miércoles, 15 de abril de 2026

Santa Bernardita Soubirous - Vidente de Lourdes - Fiesta 16 de Abril

 

  



Martirologio Romano


En Nevers, en Francia, Santa María Bernarda Soubirous, virgen, la cual, nacida en Lourdes de una familia muy pobre, siendo aún niña asistió a las apariciones de la Inmaculada Santísima Virgen María, y después abrazó la vida religiosa y llevó una vida escondida y humilde.

El 11 de febrero, fiesta de la Santísima Virgen de Lourdes, nos recuerda las apariciones de la Virgen a una niña de 14 años que no sabía leer ni escribir, pero que rezaba todos los días el Rosario.

Bernardita Soubirous nació en Lourdes (Francia) en 1844. Hija de padres supremamente pobres. En el bautismo le pusieron por nombre María Bernarda (nombre que ella empleará después cuando sea religiosa), pero todos la llamaban Bernardita. Era la mayor de varios hermanos. Sus padres vivían en un sótano húmedo y miserable, y el papá tenía por oficio botar la basura del hospital. La niña tuvo siempre muy débil salud a causa de la falta de alimentación suficiente, y del estado lamentablemente pobre de la habitación donde moraba.

En los primeros años sufrió la enfermedad de cólera que la dejó sumamente debilitada. A causa también del clima terriblemente frío en invierno, en aquella región, Bernardita adquirió desde los 10 años la enfermedad del asma, que al comprimir los bronquios produce continuos ahogos y falta de respiración. Esta enfermedad la acompañará y la atormentará toda su vida. Al final de su existencia sufrirá también de tuberculosis. En ella se cumplieron aquellas palabras de Jesús:


"Mi Padre, el árbol que más quiere, más lo poda (con sufrimientos) para que produzca más frutos" (Jn. 15)


En Bernardita se cumplió aquello que dijo San Pablo:


"Dios escoge a lo que no vale a los ojos del mundo, para confundir las vanidades del mundo"


 



Bernardita a los 14 años no sabía leer ni escribir, ni había hecho la Primera Comunión porque no había logrado aprenderse el catecismo. Pero tenía unas grandes cualidades: rezaba mucho a la Virgen y jamás decía una mentira.

Desde el 11 de febrero de 1859 hasta el 16 de julio del mismo año, la Santísima Virgen se le aparece 18 veces a Bernardita. Nuestra Señora le dijo:


"No te voy a hacer feliz en esta vida, pero sí en la otra"


Y así sucedió. La vida de la jovencita, después de las apariciones estuvo llena de enfermedades, penalidades y humillaciones, pero con todo esto fue adquiriendo un grado de santidad tan grande que se ganó enorme premio para el cielo. Las gentes le llevaban dinero, después de que supieron que la Virgen Santísima se le había aparecido, pero ella jamás quiso recibir nada. Nuestra Señora le había contado tres secretos, que ella jamás quiso contar a nadie. Probablemente uno de estos secretos era que no debería recibir dineros ni regalos de nadie y el otro, que no hiciera nunca nada que atrajera hacia ella las miradas. Por eso se conservó siempre muy pobre y apartada de toda exhibición. Ella no era hermosa, pero después de las apariciones, sus ojos tenían un brillo que admiraba a todos.

Le costaba mucho salir a recibir visitas porque todos le preguntaban siempre lo mismo y hasta algunos declaraban que no creían en lo que ella había visto. Cuando la mamá la llamaba a atender alguna visita, ella se estremecía y a veces se echaba a llorar.




"Vaya", le decía la señora.

"¡Tenga valor!"


Y la jovencita se secaba las lágrimas y salía a atender a los visitantes demostrando alegría y mucha paciencia, como si aquello no le costara ningún sacrificio. Para burlarse de ella porque la Virgen le había dicho que masticara unas hierbas amargas, como sacrificio, el señor alcalde le dijo:


"¿Es que la confundieron con una ternera?"


Y la niña le respondió:


"Señor alcalde, a usted sí le sirven lechugas en el almuerzo? Claro que sí. ¿Y es que lo confunden con un ternero?"


Todos rieron y se dieron cuenta de que era humilde pero no era tonta.

Bernardita pidió ser admitida en la Comunidad de Hijas de la Caridad de Nevers. Demoraron en admitirla porque su salud era muy débil. Pero al fin la admitieron. A los cuatro meses de estar en la comunidad estuvo a punto de morir por un ataque de asma, y le recibieron sus votos religiosos, pero enseguida curó. En la comunidad hizo de enfermera y de sacristana, y después por nueve años estuvo sufriendo una muy dolorosa enfermedad, siempre entre la vida y la muerte. Cuando le llegaban los más terribles ataques exclamaba:


"Lo que le pido a Nuestro Señor no es que me conceda la salud, sino que me conceda valor y fortaleza para soportar con paciencia mi enfermedad. Para cumplir lo que recomendó la Santísima Virgen, ofrezco mis sufrimientos como penitencia por la conversión de los pecadores"




Uno de los medios que Dios tiene para que las personas santas lleguen a un altísimo grado de perfección, consiste en permitir que les llegue la incomprensión, y muchas veces de parte de personas que están en altos puestos y que al hacerles la persecución piensan que con ésto están haciendo una obra buena. Bernardita tuvo por superiora durante los primeros años de religiosa a una mujer que le tenía una antipatía total, y casi todo lo que ella hacía lo juzgaba negativamente. Así, por ejemplo, a causa de un fuerte y continuo dolor que la joven sufría en una rodilla, tenía que cojear un poco. Pues bien, la superiora decía que Bernardita cojeaba para que la gente al ver las religiosas pudiera distinguir desde lejos cuál era la que había visto a la Virgen. Y así en un sinnúmero de detalles desagradables la hacía sufrir. Y ella jamás se quejaba ni se disgustaba por todo esto. Recordaba muy bien la noticia que le había dado la Madre de Dios:


"No te haré feliz en esta vida, pero sí en la otra"


A pesar de haber sido dócil instrumento para extender la devoción a la Inmaculada, Bernardita no se contaminó con la gloria humana. El día que el obispo de Lourdes, ante 50.000 peregrinos, colocó la estatua de la Virgen sobre la roca de Massabielle, Bernardita tuvo que permanecer en su celda, víctima de un ataque de asma. Y cuando el dolor físico se hacía más insoportable, suspiraba:


"No, no busco alivio, sino sólo la fuerza y la paciencia"


Su breve existencia transcurrió en la humilde aceptación del sufrimiento físico como generosa respuesta a la invitación de la Inmaculada para pagar con la penitencia el rescate de tantas almas que viven prisioneras del mal.




Mientras junto a la gruta de las apariciones se estaba construyendo un grande santuario para acoger a los numerosos peregrinos y enfermos en busca de alivio, Bernardita pareció desaparecer en la sombra. Pasó seis años en el Instituto de Lourdes, de las Hermanas de la Caridad de Nevers, y en el que después fue admitida como novicia.

Duró 15 años de religiosa. Los primeros seis años estuvo trabajando, pero fue tratada con mucha indiferencia por las superioras. Después los otros nueve años padeció noche y día de dos terribles enfermedades: el asma y la tuberculosis. Cuando llegaba el invierno, con un frío de varios grados bajo cero, se ahogaba continuamente y su vida era un continuo sufrir. Deseaba mucho volver a Lourdes, pero desde el día en que fue a visitar la Gruta por última vez para irse de religiosa, jamás volvió por allí. Ella repetía:


"Ah quién pudiera ir hasta allá, sin ser vista. Cuando se ha visto una vez a la Santísima Virgen, se estaría dispuesto a cualquier sacrificio con tal de volverla a ver. Tan bella es"


A quien la animaba le contestaba con la radiante sonrisa de los momentos de felicidad cuando estaba a la presencia de la blanca Señora de Lourdes:




"María es tan bella que quienes la ven querrían morir para volver a verla"


Al llegar a la Comunidad reunieron a las religiosas y le pidieron que les contara cómo habían sido las apariciones de la Virgen. Luego le prohibieron volver a hablar de esto, y en los 15 años de religiosa ya no se le permitió tratar este tema. Son sacrificios que a los santos les preparan altísimo puesto en el cielo. Cuando ya le faltaba poco para morir, llegó un obispo a visitarla y le dijo que iba camino de Roma, que le escribiera una carta al Santo Padre para que le enviara una bendición, y que él la llevaría personalmente. Bernardita, con mano temblorosa, escribe:


"Santo Padre, qué atrevimiento, que yo una pobre hermanita le escriba al Sumo Pontífice. Pero el Sr. Obispo me ha mandado que lo haga. Le pido una bendición especial para esta pobre enferma"


A vuelta del viaje el Sr. Obispo le trajo una bendición especialísima del Papa y un crucifijo de plata que le enviaba de regalo el Santo Padre. El 16 de abril de 1879, exclamó emocionada:


"Yo vi la Virgen. Sí, la vi, la vi ¡qué hermosa era!"


Y después de unos momentos de silencio exclamó emocionada:


"Ruega Señora por esta pobre pecadora"




Y apretando el crucifijo sobre su corazón se quedó muerta. Bernardita, la humilde pastorcita que pudo contemplar con sus propios ojos a la Virgen Inmaculada, murió el 16 de abril de 1879. Tenía apenas 35 años. A los funerales de Bernardita asistió una muchedumbre inmensa. Y ella empezó a conseguir milagros de Dios, en favor de los que le pedían su ayuda. Fue beatificada el año 1925. Y el 8 de diciembre de 1933, el Santo Padre Pío XI la declaró Santa.


Nota: La Iglesia católica la festeja el 16 de abril, día de su fallecimiento, pero en Francia se la festeja el 18 de febrero.


Fuente - Texto tomado de EWTN:

Fuente - Texto tomado de ES.CATHOLIC.NET:
http://es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=36845

VIDEO - El Padre Ripperger revela: el maligno controla a los líderes mundiales




Estamos viendo un despliegue de violencia en el mundo sin precedentes. Los destrozos de las guerras en Irán, Gaza, Ucrania no los habíamos vistos desde la Segunda Guerra Mundial.

¿Por qué las guerras actuales parecen diseñadas para ser interminables y cada vez más crueles?

En este video te vamos a contar la táctica de los demonios de realizar un ritual a gran escala para anular nuestra capacidad de razonar a través de operar obsesionando a los líderes mundiales.

Y quedate hasta el final porque verás cuál es la realidad política mundial que los demonios quieren evitar y cuál es el plan B que tienen si fallan.

Los exorcistas están diciendo que los demonios están teniendo cada vez más poder. Y hoy estamos viendo un despliegue de violencia en Ucrania, Gaza, Irán, Líbano, etcétera, que no responde a la lógica militar tradicional de tomar territorios y gobernar.

Estamos ante un millón de muertos y destrucciones masivas de ciudades e infraestructuras.

Es la táctica de la carnicería utilizando los conflictos para maximizar el sufrimiento de las poblaciones.

Una forma de sacrificio humano a gran escala en pleno siglo XXI.

El objetivo es generar un nivel de trauma y odio tan profundo que la capacidad de razonar de los pueblos quede anulada y que la sangre derramada alimente una atmósfera de discordia que se vuelve imposible de frenar.

Esta carnicería no es un error de los generales, sino una decisión consciente de las élites gobernantes para que no haya retorno hacia la paz.

¿Qué es lo que los entes preternaturales necesitan para operar en nuestro mundo?

El exorcista, padre Chad Rippergerexplica que lo que estamos viendo es algo de cúpulas políticas.

Los demonios no necesitan poseer a cada ciudadano para controlar a un país entero y llevarlo a la guerra.

Se enfocan exclusivamente en las cúpulas del poder, porque existe una regla espiritual donde el que ostenta la autoridad legal sobre un grupo tiene la capacidad de abrir o cerrar las puertas a la influencia preternatural.

Cuando un líder político firma un decreto o toma una decisión soberana, está actuando como el representante legal de millones de personas.

Y si ese líder actúa bajo la influencia del mal y permite leyes que contradicen el orden natural, está entregando el derecho legal de su nación a los demonios.

Así, por ejemplo, líderes europeos destruyen su propia energía al volar el gasoductuto Norstream o su industria por los requisitos de la economía verde o a la ideología woke con decisiones que no benefician a la mayoría de su pueblo, sino a la entidad que los capturó.

Las potencias actuales parecen actuar de forma irracional y contra sus propios intereses porque sus líderes están entregados a las estrategias de los demonios.

Y una vez que la autoridad está capturada, la nación entera queda vulnerable a plagas, crisis económicas y guerras.

El mecanismo más frecuente de la manipulación es la obsesión demoníaca directa sobre el pensamiento y la imaginación de los líderes.

Un bombardeo constante de ideas que terminan nublando la virtud de la prudencia, donde la soberbia es el punto de apoyo principal para este ataque.

Al líder se le inyecta la idea de que es el único capaz de salvar a su nación o de que su poder es absoluto.

Y bajo este nublamiento, el gobernante empieza a ver enemigos donde hay aliados y oportunidades estratégicas donde hay trampas mortales.

Las decisiones que vemos hoy en el tablero internacional son el resultado de una presión psicológica preternatural que impide al líder considerar las consecuencias a largo plazo.

Lo vemos claramente en la guerra contra Irán.

Y el miedo es la otra gran herramienta para nublar el juicio. Se induce un estado de paranoia al líder que siente que debe atacar primero con misiles para no ser destruido.

Y hoy existe un enorme engaño respecto a los alineamientos en las cúpulas mundiales.

Mientras naciones como Rusia y China mantuvieron un desarrollo nacionalista y vertical para proteger sus intereses nacionales, Occidente sufrió una transformación radical. El capital financiero transnacional logró ser hegemónico a través de la operación de organizaciones como el Foro de Davos y las redes de los Rothschild y Soros, la ONU, etcétera.

Este proceso dio origen a lo que hoy conocemos como el partido único globalista con base en las corporaciones, una estructura donde los partidos de derecha y de izquierda en cada país son solo una fachada que obedece a las mismas finanzas internacionales.

Y para consolidar este control absoluto se diseñó la cultura woke a través de la ideología de género, el multiculturalismo, las migraciones, armas de ingeniería social creadas para fragmentar la identidad familiar y destruir los valores cristianos que daban cohesión a Occidente.

Sin embargo, este dominio se rescabrajó objetivamente con la irupción de Donald Trump y su plataforma de retorno de la industria y la soberanía nacional en Estados Unidos.

Y además hoy el mundo que conocimos después de la caída del muro de Berlín ha dejado de existir y la era de la unipolaridad donde Estados Unidos dictaba las reglas globales de forma absoluta ha terminado.

Washington ya no tiene la capacidad económica ni militar para sostener el papel de policía del mundo.

Mientras el Partido Único Globalista ha vaciado la industria de las naciones occidentales y las dejó vulnerables ante el avance de Rusia y China. Esta pérdida de poder de Estados Unidos no es un proceso pacífico, sino un repliegue forzado por las potencias emergentes de los bricks.

Y ahora el sistema financiero transnacional se enfrenta a un mundo multipolar donde ya no puede imponer su voluntad mediante sanciones o amenazas.

Este repliegue de Estados Unidos es lo que ha desatado los incendios en las fronteras de las nuevas potencias.

Cada guerra que vemos hoy es una disputa por definir dónde termina la zona de influencia de un bloque y dónde empieza la del otro.

La multipolaridad es la aceptación de que el imperio globalista ya no puede controlar cada rincón de la Tierra desde un solo escritorio.

Pero debajo de la retórica de las guerras actuales existe paradójicamente un nivel de coincidencia racional que los medios de comunicación nunca mencionan.

Donald Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping coinciden objetivamente en la visión estratégica de desmontar el poder globalista para asegurar su área de influencia.

Pero el punto en Estados Unidos es cómo hacerlo sin que la nación pierda demasiada influencia y por ahí se introduce el conflicto.

Esta posible coordinación entre soberanistas que tienen intereses objetivos comunes es el mayor peligro para el plan de las entidades preternaturales.

Porque si los líderes de las potencias logran cooperar, el caos planificado se detendría.

Por esta razón, el mundo espiritual maligno está operando para dinamitar este puente de entendimiento antes de que sea demasiado tarde y tratan de forzar a estos líderes a enfrentarse entre sí para que se destruyan mutuamente en lugar de destruir al globalismo.

Y el tablero de Irán es el punto central donde la alianza de los soberanistas está siendo dinamitada.

Los demonios han detectado que si Trump, Putin y Xi consolidan su acuerdo, el globalismo morirá. Entonces, para evitarlo, han activado el sabotaje preternatural, utilizando la propia soberbia nacionalista como detonante.

Los demonios inyectan en la mente de los líderes la idea de que cualquier gesto de paz sea interpretado como una muestra de debilidad extrema.

A Trump se le presiona con el honor de Estados Unidos o pérdidas económicas y de poder irreparables y la necesidad de golpear fuerte para no parecer un traidor ante sus bases o que se pliegue a las demandas de Israel.

Y a Putin y Xi se les convence de que si no defienden a Irán con fuego, su credibilidad como líderes mundiales desaparecerá.

Es así como la soberbia desplaza a la estrategia y el cálculo racional es sustituido por la pasión del combate.

La desconfianza sembrada es tan profunda que ya nadie se atreve a creer en la palabra del adversario.

Y si se consolidan los bloques en un mundo multipolar, ¿no tienen los demonios un plan B?

Sí lo tienen, una estructura de seguridad en cada bloque basada en la vigilancia biométrica y la digitalización completa de la vida humana. Bajo la narrativa de evitar una nueva guerra nuclear, se pedirá a los ciudadanos que renuncien a su soberanía individual.

El sistema de crédito social y las monedas digitales serán las herramientas para asegurar que nadie pueda rebelarse contra este nuevo orden.

Y quien no acepte las condiciones de esta falsa paz, quedará excluido del acceso a los recursos básicos y a la protección del Estado.

Cómo los demonios están operando para impedir que el mundo se pacifique y se pase a un mundo multipolar con cada potencia manejando su área de influencia.

¿Y tú crees que de aquí al fin de esta década cada potencia manejará su área de influencia o crees que estos conflictos se mantendrán más allá de esta década?

Y que Dios te bendiga y te permita ver las señales de los tiempos.




Fuente - Texto y video tomados de YOUTUBE: