El don de Consejo dota al alma de prudencia sobrenatural, permitiéndole juzgar con prontitud y correctamente qué debe hacer, especialmente en circunstancias difíciles. El Consejo aplica los principios dados por el Conocimiento y el Entendimiento a los innumerables casos concretos que confrontamos en el curso de nuestras diarias obligaciones en tanto padres, docentes, servidores públicos y ciudadanos cristianos. El Consejo es sentido común sobrenatural, un tesoro invalorable en el tema de la salvación. "Y por encima de todo esto, suplica al Altísimo para que enderece tu camino en la verdad" (Ecl 37,15).
Padrenuestro y Avemaría: 1 vez. Gloria: 7 veces. Acto de Consagración. Oración por los 7 dones.
Acto de Consagración al Espíritu Santo
(Se reza diariamente durante la novena)
De rodillas frente a la gran multitud de testigos celestiales me ofrezco, en alma y cuerpo, a Ti, Eterno Espíritu de Dios. Adoro la brillantez de tu Pureza, la inequívoca precisión de tu Justicia, y el poder de tu Amor. Tú eres la Fuerza y la Luz de mi alma. En Ti yo vivo, me muevo y soy. Deseo no contristarte nunca por la infidelidad a la gracia, y ruego con todo mi corazón apartarme del mínimo pecado contra Ti. Misericordiosamente cuida de mi íntimo pensamiento y concédeme que pueda siempre observar tu Luz, escuchar tu Voz, y seguir las inspiraciones de tu gracia. Yo me aferro a Ti y me entrego a Ti y te pido, por tu Compasión, que me cuides en mi debilidad. Sosteniendo los pies traspasados de Jesús y viendo sus Cinco Llagas, y confiando en su Preciosa Sangre y adorando su Costado y su Corazón Abierto, te imploro, Adorable Espíritu, Ayuda de mi enfermedad, mantenme en tu gracia, que nunca peque contra Ti. ¡Dame la gracia, Oh Espíritu Santo, Espíritu del Padre y del Hijo, de decirte siempre que sí en todo tiempo y lugar. "¡Habla, Señor, que tu siervo escucha!"
Amén
Oración por los Siete Dones del Espíritu Santo
(Se reza diariamente durante la novena)
Oh, Señor Jesucristo, que antes de ascender al cielo prometiste enviar al Espíritu Santo para completar tu obra en las almas de tus Apóstoles y discípulos, dígnate concederme el mismo Espíritu Santo para que Él perfeccione en mi alma la obra de tu gracia y de tu amor. Concédeme el Espíritu de Sabiduría para que pueda despreciar las cosas perecederas de este mundo y aspirar sólo a las cosas que son eternas. El Espíritu de Entendimiento para iluminar mi mente con la luz de tu divina verdad. El Espíritu de Consejo para que pueda siempre elegir el camino más seguro para agradar a Dios y ganar el Cielo. El Espíritu de Fortaleza para que pueda llevar mi cruz contigo y sobrellevar con coraje todos los obstáculos que se opongan a mi salvación. El Espíritu de Conocimiento para que pueda conocer a Dios y conocerme a mí mismo y crecer en la perfección de la ciencia de los santos. El Espíritu de Piedad para que pueda encontrar el servicio a Dios dulce y amable. Y el Espíritu de Temor de Dios para que pueda ser lleno de reverencia amorosa hacia Dios y que tema en cualquier modo disgustarlo. Márcame, amado Señor, con la señal de tus verdaderos discípulos y anímame en todas las cosas con tu Espíritu.
Amén
Oraciones para empezar todos los días
¡Dios mío! Dios de amor y de verdad. Autor de la santificación de nuestras almas, postrado humildemente ante vuestra soberana Majestad, detesto en la amargura de mi corazón todos mis pecados, como ofensas hechas a Vos, digno de ser amado sobre todas las cosas. ¡Oh bondad infinita! ¡Quién jamás os hubiera ofendido! Perdonadme, Señor, Dios de gracia y de misericordia, perdonadme mis continuas infidelidades; el no haber tenido valor para ejecutar cosa alguna buena, después que tantas veces vuestra misericordia y gracia me han solicitado, reprendido, amenazado e inspirado amorosamente. Me pesa, me arrepiento de la ingrata correspondencia e indigna ceguedad con que he resistido incesantemente a vuestros dulces y divinos llamamientos. Mas propongo firmemente con vuestro auxilio de no ser ya rebelde a Vos, de seguir en adelante vuestras tiernas inspiraciones con suma docilidad. A este fin, alumbrad, oh fuente de luz, mi entendimiento, fortaleced mi voluntad, purificad mi corazón, arreglad todos mis pensamientos, deseos y afectos, y hacedme digno de gustar los frutos bienaventurados que vuestros dones producen en las almas que os poseen. Concededme las gracias que os pido en esta Novena, si han de ser para mayor gloria vuestra, y para que yo os vea, ame y alabe sin fin en vuestra gloria.
Amén
INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Ven a nuestras almas
¡Oh Espíritu Santo!
y del cielo envía
de tu luz un rayo.
Ven, padre de pobres,
ven, de dones franco,
ven, de corazones
lúcido reparo.
Ven, consolador,
dulce y soberano,
huésped de las almas,
suave regalo.
En los contratiempos
descanso al trabajo,
templanza en lo ardiente
consuelo en el llanto.
Santísima luz de
todo cristiano,
lo íntimo del pecho,
llena de amor casto.
En el hombre nada
se halla sin tu amparo,
y nada haber puede
sin Ti, puro y santo.
Con tus aguas puras
lava lo manchado,
riega lo que es seco
pon lo enfermo sano.
Al corazón duro
doblegue tu mano,
y ablande las almas
que manchó el pecado.
Vuelve al buen camino
al extraviado,
y al helado enciende
en tu fuego santo.
Concede a tus fieles
en Ti confiados
de tus altos dones
sacro setenario.
Aumento en virtudes
haz que merezcamos,
del eterno gozo
el feliz descanso.
Amén
A continuación rezar
la oración del día que corresponda:
Oración
Ven, Oh Espíritu de Consejo, ayúdame y guíame en todos mis caminos para que siempre haga tu Santa Voluntad. Inclina mi corazón a aquello que es bueno, apártame de todo lo que es malo y dirígeme por el sendero recto de tus Mandamientos a la meta de la vida eterna que yo anhelo.
Amén.
ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS
(Excepto el último día)
HIMNO AL ESPÍRITU SANTO
¡Ven, Oh Criador Espíritu!
nuestras almas visitad,
los pechos, que Vos criasteis,
llene gracia celestial.
Pues sois Paráclito Espíritu,
Don del Padre celestial,
fuente viva, sacro fuego,
unción santa, espiritual.
En tus dones setiformes,
tu promesa paternal,
dedo eterno de Dios Padre
nuestras lenguas inflamad.
Ilustrad nuestros sentidos,
el corazón inflamad,
nuestros cuerpos, que son flacos,
con vuestra virtud armad.
Apartad los enemigos,
danos la divina paz
y siendo Vos nuestra guía
huyamos toda maldad.
Por Vos al Padre y al Hijo,
en esta vida mortal
conozcamos, y creamos
siempre tu Divinidad.
A Dios PADRE sea gloria,
al HIJO gloria inmortal
y al Espíritu PARÁCLITO
por toda la Eternidad.
Amén
ORACIÓN
¡Oh Espíritu Santo! Divinísimo consolador de mi alma, fuego, luz y celestial ardor de los corazones humanos, si es para gloria de vuestra Majestad que yo consiga lo que deseo y pido en este día, dignáos concedérmelo benignamente; y sino dirigid mi petición, dándome las gracias que ha de ser para vuestra mayor gloria y bien de la salvación de mi alma.
Amén
Ahora cada uno se recogerá interiormente y pedirá la gracia que más necesite... Hecha la petición, se concluirá todos los días con antífona, verso, respuesta y oración siguientes:
ANTÍFONA
No os dejaré huérfanos, aleluya; voy y vengo a vosotros, aleluya; y se alegrará vuestro corazón, aleluya, aleluya.
V. Enviad, Señor, vuestro Santo Espíritu, y serán creados.
R. Y renovaréis la faz de la tierra.
ORACIÓN
Oh Dios, que habéis instruido los corazones de los fieles con la ilustración del Espíritu Santo, dadnos el sentir rectamente con este mismo Espíritu, y gozar siempre de su consolación. Por Jesucristo Señor nuestro, tu Hijo, que vive contigo y reina en la unidad del mismo Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Oración preparatoria
¡Oh María Auxiliadora, vengo a postrarme humildemente a tus plantas, para tributarte mi homenaje de amor y gratitud! Indigno soy de recibir nuevos favores de tu mano amorosísima, pues no he correspondido a las innumerables gracias que me has dispensado a cada paso. Olvidando mi ingratitud y no pensando más que en tu amor y benignidad, vengo a implorar nuevamente tus auxilios. Concédeme la gracia que deseo..., si no es contraria a la Voluntad de Dios. No me desampares, Madre mía, robustece mi voluntad para que no me aparte del verdadero camino de la virtud; ilumina mi entendimiento para que comprenda cuánto me amas, y santifícame para que logre, mediante tu valiosísimo socorro, alabarte por toda la eternidad. Así sea.
Oración para pedir la devoción a Jesús Sacramentado
¡Oh tiernísima Madre y Auxiliadora mía!, concededme la gracia que te pido... A pesar de que me veo lleno de pecados y miserias, al pensar en Jesús Sacramentado, siento en el alma un fuerte deseo del bien para agradarle; pero yo quisiera que este sentimiento no fuera homenaje de un instante solamente. Tú pues, Madre clementísima, que después de la Ascensión de Jesús encontraste en la Sagrada Eucaristía tu única delicia sobre la tierra, dame una fe viva, y enciéndeme en ardentísimo amor hacia este Divino Tesoro, para que lo tenga siempre en la mente y en el corazón, hasta el día que lo vea manifiesto en el Cielo. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Oración final
¡Dios te salve Reina, Madre de misericordia y auxilio de los cristianos! Pobre hijo de Eva, a quién me dirigiré en este valle de llanto sino a Ti que eres vida, dulzura y esperanza nuestra! A Ti se eleva mi grito: A TI CLAMAMOS!, a tus pies deposito el peso de mis afanes: A TI SUSPIRAMOS!... Ea, pues, Señora, manifiéstate como lo fuiste siempre, poderosa Abogada: inclina tus ojos maternales sobre mí que te amo tanto, ¡Oh Madre!, hoy más que nunca necesito de tu misericordia y de tu santo auxilio...! ¡Ah! vuelve hacia mí esos ojos tan misericordiosos y quedaré contento... Es verdad, yo soy culpable, pero Tú eres Santa: ¡Oh CLEMENTE! Yo soy ingrato, pero Tú eres buena! ¡OH PIADOSA! Yo soy rebelde, pero Tú eres dulce! ¡Oh DULCE VIRGEN MARIA! No mires mis culpas y pecados y acuérdate sólo de tu bondad: ¡MUESTRATE QUE ERES MADRE! Yo me abandono y entrego a Ti como un niño se abandona confiado en los brazos de su madre. María, Auxilio de los Cristianos
Ruega por nosotros
En el nombre del Padre, ...
Novena a María Auxiliadora
propagada por San Juan Bosco
1º Rezar, durante nueve días seguidos, tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias con la siguiente jaculatoria:
"Sea alabado y reverenciado en todo momento el Santísimo y Divinísimo Sacramento"
Y luego tres Salves con la jaculatoria:
"María Auxilio de los Cristianos, ruega por nosotros"
2º Recibir los Santos Sacramentos de Confesión y Comunión.
3º Hacer o prometer una limosna en favor de las obras de apostolado de la Iglesia o de las obras salesianas.
San Juan Bosco decía:
"Tened mucha fe en Jesús Sacramentado y en María Auxiliadora y estad persuadidos de que la Virgen no dejará de cumplir plenamente vuestros deseos, si han de ser para la gloria de Dios y bien de vuestras almas. De lo contrario, os concederá otras gracias iguales o mayores"
Novena de la Confianza
Madre mía de mi vida,
auxilio de los cristianos,
la pena que me atormenta,
pongo en tus benditas manos.
(Ave María)
Tú que sabes mis secretos,
pues todos te los confío,
da la paz a los turbados
y alivio al corazón mío.
(Ave María)
Y aunque tu amor no merezco,
nadie recurre a Ti en vano,
pues eres Madre de Dios
y Auxilio de los cristianos.
(Ave María)
Finalmente, se reza:
Oración de San Bernardo
Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María! que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, ¡oh Madre, Virgen de las vírgenes! Y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No desechéis, ¡oh Madre de Dios!, mis humildes súplicas, antes bien, inclinad a ellas vuestros oídos y dignaos atenderlas favorablemente.
Estamos viviendo un fenómeno que parece una contradicción.
En España e Iberoamérica, las cifras de las corrientes neopentecostales se han disparado, pero al mismo tiempo en el corazón de los Estados Unidos está ocurriendo lo contrario.
Miles de jóvenes están abandonando el caos para volver masivamente al dogma católico.
¿Por qué nosotros estamos perdiendo lo que ellos están descubriendo con desesperación?
En este video analizaremos las consecuencias espirituales y materiales que tiene en tu país este cambio.
Y quédate hasta el final porque verás cómo influye desde tu economía hasta tu salud mental.
El catolicismo fue el motor que creó la cultura de América Latina y España. Sin embargo, hoy los datos muestran un retroceso de la fe católica. En 1970, el 92% de los iberoamericanos eran católicos. Hoy la cifra ha bajado el 66%.
Y en 1978, cerca del 90% de los españoles se declaraba católico, mientras en 2024 la cifra cayó hasta el 52%.
Este espacio lo están ocupando grupos evangélicos neopentecostales con un crecimiento explosivo que va asociado a la adopción de una visión individualista ajena a la tradición católica.
Pero mientras el sur retrocede en Estados Unidos se registra la tendencia contraria, genuina y no por inmigrantes.
Veamos en más detalles las consecuencias de todo esto.
La identidad de lo que hoy llamamos hispanidad nace en 1492 con la toma de Granada y la unidad de los Reyes Católicos. En ese tiempo, Europa se estaba rompiendo en pedazos por la reforma protestante y España tomó el camino contrario y se convirtió en el valuarte de la unidad espiritual bajo la fe católica.
La fe funcionó como un sistema de defensa que permitió a España proyectarse hacia el exterior sin perder su cohesión interna.
Y el descubrimiento de América fue una operación de expansión de la civilización cristiana en un momento donde el resto de las potencias solo pensaban en el saqueo.
Esto creó un bloque cultural sólido que se extendió por tres continentes y que resistió durante tres siglos.
La unidad de la fe fue el pegamento que permitió que un gallego, un andaluz y un trascalteca se entendieran bajo los mismos códigos morales.
España no fundó colonias en el sentido anglosajón del término, sino que fundó reinos y provincias.
Mientras Inglaterra y Holanda creaban factorías comerciales para extraer recursos y luego marcharse, España construía ciudades.
En 1551 se fundó la Universidad de San Marcos en Lima y la de México casi un siglo antes que Harvard en el norte. Se fundó una red masiva de hospitales, misiones y escuelas.
Las leyes de Indias de 1542 son el primer cuerpo jurídico en la historia que reconoce a los nativos como súbditos de pleno derecho.
Estas leyes prohibían la esclavitud de los indígenas y fomentaban el mestizaje a través de los matrimonios mixtos, lo que produjo una civilización biológicamente mestiza que es única en la historia de la humanidad.
Y el contraste con el modelo anglosajón es absoluto, porque allí el nativo era visto como mano de obra, mientras en las misiones jesuíticas y franciscanas se enseñaban artes y oficios integrando a las poblaciones locales en la economía, en la cultura y en verdaderas comunidades.
Esta estructura civilizatoria permitió que Iberoamérica tuviera un nivel de vida y una estabilidad superior a muchas regiones de Europa durante el período virreinal.
Pero ante este éxito, las potencias protestantes europeas crearon y difundieron la leyenda negra, presentando a la civilización española como un monstruo de fanatismo y crueldad, exagerando las cifras de la Inquisición y ocultando la actuación mucho más severa y sistemática que ejecutaron las potencias del norte.
Mientras los de la escuadra y el compás sembraban el desprecio por la herencia española y católica y convencieron a las élites criollas de que el progreso solo llegaría si abandonaban la oscuridad del catolicismo y abrazaban el modelo liberal anglosajón.
Y luego en el siglo XX el catolicismo en América Latina se vio atrapado en una pinza geopolítica entre las dos grandes superpotencias. Según el análisis de Juan Manuel de Prada, la U.R.S.S. impulsó la teología de la liberación tratando de convertir a los sacerdotes católicos en cuadros revolucionarios marxistas.
Mihai Pacepa, el desertor de más alto rango de la inteligencia soviética, confirmó que Moscú moldeó esta doctrina para desestabilizar el patio trasero de Estados Unidos.
Se buscaba vaciar el mensaje del evangelio de su contenido sobrenatural para sustituirlo por una lucha de clases puramente materialista.
Y documentos históricos como el del informe Rockefeller en 1969 advirtió que la Iglesia Católica ya no garantizaba la estabilidad en la región.
Y a partir de los años 70 diversos organismos de inteligencia estratégica y fundaciones norteamericanas facilitaron el desembarco masivo de misiones pentecostales.
Y gobiernos dictatoriales de la región apoyaron este avance. Mientras Roma bajo el mando de Juan Pablo II y el cardenal Ratzinger tuvo que intervenir para frenar la deriva marxista católica.
Y en apenas 50 años la región ha pasado de ser 92% católica al 66%.
Este avance de los grupos evangélicos neopentecostales actúa como un ácido que disuelve el tejido social tradicional.
La fe católica daba sentido a la comunidad local y la familia extendida, vinculado a la parroquia y al santo patrón.
Pero los evangélicos rompen este vínculo tildándolo de idolatría.
El ataque sistemático a la Virgen María no fue solo una cuestión teológica, sino una estrategia de ingeniería social para destruir el símbolo de unidad del continente.
Al eliminar a la Madre de Dios se eliminaba el puente cultural que unió a indígenas y españoles durante tres siglos.
Pero además fue un golpe directo a la estabilidad económica y emocional de las comunidades.
La familia extendida era el seguro de vida gratuito y la red de contención ante la angustia.
Y al fragmentarse este tejido, las personas quedaron solas frente a un sistema que solo te valora por lo que produces.
Si te enfermas o sufres una crisis, ya no tienes a tu comunidad detrás para sostenerte.
El auge de estos grupos ha traído consigo la teología de la prosperidad, que es una perversión del mensaje evangélico original.
Esta doctrina enseña que la riqueza material y la salud física son los únicos signos reales de que una persona cuenta con el favor de Dios.
Se sustituye el valor del sacrificio y la caridad católica por una ambición individualista que sacraliza el éxito económico a cualquier precio.
Es una visión calvinista donde el pobre es visto como alguien que no tiene fe o que está bajo una maldición divina.
Esto destruye la ética del trabajo con sentido social y la sustituye por una mentalidad de consumo inmediato y competencia personal y destruye el sentido de comunidad.
El diezmo se presenta como una inversión para obtener retornos financieros mágicos e individuales y de hecho produce pastores millonarios.
Y el resultado es un creyente que ya no busca la santidad sino la prosperidad material personal, que facilita su manipulación por intereses políticos y económicos.
El ejemplo más extremo es el de Edir Macedo y su Iglesia Universal de Reino de Dios fundada en Brasil.
Macedo ha construido un imperio mediático y financiero que incluye bancos, canales de televisión y un partido político propio.
Y esto que sucede en América Latina también ha llegado a España. En 1978 el 90% de los españoles se declaraba católico, mientras que hoy la cifra ha bajado drásticamente al 55%.
Este desplome es más agudo entre los jóvenes, donde los católicos apenas llegan al 20% de la población.
Hoy existen en España más de 4.300 lugares de culto evangélico registrados oficialmente.
En ciudades como Madrid o Barcelona se abre un nuevo centro de culto evangélico cada pocos días ocupando naves industriales y locales de barrio.
Esta red ya cuenta con más de 1.5 millones de asistentes regulares, cuyas edades contrasta con el envejecimiento de los católicos, mientras el Estado facilita este avance mediante leyes de libertad religiosa que financian estructuras ajenas a la tradición histórica española.
Pero mientras estos grupos avanzan en tierras hispanas, el mundo anglosajón está redescubriendo el catolicismo.
En Estados Unidos están reportando números récord de adultos entrando en la Iglesia Católica.
En algunas jurisdicciones ha llegado al 100% respecto a la década anterior. Lo más relevante es el factor generacional, porque la generación Z estadounidense, que hoy tiene entre 14 y 29 años, es la primera en 50 años que rompe la tendencia al ateísmo.
Estos jóvenes están rechazando el modelo de religión de entretenimiento de los grupos protestantes y buscan la solidez del dogma.
Y por primera vez el crecimiento del catolicismo ya no depende de la inmigración hispana, porque el catolicismo está cayendo entre los latinos de segunda y tercera generación.
Y en Inglaterra el anglicanismo se está desmoronando, mientras el catolicismo vuelve a ocupar el centro de la vida espiritual.
Por primera vez desde la reforma protestante del siglo XVI, ahora hay más católicos que anglicanos practicantes los domingos en los bancos de las iglesias.
Hasta aquí cómo los protestantes han operado para crecer en el mundo hispano e imponer sus valores individualistas frente al espíritu de comunidad católico y se ha acelerado en las últimas décadas a través de la teología de la prosperidad de los neopentecostales.
Mientras que paradójicamente el mundo anglosajón está redescubriendo el catolicismo, lo cual es un llamado a los católicos iberamericanos y españoles para tomar conciencia de nuestros valores éticos y civilizatorios y defenderlos con más fuerza.
¿Y dónde tú vives han crecido los grupos evangélicos o no?
Y que Dios te bendiga y te dé la comprensión de los valores de la civilización católica.