domingo, 26 de abril de 2026

Santa Zita - Sirvienta (1278) - Fiesta Abril 27

 

  



Una sencilla sirvienta del hogar. Desde los 12 años hasta su muerte sirvió en casa de los Fatinelli de Lucca (Italia), siendo a veces humillada y criticada por ellos. Mereció, no obstante, su respeto gracias a la sincera devoción y a la entrega a su trabajo. El Señor le favoreció con el don de los milagros y carismas extraordinarios. El culto a la sierva de Dios comenzó poco después de su muerte en 1278. Su tumba en la iglesia de San Fridiano fue objeto de veneración y peregrinación por toda clase de gente.

Canonizada en 1696, su nombre entró en el calendario Romano en 1748. Desde Italia su culto pasó ya desde la edad media a todas partes de Europa, sobre todo dentro de las clases populares. Muy vinculada a las asociaciones de jóvenes del servicio doméstico.


Historia


Santa Zita nació en Lucca (Italia), en 1218, de una familia campesina pobre, pero muy piadosa. De pequeñita, bastaba que la mamá le dijera:


"Ésto agrada a Dios"


Para que la niña lo hiciera. Y bastaba decirle:


"Ésto no agrada a Nuestro Señor"


Para que dejara de hacerlo. A los 12 años, a causa de la pobreza de la familia tuvo que emplearse de sirvienta en una familia rica. El consejo que le dio la mamá al despedirse de ella fue ésto:


"En tus acciones y palabras debes pensar: ¿ésto agradará a Dios?"


Fue un consejo que le ayudó muchísimo a comportarse bien. El jefe de la familia donde Zita fue a trabajar, era de temperamento violento y mandaba con gritos y palabras muy humillantes. Todos los empleados protestaban por este trato tan áspero, menos Zita que lo aceptaba de buena gana para asemejarse a Cristo Jesús que fue humillado y ultrajado. Las demás empleadas le tenían envidia y la humillaban continuamente con palabras hirientes. Pero jamás Zita respondía a sus ofensas ni guardaba rencor o resentimiento. Los obreros se disgustaban porque ella demostraba aversión a las palabras groseras y a los cuentos inmorales. La tildaban de "besaladrillos" y de "beata". Pero con el correr de los años, todos se fueron dando cuenta de que era una verdadera santa, una gran amiga de Dios.

Era la más consagrada a sus oficios en toda esa inmensa casa y repetía que una piedad que lo lleva a uno a descuidar los deberes y oficios que tiene que cumplir, no es verdadera piedad.

Un hombre quiso irrespetarla en su castidad, y ella le arañó la cara, y lo hizo alejarse. El otro fue con calumnias ante el dueño de la casa y éste la insultó horriblemente. Zita no dijo ni una sola palabra para defenderse. Dejaba a Dios que se encargara de su defensa. Y después se supo toda la verdad y el patrón tuvo que arrepentirse del trato tan injusto que le había dado y creció enormemente su aprecio por aquella humilde sirvienta. El dinero de su sueldo lo gastaba casi todo en ayudar a los pobres. Dormía en una estera en el puro suelo porque su catre y colchón los había regalado a una familia muy necesitada.

Un día en pleno invierno con varios grados bajo cero, la señora de la casa le prestó su manto de lana para que fuera al templo a oír misa. Pero en la puerta del templo encontró a un pobre titiritando de frío y le dejó el manto. Al volver a casa fue terriblemente regañada por haber dado aquella tela, pero poco después apareció en la puerta de la casa un señor misterioso a traer un hermoso manto de lana. Y no quiso decir quién era él. La gente decía:


"Un ángel del Señor vino a visitarnos"


Un día llevaba para los pobres entre los pliegues de su delantal, todo lo que había sobrado del almuerzo, y por el camino se encontró con el furioso jefe de la casa, el cual le preguntó:


"¿Qué lleva ahí?"


Ella abrió el delantal y solamente apareció allí un montón de flores.

En época de gran escasez y hambre, Zita repartió entre los más pobres unos costales de grano que había en la despensa. Cuando llegó el furibundo capataz de la casa a contar cuántos costales de grano quedaban en el granero, la santa se puso a rezar a Dios para que le solucionara aquel problema. El hombre encontró allí todos los costales de grano. No faltaba ni uno solo. Y nadie se pudo explicar cómo ni cuándo fueron repuestos los que la joven había repartido entre los pobres. Cuando le quedaba un día libre, lo empleaba en visitar pobres, enfermos y presos, en ayudar a los condenados a muerte.

Estuvo 48 años de sirvienta, demostrando que en cualquier oficio y profesión que sea del agrado de Dios, se puede llegar a una gran santidad. Murió el 27 de abril de 1278. Fueron tantos los milagros que se obraron por su intercesión que el Papa Inocencio XII la declaró santa. Y su cuerpo se conservaba incorrupto cuando fue sacado del sepulcro, más de 300 años después de su muerte. Todavía son miles y miles los peregrinos que van a visitar el sepulcro y el templo de Santa Zita. Y ella sigue dándonos esta gran lección:


Que en un trabajo humilde se puede ganar una gran gloria para el cielo




Fuente - Texto tomado de EWTN:

¡GRAVE DENUNCIA - BENDICIONES BLASFEMAS - PECADO MORTAL! Mons. Schneider denuncia la protestantización de la Iglesia Católica



Por INFOVATICANA | 26 de abril de 2026


Las recientes iniciativas impulsadas en Alemania en torno a las bendiciones a parejas del mismo sexo siguen generando reacciones dentro de la Iglesia. El obispo auxiliar de Astaná, monseñor Athanasius Schneider, ha lanzado duras críticas contra el cardenal Reinhard Marx por promover este tipo de prácticas, al tiempo que ha denunciado lo que considera un proceso de “protestantización” en la vida eclesial.

En declaraciones a Gloria TV, Schneider calificó de “completamente irresponsable” la instrucción de permitir o realizar bendiciones a parejas homosexuales, al entender que estas suponen una validación pública de comportamientos contrarios a la doctrina católica.


Críticas a las bendiciones y acusación de “blasfemia”


El prelado fue especialmente contundente al referirse a la posibilidad de que este tipo de bendiciones se normalicen en la vida pastoral. A su juicio, convertirlas en práctica habitual implica una grave distorsión del sentido de la bendición en la Iglesia.

“Hacer de esto casi una obligación es una burla y una blasfemia”, afirmó, añadiendo que se trata de “un grave pecado” cuando es promovido por un cardenal.


Denuncia de un doble rasero en la Iglesia


Más allá de esta cuestión, Schneider señaló lo que considera una aplicación desigual de la disciplina eclesiástica. Como ejemplo, mencionó la participación de un obispo estadounidense en una consagración episcopal anglicana, que calificó de inválida.

Según el obispo, este tipo de actuaciones no reciben sanción, mientras que otras situaciones —como las consagraciones episcopales en ámbitos tradicionales— son tratadas con mayor severidad. “Se examina con lupa todo lo que es demasiado tradicional, mientras otros hechos quedan sin consecuencias”, sostuvo.


La expansión de prácticas litúrgicas irregulares


El obispo auxiliar de Astaná también advirtió sobre la proliferación de prácticas que, en su opinión, desdibujan la identidad litúrgica católica. Se refirió, entre otros aspectos, a la creciente presencia de mujeres dirigiendo celebraciones que se asemejan a la Misa, así como a la confusión entre distintos tipos de ritos.

Este fenómeno, señaló, podría llevar a una pérdida progresiva de la capacidad de los fieles para distinguir entre la Eucaristía y otras formas de oración comunitaria.


“Protestantización” y responsabilidad de Roma


En este contexto, Schneider afirmó que la Iglesia atraviesa un proceso de adaptación al mundo moderno que, a su juicio, implica relativismo doctrinal y sincretismo religioso. “Se trata de una clara protestantización de la fe y la vida católicas”, afirmó.

El obispo subrayó además la responsabilidad de la Santa Sede, al considerar que es consciente de estas situaciones pero no adopta medidas disciplinarias suficientes frente a determinados comportamientos.


Alemania, epicentro de la crisis


Finalmente, Schneider situó en Alemania uno de los focos principales de esta dinámica. A su juicio, el peso de las estructuras de la Conferencia Episcopal y su aparato administrativo ha favorecido la difusión de estas prácticas a gran escala.

En otros países, indicó, los problemas existirían, pero de forma más aislada y menos sistemática.


Fuente - Texto tomado de INFOVATICANA.COM:

Santa Misa - Domingo del Buen Pastor - Abril 26 de 2026



Me permito compartir con ustedes el video de la Santa Misa, que corresponde al Domingo 26 de Abril de 2026, fiesta de:





































Igualmente, ofrezcamos el rezo del Santo Rosario La Coronilla de la Divina Misericordia y el Santo VíaCrucis a Dios, por intercesión de la Virgen María, por el fin de los fenómenos naturales y terribles acontecimientos a nivel mundial. También por las intenciones de todos y cada uno de ustedes:















Unámonos todos como Iglesia Militante y Peregrina, y asistamos virtualmente a la Santa Misa, junto a Jesús en su Calvario, con profunda fe y recogimiento.


Elevemos a Dios nuestras oraciones y peticiones personales, también por las de nuestros familiares, amigos y el mundo entero.


Igualmente, pidamos perdón por nuestros pecados, procuremos la conversión de nuestras vidas, busquemos a Dios a través del Sacramento de la Reconciliación "Penitencia o Confesión", y recibamos la gracia de su perdón y su amoroso abrazo de Padre, que recibe a sus hijos pródigos que regresan a Él, ÚNICO PADRE que sí nos ama verdaderamente.


Recordemos lo más sublime: recibir en estado de gracia al Señor Dios en su Presencia Real, en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía (Hostia Consagrada), en la totalidad de su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, en el santísimo sacrificio incongruento, como memorial de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.









Dios nos colme de abundantes bendiciones a todos, la Santísima Virgen María interceda por nosotros, y San José, protector de la Iglesia Católica Universal, defienda a la Iglesia Santa de Dios de las asechanzas del demonio y de todos sus enemigos, además de toda adversidad.


Muchas gracias a todos ustedes por su gentil atención.


Fuente - Texto de la Comunión Espiritual tomada de ACIPRENSA.COM:
https://www.aciprensa.com/recursos/comunion-espiritual-682