lunes, 11 de mayo de 2026

San Nereo - San Aquileo y San Pancracio - Mártires Siglo I - Fiesta Mayo 12

 

San Nereo y Aquileo
Siglo I


Estos dos militares estaban al servicio de Flavia Domitila una de las primeras señoras de Roma. El historiador Eusebio dice que esta noble dama era sobrina del Emperador Domiciano y que el tal mandatario la envió al destierro, porque ella se había declarado seguidora de Jesucristo. Con Domitila fueron enviados también al destierro San Nereo y San Aquileo, porque proclamaban su fe en el Divino Redentor.

Afirma San Jerónimo que el destierro fue tan cruel y tan largo que les sirvió de martirio. Después otro emperador mandó que les cortaran la cabeza y así tuvieron el honor de derramar su sangre por proclamar su fe.

El Papa San Dámaso escribió en el año 400 la siguiente inscripción en la tumba de estos dos mártires:


"Nereo y Aquileo pertenecían al ejército del emperador. Pero se negaron a cumplir ciertas órdenes que a ellos les parecían crueles. Al convertirse al cristianismo abandonaron toda violencia y prefirieron tener que abandonar el ejército antes que ser crueles con los demás. Proclamaron su amor a Cristo en esta tierra y ahora gozan de la amistad de Cristo en la eternidad". 




San Pancracio
Año 304


El 12 de mayo se celebra también la fiesta de San Pancracio, un jovencito romano de sólo 14 años, que fue martirizado por declararse creyente y partidario de Nuestro Señor Jesucristo. Dicen que su padre murió martirizado y que la mamá recogió en unos algodones un poco de la sangre del mártir y la guardó en un relicario de oro, y le dijo al niño:


"Este relicario lo llevarás colgado al cuello, cuando demuestres que eres tan valiente como lo fue tu padre"


Un día Pancracio volvió de la escuela muy golpeado pero muy contento. La mamá le preguntó la causa de aquellas heridas y de la alegría que mostraba, y el jovencito le respondió:


"Es que en la escuela me declaré seguidor de Jesucristo y todos esos paganos me golpearon para que abandonara mi religión. Pero yo deseo que de mí se pueda decir lo que el Libro Santo afirma de los apóstoles:

'En su corazón había una gran alegría, por haber podido sufrir humillaciones por amor a Jesucristo'" (Hechos 6,41)


Al oír esto la buena mamá tomó en sus manos el relicario con la sangre del padre martirizado, y colgándolo al cuello de su hijo exclamó emocionada:


"Muy bien: ya eres digno seguidor de tu valiente padre"


Como Pancracio continuaba afirmando que él creía en la divinidad de Cristo y que deseaba ser siempre su seguidor y amigo, las autoridades paganas lo llevaron a la cárcel y lo condenaron y decretaron pena de muerte contra él. Cuando lo llevaban hacia el sitio de su martirio (en la vía Aurelia, a dos kilómetros de Roma) varios enviados del gobierno llegaron a ofrecerle grandes premios y muchas ayudas para el futuro si dejaba de decir que Cristo es Dios. 

El valiente joven proclamó con toda la valentía que él quería ser creyente en Cristo hasta el último momento de su vida. Entonces para obligarlo a desistir de sus creencias empezaron a azotarlo ferozmente mientras lo llevaban hacia el lugar donde lo iban a martirizar, pero mientras más lo azotaban, más fuertemente proclamaba él:


"Que Jesús es el Redentor del mundo"


Varias personas al contemplar este maravilloso ejemplo de valentía se convirtieron al cristianismo. Al llegar al sitio determinado, Pancracio dio las gracias a los verdugos porque le permitían ir tan pronto a encontrarse con Nuestro Señor Jesucristo, en el cielo, e invitó a todos los allí presentes a creer siempre en Jesucristo a pesar de todas las contrariedades y de todos los peligros. De muy buena voluntad se arrodilló y colocó su cabeza en el sitio donde iba a recibir el hachazo del verdugo y más parecía sentirse contento que temeroso al ofrecer su sangre y su vida por proclamar su fidelidad a la verdadera religión.

Allí en Roma se levantó un templo en honor de San Pancracio y por muchos siglos las muchedumbres han ido a venerar y admirar en ese templo el glorioso ejemplo de un valeroso muchacho de 14 años, que supo ofrecer su sangre y su vida por demostrar su fe en Dios y su amor por Jesucristo.


San Pancracio: ruégale a Dios
por nuestra juventud
que tiene tantos peligros
de perder su fe  y sus buenas costumbres.


Fuente - Texto tomado de EWTN:

Novena a Nuestra Señora de Fátima - Día Noveno - Mayo 12 de 2026

 El Inmaculado Corazón de María





Comenzar con el ofrecimiento
y la oración preparatoria


Ofrecimiento para todos los días


¡Dios Mío! Yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.

¡Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo!, yo os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los tabernáculos del mundo, en reparación por los ultrajes con que Él es ofendido; y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón e intercesión del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pecadores.



Oración Preparatoria


Oh Santísima Virgen María, Reina del Rosario y Madre de misericordia, que te dignaste manifestar en Fátima la ternura de vuestro Inmaculado Corazón trayéndonos mensajes de salvación y de paz, confiados en vuestra misericordia maternal y agradecidos por las bondades de vuestro amantísimo Corazón, venimos a vuestras plantas para rendiros el tributo de nuestra veneración y amor. Concédenos las gracias que necesitamos para cumplir fielmente vuestro mensaje de amor, y la que os pedimos en esta Novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de nuestras almas. Así sea.




¡Oh Santísima Virgen María, Madre nuestra dulcísima!, que escogiste a los pastorcitos de Fátima para mostrar al mundo las ternuras de vuestro Corazón misericordioso, y les propusiste la devoción al mismo como el medio con el cual Dios quiere dar la paz al mundo, como el camino para llevar las almas a Dios y como prenda suprema de salvación.

Haced, ¡oh Corazón de la más tierna de las madres!, que sepamos comprender vuestro mensaje de amor y de misericordia, que lo abracemos con filial adhesión y que lo pongamos en práctica siempre con fervor; y así sea vuestro Corazón nuestro refugio, nuestro consuelo y el camino que nos conduzca al amor y a la unión con vuestro Hijo Jesús.


Meditar
y rezar la Oración Final


Oración Final


¡Oh Dios, cuyo Unigénito, con su vida, muerte y resurrección, nos mereció el premio de la salvación eterna! Os suplicamos nos concedas que, meditando los misterios del Santísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos los ejemplos que nos enseñan y alcancemos el premio que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.


Texto tomado del Libro "Novena a Nuestra Señora de Fátima" - Caballeros de la Virgen

¡IMPERDIBLE CONVOCATORIA! Colombia será consagrada al Inmaculado Corazón de María en el IV Rosario Nacional - Virgen de Fátima - Mayo 13 de 2026



El IV Rosario Nacional reunirá a miles de fieles colombianos con un objetivo: pedir la paz y la reconciliación a través de la conversión personal. La jornada incluirá Misa, consagración mariana y un Rosario de antorchas en la Plaza de Bolívar.


11/05/26 9:19 AM


(InfoCatólica) Colombia vivirá el próximo miércoles 13 de mayo, festividad de Nuestra Señora de Fátima, una jornada nacional de oración que culminará con la consagración del país al Inmaculado Corazón de María. El acto, enmarcado en el IV Rosario Nacional, será presidido por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia.

La iniciativa, promovida por diversos grupos de laicos católicos con el respaldo de la Conferencia Episcopal y la Arquidiócesis de Bogotá, se celebra bajo el lema «La Paz y la Reconciliación de Colombia se construyen desde la conversión de tu corazón» y aspira a congregar a fieles dentro y fuera del país en torno a una misma intención: la paz y la reconciliación nacional a través de la conversión personal.


Dos momentos en el corazón de Bogotá


La jornada se articulará en dos actos principales. El primero comenzará a las 11:00 de la mañana en la Catedral Primada de Colombia, en Bogotá, con el rezo del Santo Rosario, dirigido por monseñor Sergio Pulido, párroco y delegado arzobispal de la Basílica Metropolitana. A continuación se celebrará la Santa Misa y la consagración del país al Inmaculado Corazón de María, presididas por monseñor Múnera Correa. La ceremonia será transmitida por el canal RCN y otros medios nacionales y digitales.

El segundo momento tendrá lugar a partir de las 5:00 de la tarde en la Plaza de Bolívar, donde se celebrará la adoración eucarística, seguida de una procesión y el rezo del Rosario de antorchas en compañía de una réplica de la Virgen de Fátima traída desde el santuario portugués. Artistas católicos como Felipe Gómez, Fruto del Madero y Héctor Tobo acompañarán musicalmente este segundo acto.


«El arma más poderosa es el Santo Rosario»




El presidente del episcopado colombiano subrayó el sentido profundo de la convocatoria al invitar a todos los colombianos a «unirse el 13 de mayo al gran acto de consagración al Corazón Inmaculado de la Virgen María». «Le pediremos a la Madre del Señor que avive en nosotros la esperanza, sostenga la unidad y suplique por la reconciliación y la paz de todos los colombianos», afirmó monseñor Múnera Correa.

Por su parte, el padre Daniel Bustamante Goyeneche, párroco de San Pedro Apóstol e impulsor de la iniciativa Un millón de Rosarios por Colombia, destacó la dimensión espiritual de la jornada: «Estamos viviendo una batalla espiritual y el arma más poderosa es el Santo Rosario, que sana el corazón y trae la paz». El sacerdote enfatizó que «la paz vendrá por una conversión sincera de corazón».


Un movimiento que se consolida


El IV Rosario Nacional se ha ido afianzando como un movimiento espiritual de alcance creciente en el país. La Conferencia Episcopal invita a diócesis, parroquias, comunidades religiosas, movimientos eclesiales y familias a sumarse desde sus propios contextos, tanto en el territorio nacional como en el exterior, fortaleciendo un clamor común por la reconciliación.

La fecha elegida, el 13 de mayo, remite a las apariciones de la Virgen María en Fátima en 1917, cuyo mensaje central fue precisamente una llamada a rezar el Rosario por la paz del mundo, un mensaje que los organizadores consideran de especial vigencia para la realidad colombiana.


Fuente - Texto e imagen tomados de INFOCATOLICA.COM: