niño mi Dios y Señor, tú serás el dueño de mi corazón.


Estrofas


Aquí en tu Santuario con fe y oración, te pedimos todos nuestra conversión.

Pequeños y grandes en gran procesión, venimos alegres a hacerte oblación.

Los jóvenes todos con gran persuasión, radiantes de anhelos van al Salvador.

Que nuestras familias como Nazaret, sus grandes virtudes puedan conocer.

Que amemos a todos nos manda el Señor, con todas las fuerzas que amamos a Dios.

Que al fin de mi vida con tu protección, tenga yo la dicha de mi salvación.


Oración Final


Señor, mira nuestra debilidad y nuestra inconstancia y concédenos con el auxilio de tu gracia, que a ejemplo de tu Hijo Jesús, crezcamos cada día en amor a Ti y a nuestro prójimo, sin descuidar nuestro progreso humano y cultural. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.


Padrenuestro, Avemaría y Gloria

Amén


Fuente - Texto e imagen tomado de ACIPRENSA.COM: