domingo, 11 de enero de 2026

San Arcadio de Mauritania - Mártir - Fiesta Enero 12

     



Fue martirizado en la persecución de Diocleciano en el año 304, en Mauritania (hoy Argelia), al norte de África. Pertenecía a una familia muy distinguida. Diocleciano había decretado que todo el que se declarara amigo de Cristo debía ser asesinado. Los soldados y policías penetraban a las casas de los cristianos, y sacaban arrastrando a hombres y mujeres y si no querían quemar incienso a los ídolos, y asistir a las procesiones de los falsos dioses, los llevaban ante los jueces para que los condenaran a muerte.

Arcadio al darse cuenta de todo ésto, huyó a las montañas para que no lo llevaran a adorar ídolos. Pero la policía llegó a su casa y se llevó a uno de sus familiares como rehén, amenazando que si Arcadio no aparecía, moriría su familiar. Entonces el joven regresó de su escondite de la montaña, y se presentó ante el tribunal pidiendo que lo apresaran a él pero que dejaran libre a su familiar. El juez le prometió la libertad para él y para su pariente si adoraba ídolos y les quemaba inciensos. Arcadio respondió:


"Yo sólo adoro al Dios Único del cielo y a su Hijo Jesucristo"


Su pariente fue puesto en libertad, pero él fue a la prisión. Los jueces dispusieron convencerlo a base de amenazas y le dijeron que si no dejaba de ser cristiano, lo despedazarían cortándole manos y pies, pedazo por pedazo. Arcadio respondió:


"Pueden inventar todos los tormentos que quieran contra mí. Pero estén seguros de que nadie ni nada me apartará del amor de Jesucristo. Espero no traicionar nunca mi fe. Es tan alto el premio que espero en el cielo, que los tormentos de la tierra me parecen pocos con tal de conseguirlo"


Le presentaron entonces ante sus ojos todos los instrumentos con los cuales acostumbraban torturar a los cristianos, para que renunciaran a su religión: garfios de hierro afilados, azotes con punta de plomo, carbones encendidos, etc. Pero nuestro mártir no se dejó asustar, y continuó diciendo que prefería morir antes que ser infiel a la religión de Cristo. Entonces el tribunal decreta, que sea despedazado a cuchilladas, primero los brazos, pedazo por pedazo, y luego los pies. Así lo hacen. Arcadio siente que su cuerpo se estremece de dolor, pero al mismo tiempo recibe en su alma una fuerza tal del Espíritu Santo, que lo mueve a entonar himnos de adoración y acción de gracias a Dios. Los que están allí presentes se sienten emocionados ante tan enorme valentía. Cuando le presentan ante sus ojos todos los pedazos de manos y de pies, que le habían quitado a cuchilladas, exclama:


"Dichoso cuerpo mío que ha podido ofrecer este sacrificio a mi Señor Jesucristo"


Y dirigiéndose a los presentes les dice:


"Los sufrimientos de esta vida no son comparables con la gloria que nos espera en el cielo. Jamás les ofrezcan oraciones o sacrificios a los ídolos. Sólo hay un Dios verdadero: nuestro Dios que está en el cielo. Y un sólo Señor: Jesucristo, Nuestro Redentor"


Y quedó suavemente dormido. Había muerto mártir de Cristo. Los paganos se quedaron maravillados de tanto valor, y los cristianos recogieron su cadáver y empezaron a honrarlo como a un gran santo.


Fuente - Texto tomado de EWNT:
https://www.ewtn.com/es/catolicismo/santos/arcadio-14778

Santa Misa - Fiesta del Bautismo del Señor - Domingo 11 de Enero de 2026

 



Me permito compartir con ustedes el video de la Santa Misa, que corresponde al Domingo 11 de Enero de 2026:



































Igualmente, ofrezcamos el rezo del Santo Rosario La Coronilla de la Divina Misericordia y el Santo VíaCrucis a Dios, por intercesión de la Virgen María, por el fin de los fenómenos naturales y terribles acontecimientos a nivel mundial. También por las intenciones de todos y cada uno de ustedes:















Unámonos todos como Iglesia Militante y Peregrina, y asistamos virtualmente a la Santa Misa, junto a Jesús en su Calvario, con profunda fe y recogimiento.


Elevemos a Dios nuestras oraciones y peticiones personales, también por las de nuestros familiares, amigos y el mundo entero.


Igualmente, pidamos perdón por nuestros pecados, procuremos la conversión de nuestras vidas, busquemos a Dios a través del Sacramento de la Reconciliación "Penitencia o Confesión", y recibamos la gracia de su perdón y su amoroso abrazo de Padre, que recibe a sus hijos pródigos que regresan a Él, ÚNICO PADRE que sí nos ama verdaderamente.


Recordemos lo más sublime: recibir en estado de gracia al Señor Dios en su Presencia Real, en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía (Hostia Consagrada), en la totalidad de su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, en el santísimo sacrificio incongruento, como memorial de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.








Dios nos colme de abundantes bendiciones a todos, la Santísima Virgen María interceda por nosotros, y San José, protector de la Iglesia Católica Universal, defienda a la Iglesia Santa de Dios de las asechanzas del demonio y de todos sus enemigos, además de toda adversidad.


Muchas gracias a todos ustedes por su gentil atención.

 
Fuente - Texto de la Comunión Espiritual tomada de ACIPRENSA.COM:
https://www.aciprensa.com/recursos/comunion-espiritual-682