jueves, 9 de abril de 2026

San Ezequiel - Profeta y Mártir del Antiguo Testamento - Fiesta Abril 10

 

Ezequiel significa "Dios es Fuerte"
Profeta (598 a. de C.)



Oración


San Ezequiel profeta, pídele a Dios que nunca se nos vayan a olvidar los males que nos pueden venir si desobedecemos las leyes del Señor, y que siempre recordemos con gran provecho los inmensos bienes que vamos a conseguir si permanecemos fieles al amor de nuestro Dios y obedecemos sus divinos mandatos.


Historia


Ezequiel era hijo de un sacerdote y él también fue sacerdote (recuerden que en el Antiguo Testamento en Israel los sacerdotes se casaban). Fue el profeta encargado por Dios para animar al pueblo cuando los israelitas fueron llevados cautivos a Babilonia. Durante 22 años predicó al pueblo de Israel en el desierto. Dios le avisó que muchos no le iban a hacer caso:




"No querrán hacerte caso a ti porque tampoco quisieron hacerme caso a Mí, porque tienen cabeza orgullosa y corazón terco. Pero no les tengas miedo, pues Yo te doy una voluntad aún más fuerte que la de ellos y tan dura como el diamante"


Al principio Ezequiel predicó en Jerusalén, avisando a las gentes que si no dejaban su vida de pecado vendrían terribles castigos y la destrucción de la ciudad. No le hicieron caso y llegó el rey Nabucodonosor y destruyó la ciudad de Jerusalén y se llevó prisioneros y desterrados a sus habitantes, incluyendo a Ezequiel.




En el desierto este gran profeta mantiene viva la fe de los deportados y los anima constantemente a confiar en Dios. Les enseña que este castigo no significa que Dios los haya abandonado, sino que los quiere purificar y volver mejores. Dios le habló a Ezequiel por medio de visiones muy misteriosas:




Junto al río Quebar se le aparece el Señor en un carro de fuego, llevado por cuatro seres vivientes, los cuales tenían forma de león, de toro, de águila y de hombre (el león significaba valor, el toro, la fuerza, el águila, la elevación hasta muy alto, y el hombre, la inteligencia). Esto significaba que toda la creación representada por los cuatro seres, le servirá y le obedecerá al Creador.


Dios también le presentó en visión un campo lleno de esqueletos. Le mandó darles una bendición, y los esqueletos se llenaron de carne. Le ordenó darles otra bendición y los cuerpos adquirieron vida y resucitaron. Y Dios le dijo:




"Ésto es lo que voy a hacer con mi pueblo. Ahora están como muertos y desamparados, pero Yo les daré nueva vida y los llenaré de bendiciones"


En otra visión, Ezequiel contempló que una carroza bellísima donde viajaba la gloria de Dios se alejaba de Jerusalén y se dirigía hacia Babilonia. Con ésto el Señor le anunciaba que iba a abandonar por un tiempo a esta famosa ciudad y así sucedió. Unos años después Jerusalén fue destruida.




Más tarde vio el profeta que la carroza con la gloria de Dios volvía otra vez a Jerusalén. Con ésto se le anunciaba que la ciudad santa iba a ser reedificada otra vez y allí se le seguiría dando gloria a Dios. Y así sucedió. El pueblo desterrado volvió a Tierra Santa y en Jerusalén se volvió a construir el templo y a darle allí gloria al Señor.

A Ezequiel se le murió la esposa y Dios le dijo:


"No llores ni lleves luto, porque con ésto les quiero avisar que cuando les destruyan la ciudad no les van a dar tiempo para dedicarse a lamentaciones"


Todo sucedió de esa manera. Un día le dijo Dios:


"Échate al hombro el bulto con toda tu ropa y tus utensilios de trabajo, y sal por la ciudad como quien viaja para el destierro. Y si alguno te pregunta qué significa eso, les dirás que eso es lo que a ellos les va a suceder si siguen pecando: tendrán que irse al destierro con sus ropas y sus utensilios al hombro"


Todo sucedió después, tal cual como Dios se lo había anunciado. En una visión le dijo el Señor:


"Le voy a mostrar cómo será en el futuro la religión verdadera de mi pueblo"


 



Y le mostró un río pequeño. El agua apenas llegaba hasta las rodillas y se podía atravesar fácilmente hasta el otro lado. Luego el río creció y el agua ya llegaba hasta la cintura. El río siguió creciendo y ya el agua llegaba hasta el cuello y era difícil atravesarlo. Al fin, el río creció tan inmensamente que no se podía atravesar. Y sus aguas refrescantes regaron todos los campos de las orillas, los cuales se llenaron de árboles llenos de muy buenos frutos y llegaron las aguas al Mar Muerto (que es súper salado y espeso y no tiene vida de ninguna clase), y cambiaron aquellas aguas y las volvieron muy aptas para la vida, y se llenaron de peces. Y Dios le explicó:


"Que éste iba a ser el futuro de la Santa Religión: iría creciendo poco a poco hasta regar el mundo entero y llenar todas las regiones de frutos de buenas obras y convertir aquello que antes era maldad y daño, en algo provechoso y lleno de bondad"


Y así ha sucedido, gracias a Dios. La religión crece cada día más y más, y sus frutos de virtudes y de obras buenas, son maravillosos. Y muchos ambientes que eran como el Mar Muerto se volvieron llenos de vida espiritual, gracias a la religión. Las gentes decían desanimadas:


"Nuestros antepasados fueron los que cometieron las maldades y ahora somos nosotros los que las tenemos que pagar"


Pero Dios le dijo a Ezequiel:


"No es así como dicen. Cada uno paga por sus propias maldades"




Y le añadió una noticia muy importante:




"Si uno que era malo se vuelve bueno, se olvidarán sus antiguas maldades y se le premiará por la vida virtuosa que empieza a vivir. Pero si uno que era bueno, se vuelve malo, se olvidará lo bueno que hizo antes y se le castigará por sus maldades"


Fuente - Texto tomado de EWTN:
https://www.ewtn.com/es/catolicismo/santos/ezequiel-14861

Novena a la Divina Misericordia - Día Octavo - Abril 10 de 2026

 

Por las almas
que estén en el purgatorio
(Diario, N° 1226)




Jesús misericordioso, tú mismo has dicho que deseas la misericordia, he aquí que yo llevo a la morada de tu compasivísimo Corazón a las almas del purgatorio, almas que te son muy queridas, pero que deben pagar su culpa adecuada a tu justicia. Que los torrentes de sangre y agua que brotaron de tu Corazón, apaguen el fuego del purgatorio para que también allí sea glorificado el poder de tu misericordia.

Padre Eterno, mira con misericordia a las almas que sufren en el purgatorio y que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Te suplico por la dolorosa pasión de Jesús, tu Hijo, y por toda la amargura con la cual su sacratísima alma fue inundada, muestra tu misericordia a las almas que están bajo tu justo escrutinio. No las mires sino a través de las heridas de Jesús, tu amadísimo Hijo, ya que creemos que tu bondad y tu compasión no tienen límites. Amén.


Invocación para todos
los días de la Novena


Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como manantial de misericordia para nosotros, en ti confío.


Coronilla de la Divina Misericordia




Video tomado de Youtube:


Texto tomado del Libro: Novena del Señor de la Divina Misericordia - Caballeros de la Virgen

Santa Casilda de Toledo, princesa hija de emir, encontró a Cristo en los presos - Fiesta 9 de Abril



Nunca imaginaría su padre, el emir de Toledo y gran perseguidor de cristianos, que su hija sería una de las santas más queridas de la España católica.


Redacción (09/04/2026, Gaudium Press)


Hoy la Iglesia celebra, entre otros santos, a Santa Casilda de Toledo, de maravillosa historia.

Su nombre ‘Casilda’, significa ‘poesía’ en árabe, que hace honor esta santa, pues su vida es pura lírica.

Nace a inicios del S. XI en territorios de España que estaban invadidos por árabes provenientes del norte de África. Su padre era Al-Mamún, el emir de Toledo, quien se distinguía por su crueldad hacia los cristianos.

Como toda princesa musulmana, desde tierna edad se le recitaron versos del Corán, que ella aprendía de memoria, y también de este libro sagrado de su religión tomó los rudimentos para aprender a leer y escribir.

Pero es probable que su madre fuera cristiana, y además los hombres que se encargaron de su educación le abrieron el corazón para el conocimiento de culturas antiguas, lo que fue inicio de dudas acerca de la religión islámica.

Antes de decidirse a ser cristiana, la princesa Casilda mostraba su buena índole visitando las celdas y mazmorras, llevando a los prisioneros alimentos y medicinas que escondía entre sus ropas. Pero ocurría que algunos de estos presos eran monjes y sacerdotes, que algo le iban hablando de Cristo: uno de estos luego la bautizaría.

Con Santa Casilda se repitió un milagro que ha ocurrido varias veces con algunos santos.

Cuenta la tradición que llegó a oídos del Emir que su hija se mostraba misericordiosa con los cristianos y les llevaba alimentos. Furioso, fue a su encuentro, y cuando le pregunta qué era el bulto que se delineaba en sus ropas, Casilda le respondió que eran rosas. El emir quiso verificar, pidió que se las mostrara, y los panes efectivamente se habían convertido en la reina de las flores. El rey, que tenía informaciones y certeza de que la princesa había recogido panes, quedó pasmado y la dejó en paz. Algunas tradiciones dicen que ella siguió su camino y las rosas se volvieron nuevamente panes, para sus presos.

Un día la princesa comenzó a sufrir de flujos de sangre, dolencia ante la que sus médicos se mostraron impotentes. Pero entonces, uno de los presos, sus beneficiados, le sugirió que se bañara en los lagos vecinos al monasterio de San Vicente, que estaba en Briviesca, en el Reino cristiano de Castilla.

Después de ella bastante insistir, y convencido de que la enfermedad de su hija no tenía cura, el emir Al-Mamún autorizó su viaje, junto a una digna comitiva, donde había cristianos en secreto.

Ocurrió que apenas Casilda se bañó en esas aguas, su cura fue total y definitiva. Esto la terminó de decidirse a hacerse cristiana. Se bautizó, y también se confirmó y recibió a Jesús Sacramentado.

Entonces, tomada de amor por su nuevo dueño, el Señor Jesucristo, la princesa decidió permanecer virgen, y gastó el resto de sus día en oración y obras buenas. La dote que le pertenecía la entregó a la Iglesia y a los pobres.

Murió Santa Casilda como eremita en 1075, en San Vicente, siendo ya anciana. Sus restos fueron sepultados en la ermita que ella misma construyó; hoy estos se conservan en el santuario que lleva su nombre, en Burgos. Son muchos los que cuentan que ella ha intercedido por sus favores.

El gran Zurbarán empleó su tiempo inmortalizando su estampa, vistiéndola con trajes de princesa, dibujándola con rostro inocente, de ojos negros profundos lo mismo que sus cabellos, con mirada de contemplación y decisión. Una maravilla.

Se celebra su fiesta el 9 de abril, porque fue ese día que sus reliquias se trasladaron a Burgos.

Con información de Aciprensa y El Testigo Fiel.


Fuente - Texto tomado de ES. GAUDIUMPRESS.ORG: