sábado, 17 de enero de 2026

Lectura del Santo Evangelio Según San Juan 1, 29-34

 



29. Al día siguiente vio Juan a Jesús que venía a encontrarle, y dijo:


"He aquí el cordero de Dios, ved aquí El que quita los pecados del mundo.

 

30. Éste es Aquel de quien yo dije:


En pos de mí viene un Varón, el cual ha sido preferido a mí; por cuanto era ya antes que yo.




31. Yo no le conocía personalmente; pero yo he venido a bautizar con agua, para que Él sea reconocido por Mesías en Israel".


32. Y dio entonces Juan este testimonio de Jesús, diciendo:


"Yo he visto al Espíritu Santo descender del cielo en forma de paloma, y reposar sobre Él.

33. Yo antes no le conocía, mas El que me envió a bautizar con agua, me dijo:




"Aquel sobre quien vieres que baja el Espíritu Santo, y reposa sobre Él, Ése es el que bautiza con el Espíritu Santo"

34. Yo le he visto; y por eso doy testimonio de que Él es el Hijo de Dios".


Palabra de Dios,
Gloria a Ti, Señor Jesús

GRAN MILAGRO: Santísima Virgen María - Apariciones en Zeitun (El Cairo - Egipto)

     



La Virgen María aparece frente a millones de testigos, se la fotografía, se transmite por televisión su presencia, recibe aprobación del Patriarca (autoridad máxima) de la Iglesia Ortodoxa Griega, ya que su aparición se produce sobre la cúpula de la Iglesia de la Virgen, perteneciente al culto ortodoxo. ¿Puede usted creer que esto ocurra y no sea un hecho conocido por los cristianos de todo el mundo, como un hito fundamental de nuestra vida religiosa?

Muchas de las apariciones de nuestro siglo siguen el mismo destino: la condena a la no difusión, a ser guardadas bajo siete llaves por los medios de comunicación, a pesar del evidente mensaje celestial, que de este modo se presenta ante todos nosotros.




¿El Mensaje?


Cada aparición es única, tiene un sentido, una expresión y una forma de contacto con nosotros, absolutamente única.


Sin embargo, el mensaje se repite una y otra vez: darnos testimonio vívido de la Presencia Celestial, para despertar nuestra adormecida Fe y nuestra conciencia de la existencia de Dios, cercana, cotidiana.




En el caso de Zeitun, María se presenta ante nosotros en todo su esplendor, Magnífica, Reina.


No sólo la admiraron los millones de testigos, que se reunieron noche tras noche a verla en vivo (parafraseando a los medios de comunicación modernos), sino también las transmisiones televisivas que se efectuaron del fenómeno Místico de Su Presencia, y las miles de fotografías tomadas por los visitantes.




A diferencia de muchas otras apariciones, aquí no hubo mensajes ni videntes que reciban mensajes, sino que Su Presencia física fue el mensaje:


"Aquí está vuestra Madre Celestial, admírenme, ámenme, soy la Inmaculada Concepción, soy la Pastora de estos tiempos"


Parecía decir María desde la cúpula de la Iglesia de El Cairo.




¿Qué mejor mensaje que ver a María presente, frente a todos nosotros?


¿El momento?




La aparición dio inicio en 1968, el año de la muerte del Padre Pío de Pietrelcina, también una época de avance del comunismo ateo en el mundo, según advirtió María en Fátima en 1917. Una época de fuertes tensiones bélicas en Oriente Medio. Las apariciones duraron tres años (1968-1970), en el curso de los cuales ocurrieron numerosas curaciones comprobadas por médicos.

La policía local al principio pensó que se trataba de una broma sofisticada, por lo que rastrearon la zona por un radio de 15 millas para asegurarse que nada pudiese estar proyectando la imagen. No encontraron nada.

María se aparecía varias noches a la semana, variando los horarios, en algunos casos duraba minutos y en otras oportunidades muchas horas.


¿Los testigos?




Inicialmente, la noche del 2 de abril de 1968, unas pocas personas se admiraron de ver a una mujer rodeada de un halo de luz, flotando sobre la cúpula circular de la Iglesia: unos trabajadores que estaban cerca del lugar, paseantes circunstanciales. Rápidamente, a medida que pasaban los días y se repetía el fenómeno, comenzó a acumularse una multitud creciente de católicos, musulmanes, gentes de todos los credos y razas.




Llegado un momento se agolpaban multitudes de hasta un cuarto de millón de personas por noche, que admiradas veían a Nuestra Madre Celestial flotar sobre el techo de la Iglesia. Transmisiones televisivas y fotografías que recorrieron los diarios de todo el mundo en aquella época, dieron testimonio de semejante obsequio Celestial.


¿Qué ocurría allí
frente a esas multitudes?




Muchas veces precedido por el vuelo de palomas blancas, iluminadas, otras veces por destellos de luz, se producía la aparición de María, envuelta en luz, posada, flotando o caminando por encima de la cúpula circular de la Iglesia.


Muchas veces se la veía en posición de oración, otras veces bendecía a los asistentes, y en varias oportunidades se presentó con el Niño Jesús en sus brazos.




La multitud permanecía extasiada, no pudiendo reaccionar frente a semejante belleza. Las palomas describían círculos por encima de María, o formaban cruces en el cielo permaneciendo en posición estática, sin mover sus alas, y desapareciendo instantáneamente, del mismo modo que aparecían.




Muchas veces descendía una bruma sobre los asistentes, mientras en otras oportunidades todo el lugar fue invadido por un masivo perfume a incienso, descrito como si miles de incensarios se encendieran frente a la Iglesia del culto Ortodoxo, instantáneamente. También otros fenómenos luminosos se producían durante las apariciones, como la iluminación de la Cruz de la Iglesia, o la presencia de una Cruz de Luz sobre María durante su aparición.


¿Por qué la Iglesia de Zeitun?


La tradición indica que en ese lugar se detuvo a descansar la Sagrada Familia, durante su huida a Egipto frente a la persecución desatada en Galilea contra los hijos primogénitos de aquellas épocas. Persecución hecha contra el Niño Jesús y advertida por un llamado Celestial a María y José. Más allá de ello, María elige distintos lugares del mundo para sus apariciones, remarcando que todos somos hijos de Dios y de Su Madre.


¿Qué dijeron
las autoridades religiosas?


Debido a que la Iglesia sobre la que se apareció María pertenece al Culto Cristiano Griego Ortodoxo, fueron sus autoridades quienes debieron discernir sobre la autenticidad de las apariciones. Considerando lo masivo de las manifestaciones y la incalculable cantidad de gente que presenció el hecho (millones de personas, a lo largo de las muchas noches en que María se manifestó allí), la Iglesia Ortodoxa aprobó de forma plena el carácter sobrenatural y Divino del fenómeno.

Más allá de ello, María se presentó allí no sólo para católicos ortodoxos, sino para todos sus hijos, como su Hijo Jesucristo se lo indicó claramente al Apóstol Juan, al pie de la Cruz.


¿Cómo reaccionó
el mundo de la época?




La noticia dio la vuelta al globo, e invadió los noticieros y los diarios del mundo. Sin embargo, la falta de Fe y la tendencia a ubicar los hechos de Dios como una noticia más, dieron la espalda rápidamente a semejante manifestación de llamado celestial. Como sabemos, los centímetros y páginas que se le asignan a una noticia califican la importancia del tema en la realidad cotidiana de los tiempos que vivimos.


¿Cómo poner a la Madre de Dios como una noticia más, que pasa por los titulares, y deja paso a otras noticias banales, sin cambiar nuestra forma de vivir o ver el mundo?

Sin embargo, muchas personas que presenciaron el hecho, o que recibieron testimonio posterior, vieron la Presencia de María como un llamado desesperado a la Conversión, al regreso a la Vida en Dios.


¿Cuál debe ser nuestra
reacción ante este hecho?


Una vez más, el Cielo nos llama de este modo a creer en Su Presencia cercana, en su llamado. Cada uno debe poner en el centro de su vida a Dios, desplazando todos los ídolos que nos han sido impuestos por la sociedad moderna: el dinero, los placeres, la comodidad, la seguridad, el egoísmo.




María, que recibe de la Santísima Trinidad la misión de llevarnos de la mano en estos tiempos perversos, se presenta como Madre desesperada por la insistencia de sus hijos en negar al Creador. Ella se esfuerza en mostrarnos el camino, ya que nuestra ceguera requiere un empujón Celestial, para volver a la senda que los Evangelios tan claramente nos marcaron: como Jesús nos enseñó con Su Muerte en la Cruz, estamos en esta vida para ganarnos la verdadera gracia de nuestro Padre: la vuelta a la Patria Celestial, la salvación de nuestras almas.


Fuente - Texto tomado de REINADELCIELO.ORG:

Fuente - Video tomado de YOUTUBE:
https://www.youtube.com/watch?v=IPpY-QeWQDk

8 consejos de los santos para amar la Eucaristía

 



REDACCIÓN CENTRAL, 4 de junio de 2015 / 09:19 p.m. (ACI).


La Iglesia siempre ha destacado la presencia real del Señor en el Santísimo Sacramento y por varios siglos se ha animado el amor a este gran milagro de Dios. A continuación, 8 consejos de los santos sobre la Eucaristía.






1.- "La Eucaristía produce una transformación progresiva en el cristiano. Es el Sol de las familias y de las Comunidades". Santo Tomás de Aquino.




2.- "Señor, tú alegras mi mente de alegría espiritual. Cómo es glorioso tu cáliz que supera todos los placeres probados anteriormente”. San Agustín.




3.- "Cuando no puedo asistir a la Santa Misa, adoro el Cuerpo de Cristo con los ojos del espíritu en la oración, lo mismo que le adoro cuando le veo en la Misa”. San Francisco de Asís.




4.- "Tened por cierto el tiempo que empleéis con devoción delante de este divinísimo Sacramento, será el tiempo que más bien os reportará en esta vida y más os consolará en vuestra muerte y en la eternidad. Y sabed que acaso ganaréis más en un cuarto de hora de adoración en la presencia de Jesús Sacramentado que en todos los demás ejercicios espirituales del día”. San Alfonso María de Ligorio.




5.- "La oración, unida con ese divino sacrificio de la Misa, tiene una fuerza indecible; de modo que por este medio abunda el alma de celestiales favores como apoyada sobre su Amado". San Francisco de Sales.




6.- "La Santa Eucaristía es la perfecta expresión del amor de Jesucristo por el hombre, es la quinta esencia de todos los misterios de su vida”. Santa María Goretti.




7.- "Antes de la Comunión... suplica a esta bondadosa Madre que te preste su corazón para recibir en él a su Hijo con sus propias disposiciones”. San Luis María Grignon de Montfort.




8.- "Acabando de recibir al Señor, pues tenéis la misma persona delante, procurad cerrar los ojos del cuerpo y abrir los del alma, y miraros al corazón”. Santa Teresa de Jesús.




Fuente - Texto tomado de ACIPRENSA.COM: