jueves, 10 de julio de 2025

20 nuevas formas de idolatría en la sociedad moderna

   



La sociedad de hoy está llena de ídolos modernos y la razón primordial para esto es porque se han olvidado de Dios o lo han hecho a un lado.


¿Sabes que es la Idolatría?


La definición de un ídolo podría ser la siguiente:

"Cualquier persona, lugar o cosa, o incluso una idea que es colocado por encima de Dios".






La sociedad de hoy está llena de ídolos modernos y la razón primordial de esto es porque se han olvidado de Dios, han apartado a Dios a un lado como algo irrelevante, alguien sin importancia que se puede relegar. 

En otras palabras, el concepto de idolatría va directamente en contra del primero y más básico de los Diez Mandamientos en el cual hemos sido mandados a amar a Dios totalmente, no parcialmente. 




De hecho, si hemos decidido que en nuestras vidas amaremos a Dios totalmente con todo nuestro corazón, mente, alma y fuerza, entonces amaremos a nuestro prójimo como a nosotros mismos (lea Lucas 10,30-37). Esta será la base sólida sobre la cual construiremos, para que podamos realmente alcanzar con cada fibra de nuestro ser el vivir verdaderamente los otros mandamientos. 


Examen de conciencia 


Entonces, hagamos un examen serio de nuestras vidas para ver si somos culpables de algún tipo de idolatría moderna y que podamos hacer los cambios necesarios en nuestras vidas. Las primeras palabras de Jesús en su vida pública fueron: 


"Conviértanse porque el reino de Dios está cerca". (Marcos 1,15) 


Sin ningún orden en particular, las idolatrías modernas: 


1.- El ídolo de la Vanidad.

¿Paso demasiado tiempo observándome a mí mismo en el espejo cada mañana? ¡Vanidad! Sí, estoy en el espejo de la vanidad, esperando inflar mi imagen propia y la importancia que tengo de mí mismo. 

2.- Mi vestuario. 

Tal vez yo ya he decidido dejar de ir a misa este día para irme de compras. Mucha gente en este mundo se muere de hambre y duerme en bolsas debajo de puentes y yo quiero comprarme otro vestido para añadirlo a mi armario con más de 50. ¿No sería mejor comenzar a dar algo de dinero extra a los pobres? ¿No sería esto más agradable a Dios? 

3.- La cosmética y la estética. 

San Francisco de Asís modelo de pobreza. No debemos gastar montones de dinero en médicos estéticos, especialmente cuando un sin número de niños están muriendo de hambre cada día ¡Las personas tienen mucho más valor que las cosas! 

4.- El consumismo. 

El Black Friday es famoso por la gran cantidad de personas haciendo largas filas para luego entrar a las tiendas en estampida, y comprar a los mejores precios regalos para la Navidad - ¡Nuestras posesiones no pueden poseernos! 

¿Qué tan a menudo les damos a las cosas más valor que a las personas? Eric Fromm lo ponía de esta manera: "si tú eres lo que tienes, y pierdes lo que tienes, ¿entonces quién eres?" 

5.- Vestimenta poco pudorosa. 

Con respecto al vestido, si un hombre o una mujer se visten de manera provocativa, esto también puede ser una forma de idolatría moderna, y de hecho una tentación o fuente de tentación para que alguien más caiga en el pecado. 

San Pablo nos recuerda que debemos respetar nuestros cuerpos porque ellos son templos del Espíritu Santo. 

6.- El alcohol. 

¡Es fin de semana y el cuerpo lo sabe! ¿Podría ser que realmente estés obsesionado con el alcohol? ¿Mientras estás trabajando estás pensando en llegar a casa para salir con los amigos, y solo tomar hasta el punto de emborracharte totalmente? 

Detente y haz un examen de conciencia. ¿Te ayudará eso en tu matrimonio? ¿Te ayudará eso a ser un mejor padre? ¿Te ayudará eso a tener una mejor relación con Dios? Si no es así, ¡es momento de cambiar antes que sea demasiado tarde! Ya no es viernes de amigos; mejor que sea tiempo de Dios y la familia. 

7.- La televisión. 

Claro que uno de los ídolos más comunes en los últimos 40-50 años ha sido la televisión. 

Hace más de 200 años Santa Elizabeth Anne Seton tuvo una visión de una caja negra que entraría en las familias americanas y terminaría por destruir y separar a las familias. ¿Podría esta llamada caja negra ser la televisión? ¿Qué crees tú? 

Los individuos y las familias pueden pasar tanto tiempo frente a la televisión, ¡que no hay más tiempo para el diálogo y la comunicación en familia! 

8.- La marihuana (Las drogas). 

A pesar de que esto ya se legalizó en varios países del mundo eso no significa que sea moralmente correcto. Es triste decirlo pero esto incrementará el número de jóvenes, así como de mayores, utilizándola y volviéndose adictos a ella. 

9.- Comer por glotonería. 

Claro que otro de los ídolos modernos es el comer y caer en el pecado de la glotonería: comer constantemente, comer mucho y comer comidas poco sanas. 

Con este ídolo es tan fácil caer simplemente por su presencia y disponibilidad de tanta comida que puede ser adquirida a un relativo bajo precio. ¿Has considerado que tal vez tú eres un glotón?

San Pablo nos recuerda que, ¡no deberemos de adorar al dios del estómago! 

10.- Descuidar a Dios por el deporte. 

Absolutamente no hay nada malo con los deportes. De hecho incorporarnos en deportes desde jóvenes es algo que nos complementa y es muy saludable. 

Sin embargo, si tanto jugar como ver deportes implica que no tengamos tiempo para Dios en el fin de semana porque no hay tiempo de atender el Santo Sacrificio de la Misa, entonces el deporte se ha convertido en un ídolo también. 

11. Bares y clubes nocturnos. 

Una muy triste pero persuasiva realidad es cómo se han multiplicado los llamados clubes nocturnos. Esto en realidad no requiere mayor explicación, muchos de nosotros tenemos una sensación interior de que estos son lugares de perdición, a pesar de que son muy visitados por hombres y mujeres. ¡Éste es un becerro de oro moderno adorado por muchos! 

12.- Casinos y juegos de azar. 

Otro ídolo moderno es la adicción a los casinos. Este ídolo se ha multiplicado lejos y de manera amplia, dañando las vidas de muchos, y con ellos la de su familia. Esta adicción puede volverse muy fuerte y en fin último devastadora. 

13.- Psíquicos y leedores de fortuna. 

Esto se ha convertido en un dios para muchos. Absorbidos por muchos problemas, en lugar de volver a Dios por ayuda y confiar en los divinos y providenciales cuidados de Dios, muchos se vuelven a estos llamados psíquicos que leen manos, que leen las cartas, el tarot, que miran en bolas de cristal para "predecir" el futuro, haciendo a un lado la verdadera ayuda que viene de Dios únicamente. Esto puede ser verdaderamente un ídolo. 

14.- La astrología. 

Muchos creen en los signos, en las estrellas más que en el Señor que creó el cielo y las estrellas. El salmista nos dice: "nuestra ayuda es el Nombre del Señor que hizo el cielo y la tierra". Aún grandes escritores como Shakespeare nos advierten: "La falta no está en las estrellas, sino en nosotros mismos". 

15. Satanismo y adoración del diablo. 

Los grupos satánicos se están multiplicando e incluso están ya en escuelas primarias. También algunas estatuas y monumentos han sido erigidos para pagar tributo al diablo. 

Uno no puede servir a Dios y al diablo. En el principio Lucifer gritó: "No serviré", queriendo decir que no serviría a Dios. Su clamor llamaba a la rebelión y puede ser todavía escuchado fuerte y claro. La idolatría es la rebelión contra escuchar la voz de Dios en nuestras vidas. 

16. El culto a la santa muerte. 

Esta es en realidad una idolatría en la que los seguidores van tras el enemigo y lo adoran como el dios de la muerte. Jesús no es el Dios de la muerte, Él es el Dios de la vida. 

17. Culto a los animales y las mascotas. 

¡Esta es una verdaderamente difícil! Sin duda alguna los animales y las mascotas pueden ser grandes compañías, especialmente en las vidas de los ancianos o personas que viven solas y que tienen que hacer frente a la sensación de soledad. 

Sin embargo, en nuestro mundo moderno, las mascotas son enviadas a tratamientos en hospitales especializados en los que se pagan fuertes sumas de dinero, de hecho miles y miles de dólares son gastados en estos animales, y al mismo tiempo hay niños que se mueren de hambre en todo el mundo, ahí hay algo fuera de lugar, fuera de orden. Esto también puede llegar a ser un ídolo. 

18.- El teléfono y el Internet. 

De manera muy obvia el uso del teléfono con acceso a Internet, así como el uso del Internet por sí mismo en cualquier sentido, se puede prestar a exageración. Éste puede ser tema para muchos comentarios. Pero dejémoslo así. 

¡El teléfono con Internet puede volverse para muchos en el ídolo número uno de sus vidas! Muchos esposos pasan más tiempo con sus teléfonos que comunicándose entre ellos. ¡Una vez más: idolatría! ¡Ten cuidado! 

19.- La pornografía. 

La más poderosa de las adicciones en el mundo moderno es la pornografía. Este es realmente el becerro de oro número uno. ¡Se puede decir mucho de esta devastadora realidad! De hecho, muchos hombres, mujeres, jóvenes e incluso niños se están volviendo esclavos de este ídolo. 

20. Recuerdos de amores del pasado. 

Las personas casadas no pueden estar enganchadas a memorias de noviazgos del pasado. No sólo porque esto puede volverse idolatría, sino que también puede representar una forma mental o sentimental un adulterio. 

¡Cuidado con tantos enemigos para la destrucción de nuestras almas! 


Conclusión 


Hagamos un muy honesto y sincero examen de conciencia, busquemos en nuestra vida diaria para ver si alguno de estos muchos ídolos ha sido entronizado en el altar y el centro de nuestra vida. Si esto ha pasado, este es el momento, de destronarlos y decapitar estos falsos dioses, estos becerros de oro, y entronar a Jesús como el Señor Dios y Rey de toda nuestra existencia.


Fuente - Texto tomado de PILDORASDEFE.NET:
https://www.pildorasdefe.net/aprender/fe/idolatria-nuevas-formas-idolos-en-sociedad-moderna

7 cosas que debes saber sobre la medalla y la cruz de San Benito

    



10 de julio de 2019 / 4:18 pm - Redacción ACI Prensa


Desde hace siglos, muchos cristianos han usado la medalla y la cruz de San Benito, el santo abad y patrono de Europa, para luchar contra las fuerzas del mal.

Aquí presentamos 7 datos importantes sobre estos objetos que poseen mucha tradición e historia, vinculadas al gran santo que vivió entre los años 480 y 547.


1. El origen de la medalla es incierto


En el siglo XVII, durante un juicio de brujería en Alemania, unas mujeres acusadas testificaron que no tenían poder sobre la Abadía de Metten porque estaba bajo la protección de la cruz.

Cuando se investigó, se hallaron en las paredes del recinto varias cruces pintadas rodeadas por las letras que se encuentran ahora en las medallas. Más adelante, se encontró un pergamino con la imagen de San Benito y las frases completas que sirvieron para escribir esas abreviaturas.


2. Con la medalla se puede obtener indulgencia plenaria


La medalla, como se le conoce ahora, es la del jubileo de 1880 por los 1400 años del nacimiento del santo. Fue lanzada exclusivamente por el superior abad de la famosa abadía benedictina de Monte Cassino en Italia.

Con ella se puede obtener la indulgencia plenaria en la Fiesta de San Benito, que la Iglesia celebra el 11 de julio, siguiendo las condiciones habituales que manda la Iglesia:

  • - Confesión sacramental
  • - Comunión eucarística
  • - Oración por las intenciones del Papa


3. Cuando San Benito hacía la señal de la cruz obtenía una especial protección divina


Cierta vez quisieron envenenar a San Benito. El santo, como era su costumbre, hizo el signo de la cruz sobre el vaso y el objeto se partió en pedazos.

En otra ocasión, un pájaro negro empezó a volar a su alrededor, San Benito hizo la señal de la cruz y tuvo entonces una tentación carnal en la imaginación. Cuando estaba casi vencido, ayudado por la gracia, se quitó las vestiduras y se arrojó a un matorral de espinas y zarzas, lastimando su cuerpo. Después de ello nunca volvió a sufrir una tentación similar.


4. La medalla tiene gran poder de exorcismo


La medalla de San Benito es un sacramental reconocido por la Iglesia con un gran poder de exorcismo. Los sacramentales son “signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia".

El Catecismo de la Iglesia Católica establece que por los sacramentales "los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida".


5. La medalla muestra a San Benito sosteniendo una cruz y el libro de sus reglas


A ambos lados del santo dice: “Crux Sancti Patris Benedicti” (Cruz del Santo Padre Benito). Se puede ver también una copa de la cual sale una víbora y un cuervo. De manera circular aparece la oración: “Eius in óbitu nostro preséntia muniamur” (A la hora de nuestra muerte seamos protegidos por su presencia). En la parte inferior central se lee: “Ex. S. M. Cassino MDCCCLXXX” (Del Santo Monte Cassino 1880).


6. Las siglas de la medalla en el reverso y su significado


C.S.P.B. "Cruz del Santo Padre Benito".
C.S.S.M.L. "La santa Cruz sea mi luz" (crucero vertical de la cruz).
N.D.S.M.D. "Que el dragón infernal no sea mi guía" (crucero horizontal).


En círculo, comenzando arriba hacia la derecha:


PAX "Paz".
V.R.S. "Vade Retro Satanás".
N.S.M.V. "No me aconsejes cosas vanas".
S.M.Q.L. "Es malo lo que me ofreces"
I.V.B. "Traga tú mismo tu veneno".




7. La medalla debe ser bendecida por un sacerdote con esta oración especial 


Nuestra ayuda nos viene del Señor.

Que hizo el cielo y la tierra.

Te ordeno, espíritu del mal,
que abandones esta medalla,
en el nombre de Dios Padre Omnipotente,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y todo lo que en ellos se contiene.

Que desaparezcan y se alejen de esta medalla
toda la fuerza del adversario,
todo el poder del diablo,
todos los ataques e ilusiones de satanás,
a fin de que todos los que la usaren
gocen de la salud de alma y cuerpo.

En el nombre del Padre Omnipotente
y de su Hijo, nuestro Señor,
y del Espíritu Santo Paráclito,
y por la caridad de Jesucristo,
que ha de venir a juzgar
a los vivos y a los muertos
y al mundo por el fuego.

Bendición

Señor, escucha mi oración.

Y llegue a tí mi clamor.

Oremos:

Dios omnipotente, dador de todos los bienes,
te suplicamos humildemente
que por la intercesión de
nuestro Padre San Benito,
infundas tu bendición
sobre esta sagrada medalla,
a fin de que quien la lleve,
dedicándose a las buenas obras,
merezca conseguir
la salud del alma y del cuerpo,
la gracia de la santificación,
y todas la indulgencias
que se nos otorgan,
y que por la ayuda de tu misericordia
se esfuerce en evitar las acechanzas
y engaños del diablo,
y merezca aparecer santo
y limpio en tu presencia.

Te lo pedimos por Cristo,
Nuestro Señor.
Amén.


Fuente - Texto tomado de ACIPRENSA.COM:
https://www.aciprensa.com/noticias/7-cosas-que-debemos-saber-sobre-la-medalla-y-cruz-de-san-benito-83474

San Benito de Nursia - (480 - 547) - Fiesta Julio 11

    



San Benito de Nursia (nació en Nursia, Italia 480 - murió en Montecasino, 21 de marzo de 547), la fecha de su muerte fue predicha por el propio San Benito.

Su hermana gemela, Escolástica, también alcanzó la santidad. Siempre imitaba a Jesucristo, pasaba horas rezando y meditando. Consideraba el trabajo como algo honroso y realizaba trabajos manuales. Ejercía la dirección espiritual y acudía a los pueblos con sus monjes a predicar. Famoso por su trato amable a todos. Su gran amor y fuerza fue la Santa Cruz con la que hizo muchos milagros. Fue un poderoso Exorcista.

San Benito por gracia fue un hombre de vida honorable, que desde su infancia tuvo cordura de anciano. En efecto, adelantándose por sus costumbres a la edad, no entregó su espíritu a placer sensual alguno, sino que estando aún en esta tierra y pudiendo gozar libremente de las cosas temporales, despreció el mundo con sus flores, cual si estuviera marchito. Nació en el seno de una familia libre, en la región de Nursia, y fue enviado a Roma a cursar los estudios de las ciencias liberales. Pero al ver que muchos iban por los caminos escabrosos del vicio, retiró su pie, que apenas había pisado el umbral del mundo, temeroso de que por alcanzar algo del saber mundano, cayera también él en tan terrible precipicio. Despreció, pues, el estudio de las letras y abandonó la casa y los bienes de su padre. Y deseando agradar únicamente a Dios, buscó el hábito de la vida monástica.


Cómo venció
una tentación de la carne


Un día, estando a solas, se presentó el tentador. Un ave pequeña y negra, llamada vulgarmente mirlo, empezó a revolotear alrededor de su rostro, de tal manera que hubiera podido atraparla con la mano si el santo varón hubiera querido apresarla. Pero hizo la señal de la cruz y el ave se alejó. No bien se hubo marchado el ave, le sobrevino una tentación carnal tan violenta, cual nunca la había experimentado el santo varón.

El maligno espíritu representó ante los ojos de su alma cierta mujer que había visto antaño y el recuerdo de su hermosura inflamó de tal manera el ánimo del siervo de Dios, que apenas cabía en su pecho la llama del amor. Vencido por la pasión, estaba ya casi decidido a dejar la soledad. Pero tocado súbitamente por la gracia divina volvió en sí, y viendo un espeso matorral de zarzas y ortigas que allí cerca crecía, se despojó del vestido y desnudo se echó en aquellos aguijones de espinas y punzantes ortigas, y habiéndose revolcado en ellas durante largo rato, salió con todo el cuerpo herido. Pero de esta manera por las heridas de la piel del cuerpo curó la herida del alma, porque trocó el deleite en dolor, y el ardor que tan vivamente sentía por fuera extinguió el fuego que ilícitamente le abrasaba por dentro. Así, venció el pecado, mudando el incendio.

Desde entonces, según el mismo solía contar a sus discípulos, la tentación voluptuosa quedó en él tan amortiguada, que nunca más volvió a sentir en sí mismo nada semejante.

Después de esto, muchos empezaron a dejar el mundo para ponerse bajo su dirección, puesto que, libre del engaño de la tentación, fue tenido ya con razón por maestro de virtudes. Por eso manda Moisés que los levitas sirvan en el templo a partir de los veinticinco años cumplidos, pero sólo a partir de los cincuenta les permitan custodiar los vasos sagrados.


Explicación del
Papa San Gregorio Magno


Es evidente, que en la juventud arde con más fuerza la tentación de la carne, pero a partir de los cincuenta años el calor del cuerpo se enfría. Los vasos sagrados son las almas de los fieles. Por eso conviene que los elegidos, mientras son aún tentados, estén sometidos a un servicio y se fatiguen con trabajos, pero cuando ya el alma ha llegado a la edad tranquila y ha cesado el calor de la tentación, sean custodios de los vasos sagrados, porque entonces son constituidos maestros de las almas.


Regla de San Benito




La Regla de los Monjes escrita por San Benito hacia el final de su vida, ha sido norma y guía espiritual de muchas comunidades monásticas durante más de 1500 años.


Los instrumentos
de las buenas obras

  1. Primero, amar al Señor Dios con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas.
  2. Después, al prójimo como a sí mismo.
  3. Luego, no matar.
  4. No cometer adulterio.
  5. No hurtar.
  6. No codiciar.
  7. No levantar falso testimonio.
  8. Honrar a todos los hombres.
  9. No hacer a otro lo que uno no quiere para sí.
  10. Negarse a sí mismo para seguir a Cristo.
  11. Castigar el cuerpo.
  12. No entregarse a los deleites.
  13. Amar el ayuno.
  14. Alegrar a los pobres.
  15. Vestir al desnudo.
  16. Visitar al enfermo.
  17. Sepultar al muerto.
  18. Socorrer al atribulado.
  19. Consolar al afligido.
  20. Hacerse extraño al proceder del mundo.
  21. No anteponer nada al amor de Cristo.
  22. No ceder a la ira.
  23. No guardar rencor.
  24. No tener dolo en el corazón.
  25. No dar paz falsa.
  26. No abandonar la caridad.
  27. No jurar, no sea que acaso perjure.
  28. Decir la verdad con el corazón y con la boca.
  29. No devolver mal por mal.
  30. No hacer injurias, sino soportar pacientemente las que le hicieren.
  31. Amar a los enemigos.
  32. No maldecir a los que lo maldicen, sino más bien bendecirlos.
  33. Sufrir persecución por la justicia.
  34. No ser soberbio.
  35. Ni aficionado al vino.
  36. Ni glotón.
  37. Ni dormilón.
  38. Ni perezoso.
  39. Ni murmurador.
  40. Ni detractor.
  41. Poner su esperanza en Dios.
  42. Cuando viere en sí algo bueno, atribúyalo a Dios, no a sí mismo.
  43. En cambio, sepa que el mal siempre lo ha hecho él, e impúteselo a sí mismo.
  44. Temer el día del juicio.
  45. Sentir terror del infierno.
  46. Desear la vida eterna con la mayor avidez espiritual.
  47. Tener la muerte presente ante los ojos cada día.
  48. Velar a toda hora sobre las acciones de su vida.
  49. Saber de cierto que, en todo lugar, Dios lo está mirando.
  50. Estrellar inmediatamente contra Cristo los malos pensamientos que vienen a su corazón, y manifestarlos al anciano espiritual.
  51. Guardar su boca de conversación mala o perversa.
  52. No amar hablar mucho.
  53. No hablar palabras vanas o que mueven a risa.
  54. No amar la risa excesiva o destemplada.
  55. Oír con gusto las lecturas santas.
  56. Darse frecuentemente a la oración.
  57. Confesar diariamente a Dios en la oración, con lágrimas y gemidos, las culpas pasadas.
  58. Enmendarse en adelante de esas mismas faltas.
  59. No ceder a los deseos de la carne.
  60. Odiar la propia voluntad.
  61. Obedecer en todo los preceptos del abad, aún cuando él -lo que no suceda- obre de otro modo, acordándose de aquel precepto del Señor: "Hagan lo que ellos dicen, pero no lo que ellos hacen".
  62. No querer ser llamado santo antes de serlo, sino serlo primero para que lo digan con verdad.
  63. Poner por obra diariamente los preceptos de Dios.
  64. Amar la castidad.
  65. No odiar a nadie.
  66. No tener celos.
  67. No tener envidia.
  68. No amar la contienda.
  69. Huir la vanagloria.
  70. Venerar a los ancianos.
  71. Amar a los más jóvenes.
  72. Orar por los enemigos en el amor de Cristo.
  73. Reconciliarse antes de la puesta del sol con quien se haya tenido alguna discordia.
  74. Y no desesperar nunca de la misericordia de Dios.
  75. Estos son los instrumentos del arte espiritual.
  76. Si los usamos día y noche, sin cesar, y los devolvemos el día del juicio, el Señor nos recompensará con aquel premio que Él mismo prometió.
  77. "Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni llegó al corazón del hombre lo que Dios ha preparado a los que lo aman".
  78. El taller, empero, donde debemos practicar con diligencia todas estas cosas, es el recinto del monasterio y la estabilidad en la comunidad.




Milagros de San Benito




He aquí algunos de los muchos milagros relatados por San Gregorio, en su biografía de San Benito:


El muchacho que no sabía nadar


El joven Plácido cayó en un profundo lago y se estaba ahogando. San Benito mandó a su discípulo preferido Mauro: "Láncese al agua y sálvelo". Mauro se lanzó enseguida y logró sacarlo sano y salvo hasta la orilla. Y al salir del profundo lago se acordó de que había logrado atravesar esas aguas sin saber nadar. La obediencia al santo le había permitido hacer aquel salvamento milagroso.


El edificio que se cae


Estando construyendo el monasterio, se vino abajo una enorme pared y sepultó a uno de los discípulos de San Benito. Éste se puso a rezar y mandó a los otros monjes que removieran los escombros, y debajo de todo apareció el monje sepultado, sano y sin heridas, como si hubiera simplemente despertado de un sueño.


La piedra que no se movía


Estaban sus religiosos constructores tratando de quitar una inmensa piedra, pero ésta no se dejaba ni siquiera mover un centímetro. Entonces el santo le envió una bendición, y enseguida la pudieron remover de allí como si no pesara nada. Por eso desde hace siglos cuando la gente tiene algún grave problema en su casa que no logra alejar, consigue una medalla de San Benito y le reza con fe, y obtiene prodigios. Es que este varón de Dios tiene mucho influjo ante Nuestro Señor.


Muertes anunciadas


Un día exclamó: "Se murió mi amigo el obispo de Capúa, porque vi que subía al cielo un bello globo luminoso". Al día siguiente vinieron a traer la noticia de la muerte del obispo. Otro día vio que salía volando hacia el cielo una blanquísima paloma y exclamó: "Seguramente se murió mi hermana Escolástica". Los monjes fueron a averiguar, y sí, en efecto acababa de morir tan santa mujer. Él, que había anunciado la muerte de otros, supo también que se aproximaba su propia muerte y mandó a unos religiosos a excavar...


Indulgencias


El 12 de marzo de 1742 el Papa Benedicto XIV otorgó Indulgencia Plenaria a la medalla de San Benito, si la persona se confiesa, recibe la Eucaristía, ora por el Santo Padre en las grandes fiestas y durante esa semana reza el Santo Rosario, visita a los enfermos, ayuda a los pobres, enseña la Fe o participa en la Santa Misa.


Las grandes fiestas son:


Navidad
- Epifanía
- Pascua de Resurrección
- Ascensión
- Pentecostés
- La Santísima Trinidad
- Corpus Christi
- La Asunción
- La Inmaculada Concepción
- El Nacimiento de María
- Todos los Santos
- Fiesta de San Benito


Número de Indulgencias Parciales:


- 200 días de indulgencia, si uno visita una semana a los enfermos o visita la Iglesia o enseña a los niños la Fe.

- 7 años de indulgencia, si uno celebra la Santa Misa o está presente, y ora por el bienestar de los cristianos, o reza por sus gobernantes.

- 7 años si uno acompaña a los enfermos en el día de Todos los Santos.

- 100 días si uno hace una oración antes de la Santa Misa o antes de recibir la Sagrada Comunión.

- Cualquiera que por cuenta propia por su consejo o ejemplo convierta a un pecador, obtiene la remisión de la tercera parte de sus pecados.

- Cualquiera que el Jueves Santo o el día de Resurrección, después de una buena confesión y de recibir la Eucaristía, rece por la exaltación de la Iglesia, por las necesidades del Santo Padre, ganará las indulgencias que necesita.

- Cualquiera que rece por la exaltación de la Orden Benedictina, recibirá una porción de todas las buenas obras que realiza esta Orden.

Quienes lleven la medalla de San Benito a la hora de la muerte serán protegidos siempre que se encomienden al Padre, se confiesen y reciban la comunión o al menos invoquen el nombre de Jesús con profundo arrepentimiento.


ORACIÓN A SAN BENITO




Santísimo confesor del Señor;
Padre y jefe de los monjes,
interceded por nuestra santidad,
por nuestra salud
del alma, cuerpo y mente.

Destierra de nuestra vida,
de nuestra casa,
las asechanzas del maligno espíritu.
Líbranos de funestas herejías,
de malas lenguas y hechicerías.

Pídele al Señor,
remedie nuestras necesidades
espirituales y corporales.
Pídele también por el progreso
de la santa Iglesia Católica;
y porque mi alma

no muera en pecado mortal,
para que así confiado

en Tu poderosa intercesión,
pueda algún día en el cielo,
cantar las eternas alabanzas.
Amén.

Jesús, María y José os amo,

salvad vidas, naciones y almas.


Rezar
3 Padrenuestros, Avemarías y Glorias


La Medalla de San Benito




La Medalla de San Benito es un signo sagrado muy difundido entre los fieles católicos desde hace muchos siglos. La Medalla de San Benito es un sacramental reconocido por la Iglesia con gran poder de exorcismo. Como todo sacramental, su poder está no en sí misma sino en Cristo quien lo otorga a la Iglesia, y por la fervorosa disposición de quien usa la medalla. El origen de esta Medalla se fundamenta en una verdad y experiencia que aparece en la vida de San Benito. Este santo, Patriarca de Occidente, usó con frecuencia el signo de la Cruz como señal bienhechora que simboliza la Pasión salvadora de Cristo, y por la cual venció siempre el poder del mal y atrajo sobre sí la bendición de Dios. Además, recuerda a los fieles la presencia constante de Dios y su protección. Al llevar consigo esta Medalla es conveniente invocar al Señor diciendo:


"Por tu Santa Cruz, Señor, bendíceme y protégeme del mal"

Explicación de la Medalla


La Medalla presenta, por un lado, la imagen del Santo Patriarca, y por el otro, una Cruz, y en ella y a su alrededor, las letras iniciales de una oración o exorcismo, que a continuación explicaremos detalladamente en latín y su traducción al castellano.


Explicación del Anverso




Entre las antiguas medallas (como la del gráfico), la figura del Santo es rodeada con el texto latino:


Eius in obitu nostro presentia muniamur (Que a la hora de nuestra muerte, nos proteja tu presencia)


En algunas medallas actuales, frecuentemente la frase es substituida por:


Crux Sancti Patris Benedicti, o todavía, más simplemente, por la inscripción: Sanctus Benedictus.


Explicación del Reverso




En cada uno de los cuatro lados de la Cruz vemos las letras:

C.S.P.B. (Que corresponden a las letras iniciales de la frase en latín: Crux Sancti Patris Benedicti. Cruz del Santo Padre Benito).


Explicación de la Cruz de San Benito


En el sentido vertical de la Cruz vemos las letras:


C.S.S.M.L. (Que corresponden a las letras iniciales de la frase en latín: Crux Sácra Sit Mihi Lux. Que la Santa Cruz sea mi luz).


En el sentido horizontal de la Cruz vemos las letras:


N.D.S.M.D. (Que corresponden a las letras iniciales de la frase en latín: Non Draco Sit Mihi Dux. Que el demonio no sea mi guía).


Explicación del Círculo Exterior


Empezando por la parte superior derecha, en el sentido de las agujas del reloj vemos las letras:


V.R.S. (Que corresponde a la frase en latín: Vade Retro Satana. ¡Apártate Satanás!).

 

N.S.M.V. (Numquam Suade Mihi Vána. No me aconsejes cosas vanas).

 

S.M.Q.L. (Sunt Mala Quae Libas. Es malo lo que me brindas).

 

I.V.B. (Ipse Venena Bibas. Bebe tú mismo tu veneno).


En la parte superior, encima de la Cruz suele aparecer unas veces la palabra PAX y en las más antiguas IESUS.



Fuente - Texto tomado de CATOLICO.ORG:
http://www.catolico.org/santos/benito.htm

Texto tomado de San Benito de Luján:
www.sbenito.org

Fuente - Texto tomado de CORAZONES.ORG:
http://www.corazones.org/santos/benito.htm

Fuente - Texto tomado del folleto La Medalla de San Benito - Caballeros de la Virgen

Novena al Divino Niño Jesús - Primer Día - Julio 11 de 2025

     



Primer Día de la Novena al Divino Niño


Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Acto de Contrición


Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, Bondad infinita y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido. También me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno, ayudado de Vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.


Oración para todos los Días


Oh Dios, que por amor a nosotros nos ha enviado a tu Divino Hijo como nuestro Salvador y Redentor, te pedimos que por mediación de los méritos de tu infancia, se acreciente nuestra fe y abundemos en buenas obras. Por Cristo nuestro Señor. Amén.





PRIMER DÍA


La Palabra de Dios


"En esto se manifiesta el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo Único para que vivamos por medio de Él". (Jn. 4, 9)


Reflexión


Dios nos ha amado siempre, Él no odia ni rechaza a nadie; somos nosotros los que muchas veces lo rechazamos a Él por el pecado. Correspondamos a su amor cumpliendo su santa Ley y aceptando a Jesús en nuestra vida.


Propósito


Manifestaré mi amor a Dios haciendo todo el bien que pueda a mi prójimo.


Oración Comunitaria


Para que los cristianos nos amemos como hermanos. Escúchanos, Señor.

Para que Jesús nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena, si es de su divino agrado. Escúchanos, Señor.

(Pueden añadirse otras peticiones).


Gozos


Coro


Oh Divino Niño mi Dios y Señor, tú serás el dueño de mi corazón.


Estrofas


Aquí en tu Santuario con fe y oración, te pedimos todos nuestra conversión.

Pequeños y grandes en gran procesión, venimos alegres a hacerte oblación.

Los jóvenes todos con gran persuasión, radiantes de anhelos van al Salvador.

Que nuestras familias como Nazaret, sus grandes virtudes puedan conocer.

Que amemos a todos nos manda el Señor, con todas las fuerzas que amamos a Dios.

Que al fin de mi vida con tu protección, tenga yo la dicha de mi salvación.


Oración Final


Oh Jesús, tú que viniste al mundo para ser el servidor de los hombres, haz que imitando tu ejemplo, seamos generosos en el servicio de nuestros hermanos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.


Padrenuestro, Avemaría y Gloria

Amén


Fuente - Texto e imagen tomado de ACIPRENSA.COM: