lunes, 2 de marzo de 2026

San José: el santo de la simplicidad - del sentido común - de la sencillez y del silencio

   



Celebremos el encuentro cariñoso, afectuoso y generoso de este hombre, que Dios llamó a vivir de una manera sencilla.


Por: P. Idar Hidalgo | Fuente: Catholic.net 


José, como padre del recién nacido, le circuncida al octavo día y le impone el nombre de Jesús, que era un derecho inherente a la misión del padre.

José es quien transmite a Cristo su ascendencia y genealogía y con ello la descendencia de Abraham y la de David junto a las promesas del reino mesiánico y eterno. (cf Rm 1,3; 2 Tm 2,8; Ap 22,16).

Hablar o escribir sobre San José suele ser algo paradójico, ya que por un lado resulta ser algo muy simple, y por la misma simplicidad muchas veces se nos complica.

Pero San José es el santo de la simplicidad, el santo del sentido común, el santo de la sencillez, el santo del silencio. Y se podría seguir enumerando los calificativos de su santidad y todos sus atributos, y no se trata de hacer eso en esta pequeña meditación, sino que reflexionemos sobre la fiesta de San José y celebremos el encuentro cariñoso, afectuoso y generoso, de este hombre que Dios llamó a vivir de una manera sencilla y su respuesta total a la realización del proyecto de salvación de Dios.

Para hablar de San José, es necesario hablar del silencio, pues es el santo del silencio, porque desde ahí supo contemplar el misterio del plan de Dios y porque solo en el silencio se encuentra lo que se ama. Solo en el silencio amoroso es desde donde se puede contemplar el misterio más trascendente de la redención, de un Dios que por amor se ha hecho hombre como nosotros.

Bien podemos decir que San José es el santo modelo de la fe, porque supo esperar contra toda desesperanza, por la fe aceptó a María y por la fe aceptó ser padre en esta tierra de Jesús hecho niño.

Llama la atención que no escribió nada, no se tiene referencia que haya dicho algo, simplemente obedeció con gran docilidad. Siempre a la escucha de la voz de Dios, siempre dispuesto a obedecer a Dios, a pesar de que, más de una vez, las cosas que se le mandaban no eran fáciles de aceptar.

La simplicidad de vida, el sentido común vivido con amor, haciendo ordinarias las cosas más extraordinarias… y viviendo extraordinariamente lo ordinario, porque todo lo vivió en referencia al Padre.

Hoy que hemos avanzado en el conocimiento de las ciencias naturales o en las ciencias humanas, parece que hemos perdido el sentido común también en la vida espiritual y nos cuestionamos cómo hemos de vivir el Evangelio, cómo se puede tener certeza de que estoy obrando bien, y llegamos a reducir la vida del Evangelio con portarse bien… y nos olvidamos que lo importante es amar y como consecuencia del amor está el portarse bien.

Sentido común en la vida espiritual es vivir con docilidad la Voluntad del Padre, es vivir con corazón agradecido por las bendiciones que de Dios hemos recibido, es ser conscientes de la misión personal que se nos ha encomendado y ser fieles a ese llamamiento.

Ser cristiano con sentido común, es vivir la fe sin buscar protagonismos, vivir nuestra esperanza con la confianza de las promesas que se nos han hecho y vivir cada instante de vida en el amor, sabedores que solo el amor hace eterno el instante.

Ser cristiano con sentido común, es vivir la simplicidad de vida con la madurez del realismo, que se traduce en esa conciencia de que se es capaz de amar y de ser amado. Para hacer de cada acción, de cada instante, el punto de llegada y el punto de partida de la realización de la promesa.




San José es Patrono de la Iglesia Universal porque a él se le encomendó el cuidado de Jesús hecho hombre y el cuidado de la Virgen María, y es patrono de todos los bautizados porque cuida desde el cielo por cada uno de nosotros que le hemos sido confiados.

Si bien es cierto que a Cristo se llega por María, por San José nos acercamos a contemplar el misterio de la Iglesia que a él se le ha encomendado.

Es la presencia de San José en la Iglesia de Dios, destacada por San Mateo, como varón justo, Esposo verdadero de María y Padre singular y virginal de Jesús.

Pío IX lo declaró Patrono de la Iglesia Universal el 8 de diciembre de 1870; aunque la fiesta fue suprimida más tarde. Actualmente le recordamos y celebramos el 19 de marzo.


Oración




¡Glorioso Patriarca San José!, animado de una gran confianza en vuestro gran valor, a Vos acudo para que seáis mi protector durante los días de mi destierro en este valle de lágrimas.

Vuestra altísima dignidad de Padre adoptivo de mi amante Jesús hace que nada se os niegue de cuanto pidáis en el cielo.

Sed mi abogado, especialmente en la hora de mi muerte, y alcanzadme la gracia de que mi alma, cuando se desprenda de la carne, vaya a descansar en las manos del Señor.

Amén.

VIDEO - ¡EMPEZÓ! Ataque a Irán y señales en cielo y tierra... ¿Apocalipsis? ¿Fin del Mundo?



Transcripción de YouTube


¿Es posible que el ataque a Irán sea el detonante que nos traiga el Gran Aviso?

El bombardeo a los centros nucleares en Irán ha puesto el dedo de las potencias sobre el botón rojo, cumpliendo una de las condiciones más críticas reveladas en Garabandal.


Si quieres entender por qué, y cómo esto nos acerca al Aviso, tienes que ver este video. Y quédate hasta el final, porque verás como los refugios y la logística de la supervivencia, son hoy un tema de conversación evidente.

El último día de febrero de 2026 EE.UU. e Israel lanzaron la "Operación Furia Épica", con un despliegue militar que no se veía en décadas, contra Irán.

Han golpeado centros de mando en Teherán y complejos nucleares en Isfahán.

Este es el segundo gran ataque directo contra territorio iraní, después de la ofensiva del año pasado, que dejó una herida abierta en Oriente Medio.

El ataque parece un intento definitivo por decapitar al régimen y neutralizar su amenaza atómica. Irán cerró el Estrecho de Ormuz, donde pasa ¼ del petróleo mundial. Sin embargo, queda una duda inquietante en el aire de la geopolítica mundial. ¿Es este un ataque real para terminar con Irán o estamos ante un bombardeo táctico? Porque a veces las naciones tienen conflictos controlados, para evitar una guerra total, que nadie puede ganar.

En realidad, la consecuencia de este ataque dependerá de la respuesta de China y Rusia.

Irán es el aliado clave de Moscú, en el control de las rutas energéticas de Oriente Medio.

China depende del crudo iraní para sostener su maquinaria industrial y militar.

Y videntes como Alois Irlmaier hablaron de una "invasión inesperada" sobre Europa. Que comenzaría justo cuando el mundo esté distraído con un gran conflicto en el Este.

El bombardeo a Irán tal vez sirva de distracción perfecta, para desplazar tropas rusas hacia el Oeste. ¿Y qué pasará con la integridad de Israel?

Porque Irán dijo que respondería pulverizando a Israel y a las bases norteamericanas cercanas.

Y esto trae al profeta Zacarías, que profetizó que dos terceras partes de la población en Israel serían refinadas por el fuego. Algunos místicos hablan de un "segundo holocausto", que purificará a la nación antes del final.

Israel pasará por un crisol de fuego nuclear, para que el pequeño resto reconozca al Mesías.

Y por lo pronto Irán ya cerró el Estrecho de Ormuz, antesala de una crisis económica mundial. ¿Y qué pasará con EE.UU.?

Pesa sobre esa nación la profecía, de que si no se convierte para julio de 2026, su 250 aniversario, será destruida.

Pero lo que hace que este ataque sea distinto a cualquier otro, es lo que está ocurriendo sobre nuestras cabezas, en el firmamento en el mismo momento.

Mientras los misiles cruzan el cielo de Irán, los astrónomos observan una configuración cósmica, que nunca se ha visto en los últimos dos mil años. Sucede cuando el reloj cósmico parece indicar que el tiempo de la misericordia está dando paso al de la justicia.

Como si se hubiera retirado el Katejon. Seis planetas se han alineado en una formación perfecta que parece anunciar un cambio de era. 

Y el próximo 3 de marzo de 2026 ocurrirá una Luna de Sangre, con un eclipse total. Que coincide con la festividad judía de Purim, que conmemora la victoria sobre un plan de exterminio de los judíos en la antigua Persia.

Y es impactante entonces, que la guerra estalle en la Persia moderna, justo bajo este signo. Además, la Luna de Sangre del 3 de marzo se situará a los pies de la constelación de Leo.

En la tradición bíblica el León representa el juicio y la autoridad divina.

Y que la luna se tiña de rojo en Leo indica que el tiempo de la Justicia ha comenzado.

Y a esto se suma la llegada de un gran cometa que se está aproximando al Sol.

En la tradición antigua los cometas eran llamados "mensajeros de los reyes", y anunciaban la caída de imperios. De modo que estaríamos ante el fin de la "gracia restrictiva" que evitaba la guerra mundial.

Y ante una señal física de que el cielo ha dado permiso para la purificación.

Y lo cierto es que el ataque a Irán activa el escenario del Segundo Jinete del Apocalipsis.

Este jinete recibe una gran espada para quitar la paz.

La "gran espada" moderna se traduce en misiles y saturación de drones.

Esta tecnología permite una violencia quirúrgica que escala el conflicto a nivel regional.

Y también activa al tercer jinete que monta un caballo negro, sostiene una balanza en su mano, y representa el racionamiento y el control de los suministros básicos.

Porque el cierre del Estrecho de Ormuz generará aumento de los precios del petróleo y traerá escasez, y aumento de precios globales. Y estos espíritus de guerra y de escasez se propagará probablemente hacia el resto del mundo.

Y la crisis tras el bombardeo a Irán, si escala, pondría al Vaticano en una posición límite.

Existe una profecía clave en las apariciones de Garabandal.

Conchita González afirmó que el Papa visitaría Moscú en un último intento de paz.

Y a su regreso al Vaticano, estallarían los grandes conflictos bélicos en Europa.

Este ataque masivo a Irán acelera el cronograma diplomático y místico.

Porque la Santa Sede se verá obligada a mediar ante los gigantes, para evitar la guerra nuclear. 

Un viaje del Papa a Rusia en este contexto sería el gesto desesperado, para evitar una gran guerra mundial.

Pero según la visión profética este viaje no traerá la concordia duradera.

Porque Rusia aprovecharía el vacío de poder y la distracción de Oriente Medio, para avanzar sobre Europa. Y si sucede, lo que vendría después sería la persecución, y que el Papa tendrá que huir de Roma sobre los cuerpos de sus sacerdotes.

El ataque a Irán nos sitúa cerca del Gran Aviso, pero no ante su inminencia.

Porque hay que tener en cuenta que el Aviso no llegará tan por sorpresa, sino tras cumplirse también otras señales. La vidente Conchita de Garabandal afirmó que el Aviso vendrá cuando la situación del mundo y la iglesia sean peores que nunca.

Una de las condiciones principales es que el mundo esté al borde de la guerra nuclear.

El bombardeo a centros nucleares en Isfahán pone el dedo de las potencias sobre el botón.

Y Dios intervendrá con el Aviso para detener la autodestrucción total de la creación.

Otra señal clara es el regreso del control absoluto de tipo comunista o totalitario en el mundo.

Hoy vemos cómo la tecnología se usa para censurar la fe y vigilar a los ciudadanos.

La persecución religiosa abierta es el tercer síntoma que precede a la iluminación.

Se dice que el Aviso ocurrirá cuando sea casi imposible practicar la fe en libertad. Y otra condición es el conflicto dentro de la Iglesia, por ejemplo, un cisma.

Y hoy tenemos dos frentes cismáticos, los lefebvristas que quieren ordenar obispos sin autorización del Vaticano, y el Camino Sinodal Alemán.

Lo cierto es que el ataque a Irán escala el peligro.

Y el riesgo nuclear obliga a tomar decisiones de supervivencia.

Muchos fieles se preguntan hoy por la ubicación y la pertinencia de los refugios.

Los refugios no son solo lugares físicos de protección contra la radiación o el hambre.

Son, también espacios de preservación de la fe ante el colapso de las instituciones. Las grandes metrópolis y capitales políticas se volverán objetivos de primer orden.

Cualquier ciudad con bases militares o centros de mando será una zona peligrosa.

Pero debemos admitir que el peligro está fundamentalmente en Medio Oriente y en Europa, en ese orden, y mucho menos en Sudamérica y África Subsahariana.

La zona más segura es hacia el interior de los continentes y las zonas de montaña.

Los refugios situados a menos de 100 kilómetros de las costas o puertos, son vulnerables, especialmente por tsunamis tras explosiones. 

Las alturas superiores a los 800 metros ofrecen protección contra inundaciones y gases. Y el bombardeo a los centros nucleares genera el riesgo de nubes tóxicas. Por lo que un refugio adecuado debería contar con barreras naturales contra los vientos dominantes.

Mientras la cercanía a fuentes de agua dulce subterránea es el factor técnico más crítico.

Y quien no esté ya en una zona de producción agrícola se arriesgará al hambre.

Sin embargo, los mensajes nos han dicho que todo esto de los refugios vendrá del Cielo, y hay que esperar las órdenes de nuestro ángel de la guarda.

Bueno, hasta aquí las señales del cielo y en la tierra relacionadas con este ataque de EE.UU. e Israel a Irán, que nos debería llevar a orar intensamente.

¿Y tú crees que estamos cerca de una guerra nuclear o no?

¡Y que Dios te bendiga y nos encuentre de rodillas por la paz en el mundo!




Video tomado de YouTube:




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